miércoles, 1 de abril de 2009

Políticamente incorrecto


Hay un misterio profundo por el cual la vejez y la muerte parecen borrar los pecados y equivocaciones pasadas.

Cuando esto ocurre con faltas o pecados personales la cuestión es simpática, sana y hasta caritativa (no el juicio sobre el pecado sino sobre la conducta concreta).

Pero cuando ocurre con hechos públicos e históricos resulta indignante. Y mucho peor cuando los medios deciden que la noticia, la alabanza y la exaltación a grado de prócer "vende más".

Alfonsín fue un pésimo gobernante y un traidor a la patria (incendió el país y luego aceptó migajas políticas para prestarse a la "deforma" de nuestra Constitución en el pacto de Olivos entre tantas otras cosas).

Pero todo eso es una nimiedad comparado con su peor afrenta al país y a la sociedad que fue su promoción de la ley de divorcio.

Otro día si quieren charlamos más del divorcio pero baste decir por ahora que es de lo peor que un gobernante puede hacer por una nación. Dinamitar la familia es dinamitar la sociedad.

Mucho se habla del sida en estos tiempos. Pues bien, el divorcio (entiéndase bien, "la institución legal de") se le parece bastante.

Ninguna sociedad morirá, hablando propiamente, por el divorcio pero sí por cualquier mosquito que lo pique después o por un pequeño resfrío.

En este sentido, la institución legal del divorcio es en algún aspecto más grave que el aborto, la eutanasia y tantos otros crímenes. Entre otras cosas (muchas) porque la destrucción de la familia es la causa primera que hace brotar estas tristes infecciones.

Pero decir estas cosas resulta políticamente incorrecto (incluso en ambientes católicos).

Natalio

Pd: Esto debía ser un pase corto pero lo pongo acá porque me salió un cambio de frente a lo Román.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bien dicho. Lo de ayer a la noche y hoy durante todo el día ya da asco.

W.E. Kurtz

Anónimo dijo...

Igual, de todas formas, lo del divorcio desde la perspectiva liberal-católica no es problema. Es más, así debe ser, te dirán.

Tito

Tito... dijo...

Natalio:

Hay algo acerca del divorcio civil que me confunde un poco.
Dada una pareja "casada" por civil y por Iglesia, puede ser que en algún momento se llegue a la conclusión de que el sacramento no existió y se declare la nulidad. Por tanto, cada uno de los miembros de la pareja debería ser libre de casarse con otra persona.
Ahora bien, ¿cómo se resolvería esa situación sin una ley de divorcio civil?, ¿cómo lo resolvían antes de que existiera esa ley?, ¿no es necesaria una ley de divorcio civil, al menos para casos como el descripto?

*También habría que considerar el caso similar de la pareja casada únicamente por civil. Según la Iglesia católica, ¿no pueden separarse y casarse con otras personas?

Son cuestiones que me vengo planteando desde hace tiempo y no conseguido ninguna respuesta certera.

Salute, otro Tito

MonjaGuerrillera dijo...

Disculpe Don Gris Ruiz, veo que es uno de los pocos que se animó a no sacralizar un presidente muerto. No quise escribir nada, pensando que me dirían que era yo la contramano. Pero sinceramente, este país es una enorme masa Figuretti, ninguno quiere quedar sin aparecer en la foto. "Discursean" arriba de un cadáver famoso para oírse el discurso de sí mismos. No se imagina la repugnancia que me da la masa despersonalizada de este país.

¿Hacía meses que el doctor Alfonsín estaba llegando a este desenlace y el país entero fingió que se sorprendía con la muerte de este hombre?
¿Cómo una persona normal puede ver en agonía a una persona y no dolerse, y sólo empezar a dolerse desde el minuto en que le anuncian que falleció?
Además de figurettis, hipócritas marca cañón.

Y por lo demás, me acuerdo del punto final, y me acuerdo de que la comida me cambiaba de precio en las manos antes de salir del supermercado, me acuerdo que tuve que interrumpir el comienzo de mi estudio superior porque no había una moneda entera que durase cinco minutos con el mismo valor (los que no somos de capital tenemos que tener tres sueldos para poder estudiar en una universidad gratuita) y me acuerdo de todos los políticos que lo empujaron a irse sin terminar el mandato, me acuerdo de que le decían "diente de leche" por caerse antes de los seis años. Me acuerdo de tantas cosas que en el paísdelnomeacuerdo nadie se quiere acordar...

