lunes, 6 de abril de 2009

Vinculado al divorcio


El tema del divorcio es realmente complejo por la cantidad y variedad de matices que posee.

La verdad es que no se merecía un tratamiento tan superficial pero era un escalón ineludible para hablar de la presidencia de Alfonsín en tanto que fuera, según considero, lo peor que pudo hacer.

Ahora bien, al mencionarlo tan a la pasada se confunden cosas muy diferentes.


Intentaré con el post contestar las cuestiones que quedaron pendientes en los comentarios.

El divorcio puede ser visto como un "mero" problema de moral individual, como un problema de moral social o como un problema de "instituciones" políticas, legales y sociales.

Para el primer problema (que es en lo que percibí la ironía de la "monja") no tengo edad ni conocimientos para afrontarlo. Dado que es un problema planteado desde el Génesis, pasando por Moisés y contestado por Cristo entiendo que no es fácil. Aclaro el punto. No es que lo vea dudoso o algo parecido, entiendo que hay tantos casos "particulares" "difíciles" que se necesita de mucha altura, pericia y conocimientos para tratarlo de un modo más o menos genérico.

El segundo, es decir, el divorcio como "acto moral social" es ya más grave y menos complicado de entender aunque todavía complejo para ser explicado en estas sociedades que se empeñan en darle la espalda a la ley natural. Si fallan las premisas es imposible arribar a las conclusiones.

El tercer problema, a saber, el referido a la "institución legal del divorcio" es lo que veo más claro, más grave (es lo que me parece más grave que el aborto, la eutanasia, etc.) y absolutamente injustificable desde cualquier ángulo y perspectiva.

Para aclarar el asunto.

- No era un palo para los divorciados porque merecería tantas aclaraciones (por ej. se puede tener la nulidad canónica y estar civilmente divorciado) y contemplaciones (que requieren de más edad y sabiduría) que me resulta imposible de plantearlo en un lugar como este blog.

- Tampoco era un palo para el divorcio como acto social, el cual si bien es mucho más claro requiere de más prudencia y espíritu pedagógico del que tengo para tratarlo.

- Sí era un palo para la "institucionalización del divorcio vincular".

Como bisagra entre las aclaraciones para la monja y la respuesta a los planteos de Tito (el II, oriundo de La Plata), aclaro que estos temas detesto tratarlos en su versión negativa. Es decir, preferiría hablar (y ahora que se ha planteado lo haré en el futuro) del matrimonio en positivo desde el punto de vista individual, espiritual, social y sacramental. Ocurre que al alabar la "obra" del difunto (que también me molesta tener que salir a criticar al muerto) se está alabando algo infame como la (entiéndase bien por favor) "institucionalización legal del divorcio".

El hecho de que puedan existir problemas y dificultades en el matrimonio es tan viejo como el hombre y por eso requirió de una institución expresa ya desde el Génesis.

El costado social y legal del asunto es también tan viejo como la organización legal de las sociedades.

Comienzo aclarando esto porque en la gran "oleada divorcista" de las legislaciones mundiales se presentaba al divorcio como un signo del progreso del hombre que aprendía a "reorganizar" la vida social y económica de los esposos frustrados.

El divorcio en su aspecto económico y social está regulado desde el Código de Hamurabi (1792 a 1750 a.C.) hasta el derecho Romano pasando por Moisés. De hecho, la cuestión es más bien a la inversa. En la historia de las legislaciones la institucionalización legal del principio de la indisolubilidad del matrimonio es un progreso y un signo de un mayor grado de "madurez social" ("se lo permitió por la dureza de vuestros corazones pero en el principio no fue así", dice, palabras más o menos, Cristo cuando se lo plantean). En concreto, el divorcio era el medio legal para desprenderse o repudiar a la mujer como se quisiera (desde el caso de adulterio al "porque sí" pasando por la esterilidad).

Con todo esto quiero señalar que el divorcio es una elección legislativa de la que se prescindió perfectamente. Es una falacia decir que la ley de divorcio viene a cubrir un bache legislativo o pavadas por el estilo. Casi 20 siglos ininterrumpidos de derecho occidental demuestran lo contrario.

Aclarado todo aquello pasemos ahora a las cuestiones más técnicas.

