martes, 16 de septiembre de 2008

Los nazis son zurdos


Wanderer viene metiendo cizaña con el tema del nazismo. Sabe cuál es el segmento de lectores que tiene y, para mi gusto de un modo un tanto irresponsable, atiza las brasas de gentes que viven de la espera de ocasiones donde poder demostrar lo extremos que son.

El problema del nazismo (y otros paralelos aunque cada caso es muy distinto) aparece como algo extremadamente delicado para tratar. Cualquier comentario despierta iras ideologizadas de un costado o del otro.

Dependiendo el ámbito donde uno discute el problema es tildado sistemáticamente como liberal o nazi antisemita sin importar nada que uno pueda aportar; la sentencia ha sido dictada y no es apelable.

Por allí pasa, justamente, el primer problema. Uno interviene sólo cuando ve que el tema se está ideologizando mucho para un costado (intentando aportar un poco de racionalidad que perturbe la ideología) quedando para el auditorio en el lado contrario.

El segundo problema es recurrente por estos lares. Cuando los enemigos ideológicos son comunes uno parece terminar haciendo bandera común con gente que poco tiene en común con uno (me pasa por ejemplo con el asunto del aborto con los grupos provida como ya les comenté). Pareciera que al decir uno "los de enfrente están equivocados" estaría diciendo "los de acá están por completo en la verdad", cosa que rotundamente no es así.

Vamos entonces un poco al fondo del problema.

El nazismo (con otros bastante mejores) se enfrentó contra dos grandes pestes destructivas: el comunismo y el liberalismo. En este sentido, comparto por completo sus enemigos.

Ahora bien, el hecho de que luchara contra los que, efectivamente, aparecen como enemigos de la Tradición no lo convierte, en absoluto, en tradicional.

Lejos de eso, y este es el punto, es más anti-tradicional que tradicional.

Mi mujer se ríe, se enoja, se burla, se sonroja, se inquieta, etc. cuando digo (muchos grandes lo han dicho antes que yo, que sólo repito) que, en definitiva, el nazismo es un movimiento de izquierda, los nazis son zurdos, es así.

Vamos entonces al por qué.

Si le preguntamos al Oráculo nos va a explicar el problema desde el punto de vista metafísico que, traducido para el pueblo, puede sintetizarse así: "el Estado (nazi en este caso) no quiere las cosas porque sean buenas, las cosas son buenas porque las quiere el Estado".

Como manifestaciones del problema de fondo surgen las diversas aristas:

Es revolucionario. Dice querer recuperar (y recuperó algunas) instituciones y métodos olvidados de la Tradición, pero, en definitiva, escoge lo que se le ocurre y al modo revolucionario.

Es un socialismo (al modo de Durkheim). Y no es un dato menor, era el partido obrero.

Es la peor versión de Hegel, la tamizada por Nietzsche. Es decir, filosóficamente aparece como opuesto al pensamiento tradicional desde su misma base.

No es católico. Cualquier tradicionalismo europeo no puede no ser católico, el catolicismo hace a la esencia de la tradición europea.

Los binomios revolucionario-tradicional, pagano-tradicional, hegeliano-tradicional, son contradictorios.

Si quieren ser nazis porque les gusta, se sienten identificados, les gusta el bigote, las marchas o el uniforme es una cuestión. Lo único que pido es que no metan la Tradición en el medio que es cosa muy distinta.

Natalio

Pd: Todo esto sin tratar modos y medios que, quizás más graves que las cuestiones tratadas, aparecen como consecuencia de lo demás.

15 comentarios:

Pablo (Rosario) dijo...

Estimado:

Muchas gracias por sus comentarios. No se preocupe mucho por el anónimo, que no es tan anónimo para mí. Conjeturo es un conocido, que parece estar un poco "caliente" con mis opiniones sobre el tema.

Lo salda,

Pablo.

Anónimo dijo...

Le faltó decir que tampoco es tradicional matar a 6.000.000 de judíos.

Artigas

Cruz y Fierro dijo...

Artigas: Le faltó leer la postdata.

Natalio: Muy bueno.

Los filo nazis nunca me pudieron explicar por qué si el nacionalsocialismo era tan tradicional, persiguieron a Engelbert Dollfuss, Don Javier de Borbón-Parma o Paul Hoonaert, dejaron que los comunistas asesinaran a los nacionalistas polacos, se apoyaran en los comunistas franceses para invadir Francia, mantuvieron recluido a Maurras, etc.