Hasta, mire qué curioso, me acuerdo de tener un video sobre el Juicio a las Juntas, donde Alfonsín le dice al fiscal Strassera que no se haga problema, que no haga nada, que deje todo como está, que no mueva un dedo, que ya pasará, que nos olvidaremos de la dictadura, que el argentino es así. Y en donde Strassera le contesta: -"Me lo dice ya muy tarde, presidente".

Lo saluda una "casada por civil" pero con un católico.

Fernando dijo...

Viví la experiencia Alfonsín con mucho interés, a mis 18 años, en España. ¡Todo parecía tan prometedor: una nueva capital federal, una nueva moneda, un nuevo país...!!!!

Luego acabó todo mal, ya sabés. Si no recuerdo mal, hace ya mucho tiempo de aquello, la Constitución preveía un tiempo para traspasar el poder a Menem, varios meses, y hubo que acortarlo porque la casa se venía abajo. Ahora bien, como extranjero no puedo decir si lo que vino después ha mejorado o empeorado la presidencia de Alfonsín.

No sabía que con las Juntas de militares no hubiera divorcio en la Argentina.

En fin, así es en todos los sitios, los folklores histéricos cuando alguien muere.

Fernando dijo...

Quisiera hacerle un comentario a Tito.

En España, con Franco y al inicio de la democracia, no había divorcio. Si a alguien le daban la nulidad canónica, automáticamente desaparecían los efectos civiles del matrimonio, daba igual que no hubiera divorcio civil. Esto sigue dándose hoy en día: un matrimonio al que le declaren la nulidad canónica no ha de pedir el divorcio civil, automáticamente desaparecen los efectos civiles y se puede volver a casar, por la Iglesia o por lo civil.

Más fácil aún es el otro caso que planteas, y que es el de Letizia, la esposa del Príncipe Felipe. Se casó sólo por lo civil, se divorció, y luego se pudo casar por la Iglesia, sin problema alguno, porque para la Iglesia no había exitido nada, nada que disolver o que anular, al no haber habido sacramento.

Natalio Ruiz dijo...

Gracias a todos por los comentarios.

Kurtz; a mí también.

Tito 1: de acuerdo aunque creo que es un problema más de (de) formación que ideológico.

Tito 2: intentaré constestarle su planteo en un nuevo post.

Estimadísima monja: un gusto tenerla por aquí. Recibo el irónico guante de su última oración e intentaré aclararle mi punto de vista en un nuevo post (con el planteo de Tito).

Gracias Francisco por la visita, el comentario y la respuesta a Tito.

Dado que el tema del divorcio es demasiado delicado como para ser tratado en tan pocas líneas intentaré explicarme un poco en el próximo post.

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que Alfonsín era un monigote inepto títere de la masonería.
Masón, por eso tanto homenaje: Una pantomima masónica más.

Tito 1 El Magno.

Fernando dijo...

¿Francisco? My name is Fernando.

Natalio Ruiz dijo...

Perdón Fernando, se me chispoteó.

Mis más sinceras condolencias.

Respetos.

Natalio

Tito... dijo...

Fernando:

Gracias por la respuesta. Antes de hacer comentarios, espero el post de Natalio para ver qué nos puede decir al respecto.

Natalio:
Lo dicho supra.

Salute

Rublev Maier dijo...

Comparto con usted todo el mal que este hombre le hizo al país. Pero cómo me explica que un arzobispo le haya celebrado una Misa y lo haya elogiado en el marco de la sana laicidad.Se olvidó ese vescovo que Alfonsín combatió a la corporación llamada Iglesia Católica?

Rublev Maier

Natalio Ruiz dijo...

Ok, Tito. Lo haré lo antes que mis ocupaciones me permitan.

Rublev, es lo mismo de lo que habábamos en el post de monos, chalecos y rabinos. Lo triste es que si esos son los pastores.... se entiende cómo están las ovejas.

Respetos.

Natalio

Gatonegro dijo...

Murió Alfonsín. Sin comentarios. En realidad habría muchos, pero son intrascendentes. Allá él. Pero más allá de eso (que en realidad no es nada), muestra que raros somos los argentinos. El tipo fue amado, luego odiado, y ahora resulta que prácticamente es un héroe nacional. Fue un politiquito que sólo entendió la parte de la política que resultaba de roscar. Gobernando fue un desastre sin convicciones. Un hombre sin Dios. Sin patria. Sin familia (en serio). Sin convicciones. Pobre de él en este momento.