Cuando se habla de divorcio "a secas" se está hablando, en el lenguaje corriente, de "divorcio vincular". Es decir, se rompe el vínculo matrimonial.

Las opciones legales correspondientes a la nulidad canónica podían ser (en nuestro código civil) la nulidad y la separación o divorcio ("el divorcio que este Código autoriza consiste únicamente en la separación personal de los esposos, sin que sea disuelto el vínculo matrimonial decía el art. 198 y el 219 decía "El matrimonio válido no se disuelve sino por muerte de uno de los esposos".

De hecho, antes de la institución del matrimonio civil obligatorio (el germen de la peste pero es largo de explicar) la nulidad religiosa valía como nulidad civil.

El caso contrario (matrimonio sin autorización de la Iglesia Católica en el decir de Vélez) también estaba legislado como un caso de separación civil de bienes.

Si quisiera ahondar en estos puntos puede leer el código en su versión original (generalmente las ediciones mantienen en letras pequeñas el viejo articulado de Vélez) desde el art. 180 al 238.

Espero que sirvan estas aclaraciones y respuestas a los dos amigos de la casa.

A los demás, espero que le haya aportado algo o, al menos, que no los aburriera en demasía.

Natalio


16 comentarios:

Morgenrot dijo...

Estimado Natalio:

He leído esta interesante reflexión que haces sobre algo tan complejo y espinoso como el divorcio.
Se trata de un tema que afecta al individuo, a la familia, a la sociedad y que se traduce en una regulación tanto esclesiástica como civil.

En España llevamos muchos años ya con la ley de divorcio, hace poco ampliada para una mayor rapidez.

Pienso que el problema tiene su raíz en el individuo en primer lugar, que contrae matrimonio sin que realmente de su consentimiento a las obligaciones que esta unión, base de la familia y social, conllevan.
Igualmente hay un problema social que se muerde la cola: hay una regulación del divorcio que facilita el mísmo, y una realidad social predispuesta al divorcio que , a su vez, es facilitado por las leyes.
Realmente hay casos, a mirar con lupa y que la misma Iglesia reconoce como nulos; pero hay muchos otros en los que la irresponsabilidad de uno o ambos contrayentes implica todo un problema, individual, familiar y social.
Tema difícil este.

Unn saludo desde España

Tito... dijo...

Natalio:

Primero que nada, gracias por la respuesta.
Me acabo de desayunar de la existencia de la nulidad civil y empiezo a entender algo más de un tema que llamaba mi atención desde hace un tiempo.
De todas maneras, y aún teniendo en cuenta el 'uróboros' que señala Morgenrot, no se hasta dónde tiene el Estado que ocuparse de imposibilitar las 'conductas inmorales' de los particulares.

-De hecho, antes de la institución del matrimonio civil obligatorio (el germen de la peste pero es largo de explicar) la nulidad religiosa valía como nulidad civil.

Tal vez ese interesante post que promete lo resaltado en negrita (o algún otro) venga bien para aclarar el asunto.

Saludos,
Tito

Monjaguerrillera dijo...

Don Gris Natalio Sombrero Ruiz, le aseguro que mi matrimonio con un católico no es ninguna ironía. En algunas ocasiones particulares y en circunstancias específicas Le llamaría de muchas formas, pero ironía no. :)
No entendí qué me quiso decir del génesis...no sé si era para mí.

Gracias.
Saludos.

PD: Monja V3 en breve, cuando quiera el dueño del hosting...

Natalio Ruiz dijo...

Estimada Morgenrot:

Es un verdadero gusto tenerla por este humilde lugar, pero súmele a ello que no podría estar más de acuerdo con su comentario. Es más, completa el post con ideas que me habían quedado fuera por resultar demasiado largo.

Sólo dos comentarios en el mismo sentido de sus palabras.

Efectivamente la ley de divorcio lo favorece, propicia y estimula mientras que deja sin sentido al matrimonio. Es largo pero algún día volveremos.

También concuerdo por completo con relación a la poca preparación e importancia del matrimonio (aunque una causa rotunda de ello sea, justamente, el divorcio: "si se puede deshacer no es tan trágico equivocarse"). Creo que la gran mayoría de los casamientos que se celebran (al menos desde el punto de vista sacramental) son nulos. Pero es otro tema muy largo.