Tampoco el "todo dentro del Estado, nada fuera del Estado" de Mussolini me suena tradicional.

Eso por no hablar de D'Anunzio o Gentile por la lado del fascismo, o Rosemberg y Darre por el lado del nazismo...

Natalio Ruiz dijo...

Cruz y Fierro:

Es un tema muy largo pero el problema está en una concepción totalitaria (término, lamentablemente, tan machacado fuera de lugar que resulta feo citarlo) del Estado.

En algunos casos, como el de Mussolini (políticamente pero incluso en el mismo Maurras doctrinalmente) ven la cuestión religiosa como una veta más de la tradición, como un combo que hay que terminar de armar dentro del Estado (o Nación, o Patria, o etc. según el discurso).

Uno de los pocos casos distintos es el español, donde si bien coqueteaban con las mismas ideas tuvieron la "gracia" de que la suya fuera "también y quizás principalmente" una guerra religiosa.

En definitiva, cualquier visión totalitaria o totalizante del Estado (Nación, Patria, etc) no es tradicional (aunque incorporen innumerables cuestiones tradicionales). Y esto se observa con claridad al buscar las raíces filosóficas de todos estos movimientos, son casi todos idealistas y positivistas.

Es igual muy largo, veremos de regresar en otra oportunidad al tema.

Respetos, estimado amigo.

Natalio

Anónimo dijo...

No me faltó leerla, justamente esa es la crítica. Hablan de las cosas secundarias y esconden las graves. Buscan la pajuela y se comen la viga.

Artigas

Pablo (Rosario) dijo...

Estimado Artigas:

El problema con los que hablan de cosas secundarias y olvidan lo principal y más grave sobre el nazismo, es que están influenciados por una serie de "historiadores" (muy pocos son historiadores profesionales, pero bueh...) que niegan o ponen en duda los hechos más graves. Para ellos, los que no compramos la versión de esos "historiadores" hemos optado por creer a la "propaganda" de los aliados que configura la "historia oficial".

Cordiales saludos.

Natalio Ruiz dijo...

Estimados Artigas y Pablo:

Intervengo nada más porque la intervención de Pablo (al que leo en varios blogs y descubro que tenemos muchas cosas en común) me persuade de aclarar algunas cosas. No es que no me importe la opinión de Artigas pero la verdad es que a veces las posiciones son tan distantes que tornan vano el diálogo.

En primer lugar considero que los temas tratados en el post con relación al nazismo son principales mientras que las cantidades son secundarias. Por dos razones: primero porque lo secundario se desprende como consecuencia de lo otro y segundo porque en un caso (los temas tratados en el blog) la vida humana no tiene valor (es sólo una partecita más de un Leviatán que puede disponer a su antojo) mientras que en el otro (si no fuera consecuencia de lo primero) la vida (aunque perdida) mantendría un sentido trascendente.

En segundo lugar no me metí porque no me considero capacitado para hacerlo. No creo que sean (ni por asomo) 6 millones aunque tampoco creo que no se mató ninguno. En medio de esas dos posiciones (que considero absurdas) hay, justamente, millones intermedias que, again, me parecen secundarias respecto de lo anterior.

En tercer lugar creo que hay, efectivamente, una historia oficial modificada, tergiversada, amputada, recortada e ideologizada (con un régimen de sanciones legales). Por algunos que creen que, aunque no sea verdad es educativo olvidando que lo único que educa es la verdad (es a lo que me refería en Wanderer, el atónito y el mal), por otros que necesitan esa amplificación por cuestiones netamente ideológicas y por otros que necesitan de ella por una cuestión "teológica" (es el caso más profundo y quizás lo afronte en algún post).

El problema es que mencioné en el post al aclarar para un lado lo ubican en el lado contrario. Se olvidan que la historia se dibuja con distintos tonos de grises.

Respetos.
Natalio

Cruz y Fierro dijo...

Artigas: No proyecte intenciones. Nadie está escondiendo nada. Estamos de acuerdo que el asesinato de 6 millones (ó 30.000) es gravísimo. Pero si nos detenemos en las consecuencias sin fijarnos en las causas, después terminamos considerando que los 100 millones del comunismo soviético, los 3 millones de Camboya, los varios cientos de millones de abortados en Occidente, etc. son meros hechos accidentales. Cuando la raíz de todo esto es ideológica. Cuando Natalio apunta a ella, está intentando sacar los yuyos de raíz y no meramente podarlos (como pretenden las "leyes de defensa de la democracia", el "derechohumanismo", etc.).