Gracias por su visita y su comentario.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Estimado Tito:

De nada, siéntase con la libertad de preguntar, discutir, contrariar, polemizar, conciliar o lo que fuera como en su casa. Incluso está bueno que proponga temas, hay visitantes ilustres que pueden tomar la posta también.

En cuanto a su planteo considero que está equivocado y la raíz de la cuestión es la apologética (en la cual no lo encuentro pero sin duda influyen a través de tantos medios) constante y agresiva de ciertas agrupaciones para promover cosas que van desde el aborto, a la adopción de niños por homosexuales, a la eutanasia, al divorcio, etc. (por favor, no entienda que considero que ud. está a favor de todo ello, simplemente digo que usan el mismo argumento).

Es una falacia plantearse "hasta dónde tiene el Estado que ocuparse de imposibilitar las 'conductas inmorales' de los particulares."

Le explico por qué:

Si ud. toma el Código penal encontrará que es un libro entero dedicado a "imposibilitar las conductas inmorales de los particulares". Enseñaba el paradigma del Derecho penal liberal (para ponerle el más cercano a su posición): el derecho penal es un mínimo de moralidad que se le exige al ciudadano (Sebastián Soler).

Si ud. toma el código civil encontrará que al hablar del matrimonio se prohíben los pactos prenupciales, le dicen dónde debe dormir, qué debe hacer con su mujer; al hablar de sucesiones le prohíben pactar sobre herencias futuras, disponer de la totalidad de sus bienes; en materia de actos jurídicos y contratos le prohíben que tengan objetos inmorales; etc, etc, etc y todo para "imposibilitar las conductas inmorales de los particulares".

Si ud. toma las leyes administrativas encontrará que existe un régimen de regalos a los funcionarios, reglas para el ejercicio de la profesión, reglas sobre el pasado el presente y el futuro de cada funcionario, etc y todo para "imposibilitar las conductas inmorales de los particulares".

Y podría seguir con todas, absolutamente todas, las ramas del derecho. ¿Y sabe por qué?

Porque el derecho y la ciencia moral comparten el objeto material que es la conducta humana (aunque el objeto material de la ciencia moral es, en rigor, más amplio y extenso). Esto, con estas u otras palabras lo encontrará desde Kant hasta Aristóteles, desde Alf Ross hasta Tomás de Aquino, desde Finnis hasta Agustín de Hipona. Ni Kelsen, si lo apura, se lo discutiría (aunque previamente tendrían que arreglar algunas cuestiones terminológicas).

La discusión es si el Estado inventa la ley o, si por el contrario, existe una ley previa a la cual atenerse. En función de ello es que distinguirán lo moral de lo legal pero ninguno discutiría que comparten, material y rigurosamente hablando, el mismo objeto.

Puesto en otras palabras la polémica se puede reducir a: el Estado legisla de tal modo porque las cosas son buenas o las cosas son buenas porque así lo legisló el Estado.

Espero que le sirva la respuesta que ha quedado un poco larga (aunque da para mucho más).

Respetos, estimado amigo.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Querida Monja:

Sepa disculpar, me subí las medias y era foto canet.

Ocurre que ví varias veces en su blog críticas (que comparto)a juicios temerarios sobre divorciados. Creí que había alguna ironía en ese sentido, pido humildes y sinceras disculpas.

Cambiando de tema, es ud. una verdadera guerrillera que cambia el paradero cada dos por tres. Desde hace un par de días que no puedo entrar a su página ¿es que está ya preparando la mudanza?.

Respetos amistosos estimadísima.

Natalio

Anónimo dijo...

Estimado Natalio: Muy bueno el post. ¡Han pasado tantos años desde el '87 y tanta agua bajo el puente!

Creo que el amigo Tito le pegó al referirse a "la institución del matrimonio civil obligatorio (el germen de la peste pero es largo de explicar)".

Algo importante es recordar que el estado no tiene que intervenir sólo porque se trate de conductas inmorales, de hecho Santo Tomás recuerda que no todo lo inmoral debe ser ilegalizado. En este caso, el estado debe intervenir porque el divorcio tiene efectos sociales (como bien señalabas en el cuerpo del post).

Además, claro, está el hecho evidente de que la ley tiene fuerza ejemplificadora pues la gente tiende naturalmente a identificar lo moral con lo legal.

Tanto en la Francia revolucionaria de 1789 como en la Rusia bolchevique de 1917 se liberalizó el divorcio. En ambos casos, los efectos sociales fueron tan devastadores que pasados unos años se volvió atrás con las medidas.

Gatonegro dijo...

El divorcio... ¿es una cuestión de derecho natural?

Natalio Ruiz dijo...

Estimado anónimo (es preferible usar algún seudónimo para distinguir interlocutores):

Gracias por la visita y el comentario con el que estoy de acuerdo (aunque no sé si Tito estará de acuerdo con lo de la obligatoriedad del matrimonio civil).

Una aclaración. LO que dice de Santoto es correcto y, justamente, se funda en que la moral tiene un objeto más extenso que el derecho. Todo el objeto del derecho coincide con el objeto de la ciencia moral mientras que no toda la extensión de la ciencia moral coincide con la del derecho (porque es más amplia). Espero que se entiendo, caso contrario aclaro.

De acuerdo también con lo de la fuerza ejemplificadora de la ley.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Estimado Gatonegro:

Si su pregunta es si la indisolubilidad del matrimonio es de derecho natural, mi respuesta es sí.

Como estimo que a lo mejor no le basta mi opinión le dejo la de Santoto (un poco más fundadita) en la respuesta de la 2-2, q.154 a2.

Respetos.

Natalio

MonjaGuerrillera dijo...

Jeje, no se preocupe.
Incluso, hasta visto desde algún ángulo podría ser una ironía. ;D
Pero aun así esa ironía me gustó mucho. Por leyes argentinas y europeas.
Su correligionario es una buena persona en una mala circunstancia.

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Sí, ciertamente me molesta mucho -más que nada desde la perspectiva ¿protestante? ¿evangélica?- el juicio penalizador a los divorciados, porque me parece un exceso de atribuciones. Cada uno sabe en su conciencia los males que comete, las malas decisiones, las que no supo tomar mejores y cada uno siempre obtiene consecuencias y es (hasta involuntariamente) responsable de sus decisiones, actos, historias.
entonces, ¿es un agente de la buena noticia un fiscal aumentador de desgracias? Yo no he visto otra cosa -con raras excepciones- que una fiscalia espantosa entre la gente que se siente pura y santa sólo porque no se equivocó ni pecó de determinadas maneras que otros sí.

Tal vez si condenáramos menos, habilitaríamos a la persona para que no se defendiera tanto y se sintiera libre de acceder al Dios de la metanoia.

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En este caso la clandestinidad fue involuntaria. Con un poquito de buena voluntad -ese animal en extinción nuestro- me dejan mudar esta semana. ¿Se acuerda de Mariano José de Larra, y su "venga usted mañana"? Bueno, algo así me pasa con las empresas de Hosting. Eso me pasa por subirme las medias en wordpress cuando la foto carnet del blogger andaba bien. :D

Un afectuoso saludo.

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Monja por los comentarios!

Me alegra de verdad el tenerla de visita por estos pagos.

Cambiando rotúdamente el ángulo, ¿recibió el mail que le mandé hace unos días? Porque cambia tanto de direcciones que nunca sé a dónde escribirle. (conteste por mail si quiere).

Respetos.

Natalio

Tito... dijo...

Natalio:

Nuevamente gracias por la respuesta. Aclarado el punto.

Espero (para algún momento) el post acerca de la conveniencia o no de la institución del matrimonio civil obligatorio.

Saludos

Sangre Azul dijo...

Con permiso.
Todavía no fui a Tomás, pero recomiendo esto de Juan Pablo II, sobre la indisolubilidad matrimonial en el derecho natural.
Hace rato que tenía marcadas sus entradas para leer. Ahora me estoy haciendo un tiempito y no me arrepiento.
Saludos.

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Sangre Azul por la distinguida visita y el comentario.

Efectivamente, hay muchísimo y muy hermosos acerca del matrimonio y el derecho natural (de hecho son temas para varios post).

La cita a Santoto obedecía a que estimaba que el Gatonegro buscaba respuesta en las fuentes.

Respetos.

Natalio

Sangre Azul dijo...

Perdón, no puse el enlace: http://www.iuscanonicum.org/index.php/documentos/78-discursos-del-papa-a-la-rota-romana/156-discurso-de-juan-pablo-ii-a-la-rota-romana-de-2002.html