Pablo (Rosario) dijo...

No podría estar más de acuerdo con los comentarios de Natalio y Cruz y Fierro. Conste.

Saludos.

Mary Lennox dijo...

Hola Muchachos:
Siguiendo a Cruz y Fierro a Natalio,y Pablo (Rosario) digo a Artigas:
Lo que hizo Natalio es hablar de la cualidad, que no es un tema secundario, sino principal. La cantidad, accidente secundario, se desprende de aquella cualidad.
Esta cualidad de los regimenes totalitarios es la manifestación del espíritu a través del Estado como lo querían Hegel, Espinoza y compañía Inmanentista. El asesinato del pueblo de Israel, junto con la de Mártires como San Maximiliano Kolbe o Edith Stein, es una consecuencia, de esta desastrosa cualidad de pretender crear la realidad con la razón humana.
Cariños
Mary

Mary Lennox dijo...

Estimado Natalio:
Ni bien pueda le voy a pasar un textito de Dostoyevsky. qeu me parece que le puede llegar a interesar acerca del tema del "valor" de la vida.
Pablo (Rosario):
Natalio me ganó de mano, y con un comentario mucho mejor defendiéndolo sin contar al resto.
Esto lo escribo no mas para alentarlo a que siga con sus observaciones tan agudas, que a muchos nos ayudan incluso a sobrellevar nuestros "pecados" musicales.
Cariños
Mary

Pablo (Rosario) dijo...

Apreciada Mary:

Siguiendo con la línea del inmanentismo, comunismo y nazismo son utopías maquiavélicas de la inmanencia.

En el primer caso, el fin utópico de una sociedad igualitaria, justifica el recurso al genocidio de clase, como medio lícito.

En el segundo, el fin utópico de una sociedad racialmente pura, justifica el recurso al genocidio de raza y a los crímenes selectivos.

Ambos tienen aspectos semejantes y también notables diferencias. Pero la cualidad importa más que el debate sobre la cantidad.

La saluda,

Pablo.

Rublev Maier dijo...

Abonando el aserto por el cual los nazis son zurdos, podemos recordar la crítica de Evola a Hitler que se sustenta en afirmar que no era un hombre tradicional y que estaba lleno de populismo antijerárquico (Cf. notas al Tercer Reich). Demás está decir que Evola apoyó al Nazismo.
Estimado Natalio, creo que hay que añadir entre los enemigos del Nazismo al judaísmo, si nos qudamos s´lo con el comunismo y el liberalismo, nos quedamos a medias

Natalio Ruiz dijo...

Estimado Ruvleb:

Es un gusto tenerlo de visita por estos pagos.

El asunto del judaísmo creo que es diferente porque siempre queda pendiente la pregunta ¿qué es el judaísmo?

Las respuestas son tantas que, justamente, ud. encontrará que están muy ligados tanto al liberalismos como al marxismo.

Por otra parte, es sabido y conocido que el nazismo tenía integrantes y simpatizantes judíos (sin entrar en consideración de otras tesis como que el nazismo fue una herramienta judía).

Al no poder definir con claridad qué se entiende por judíos (salvo que hablemos con nombres propios), creo que no es conveniente tratarlos separados de muchas corrientes a las que representaban.

Respetos y bienvenido.

Natalio

Rublev Maier dijo...

Gracias, Natalio,por la cálida bienvenida.
Respecto del judaísmo, son interesantes sus matices.
Por mi parte me atengo a los siguientes hechos fácticos. Hitler tuvo una obsesión con el tema desde Mein Kampf hasta su testamento pocas horas antes de morir, pasando por la noche en que ardieron las sinagogas de toda Alemania comenzando por la de Berlín como así también cierta predilección que hubo hacia ellos en los campos de concentración. Incluso antes de Mein Kampf quizá haya algún otro antecedente. Pero desde allí existió una obsesión al respecto documentada en un texto. Y después de Hitler también es patente la obsesión del judaísmo para con él. Como que Hitler en el asunto superó todo record posible de antisemitismo.
Suyo.

Rublev Maier