sábado, 13 de junio de 2009

Hic et Nunc (en el Athos)

Poesía y prosa desde el Athos para festejar el Corpus.

Natalio




El Antídoto al Plan B2

Si uno no halla el modo de esconder un elefante en medio de una congestionada calle peatonal de la ciudad, y no claudica en la intención de querer efectivamente hacerlo pasar desaper-cibido, cuenta con una sola solución: largar en manada cientos de elefantes a la misma calle.

El ejemplo es trillado. Pero más trillado que el ejemplo es el empleo práctico de este consejo de hábil ilusionista. También nuestra fe se las tiene que ver con enemigos — visibles e invisibles— que procuran despeñarnos o disimularnos algún artículo de Fe.
Una de las colosales empresas en que lleva embarcado por siglos el Enemigo es lo que en su carátula llama: “plan B al ateísmo”.

Claro está: el plan A es hundir al Hombre en la certeza o al menos fuerte sospecha de que no hay Dios. Y tuvo sus temporadas exitosas. Pero como toda mentira, sus cortas patas fueron alcanzadas por la inteligencia y honestidad de los hombres que no pudieron resistir por mucho tiempo el ingenuo mito de un mundo auto-inventado, autosolvente y azarosamente organizado.
Por activación automática entraba en escena el plan alternativo, el plan B: si no logras que los hombres nieguen a Dios, llénalo de dioses. Largo y fatigoso sería deshilvanarles la larga historia de los panteones con que los antiguos poblaron su fe de divinidades. Pero el Padre de las patas cortas lo sabía muy bien: poco puede la razón resistir la absurda idea de infinitos diversos; el politeísmo agravia burdamente a la lógica más elemental.

Por eso llevaba largas eras testeado en laboratorio y conocía finalmente la molesta luz del día, el efectivo y aceitado plan B2: si no logras que lo hombres nieguen a Dios, y si no logras llenarles la calle de dioses, esmérate con orfébrica parsimonia en arraigar en tu paciente —diría Lewis— la convicción de que Dios está en todas partes.
Bien podemos imaginar la carta del diablo a algún inexperto sobrino, instruyéndolo sobre la aplicación del Plan B2:

Que Dios está en todas partes es una Verdad irrefutable, indestructible. Y bien aprovechada ofrece incontables beneficios para nuestra causa. (De paso te explico que las mentiras en estado puro son casi siempre estériles o de una vida útil insignificante. Los humanos me saben Padre de la mentira, pero suelen ignorar un título nobiliario que porto con mucho más orgullo: ¡yo soy Padre de las verdades a medias! Y vaya si éstas cuentan con patas más ágiles y largas...).
Pues bien: machácale sin temor esto de la Omnipresencia divina. El Hombre es un pobre sujeto unifocal. ¿Qué significa esto? Que a diferencia de nosotros —ángeles— no puede fijar la atención en más de un lugar a la vez. La debilidad atencional del Hombre es de las fisuras más interesantes a explotar en el tercer milenio (donde se da una sobreoferta informativa y un consiguiente déficit de aquel único destinatario posible de toda información: la atención. Estamos ya cercanos a un prometedor default atencional).
Pero no quiero distraerte con esta cuestión macroeconómica. Vamos a tu cliente:
Acéptale que tiene un Dios. Incluso, que tiene un Dios que no se desentiende de él. Que cumple con aquel meloso “yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo”. No le ataques estos puntos. Déjalos y no desesperes. Verás cuán útiles pueden llegar a sernos con un poco de ingenio. Promuévele esta supuesta piedad antimaterialista y profundamente espiritualosa. Que diga muchas veces al día, con mano amplia sobre el pecho: “yo soy muy creyente, creo mucho en Dios”. Déjalo. Lo crucial es que cada vez que él diga la palabrita “Dios”, tú te esmeres con prontitud en adosarle al oído: “el diosito que está en todas partes” (no sabes cuánto erosionan y devalúan los diminutivos y qué fácil es filtrárselos alegando cariño, afecto o incluso “parresía”...).

¿Qué ocurrirá con este hombre?
Jamás profesará el ateísmo. Su certeza en un Dios omnipresente será férrea. Y aunque algunas veces intente vincularse a Él, el estrabismo con que intentará enfocarlo en sí o cabe sí, o ante sí lo terminará mareando y desgastando de tal modo que finalmente claudicará de dar con Él y se conformará con saberlo más o menos presente. Al final se confiará vagamente en vivir “bajo la sombra protectora” del Dios que nos cuida a todos (puedes tú ayudarlo a darle forma a tres o cuatro variantes más con que formular píamente esta suerte de “Dios-amplio-espectro”).
Si flaquea y lo descubres tratando de “ubicar” a su Dios, debes tener muy a mano toda tu artillería. El tiro más sencillo es ponerlo en ridículo (hacerlo sentir interiormente así): ¿cómo Dios va estar aquí o allí? Ni en un libro ni en una imagen ni en un ministro; menos que menos, en objetos más ramplones aún como el agua, el aceite, el vino o el pan... Alúmbrale con fulminante agudeza —cuanto en su cabeza cabe imaginar— la inmensidad de Dios. Peligroso, ya lo sé, pero a nuestros efectos verás cuán efectivo. Estírale su diminuta imaginación para que, pensando en las dimensiones de las galaxias y los billones de nidos de galaxias que hay, y todo ello en la palma de la mano de su Hacedor, se sienta ridículo, precámbrico, arcaico, pensando que Ese Hacedor pueda estar de cuerpito gentil en algún preciso lugar interno e ínfimo de su propia obra (“preciso lugar”, insístele con lapidaria lógica, significa que aquí sí, y más acá no. Preciso significa acotado, delimitado). Fácilmente lo harás sentir adulto, un creyente maduro, insistiéndole que es una concepción astringente reducir Su presencia a las iglesias y oratorios, cuando Él está en el corazón y en todas partes. (Te recomiendo varios posters que pueden ayudarte en esto: esos de hermosos paisajes donde una flor o una piedra dicen: yo, el Señor tu Dios, estoy contigo). Reoriéntalo a esta vinculación etérea y cósmica, que —como ya te dije— se desvanece sola, cual humo al soplo del viento... y tu cliente vivirá el resto de sus días confesando su convencida religiosidad, pero en los hechos —que es donde se juega la única batalla que nos compete— efectivamente desvinculado de nuestro Enemigo.

Hasta ahí, el Diablo a su sobrino.
Avancemos nosotros dando vuelta el tapiz, para contemplar del derecho la preciosa trama de esta Fiesta del Corpus Christi, que entre medio de sus incontables luces nos susurra la más simple y bella y buena de las Noticias: Yo estoy “aquí”.
Las tres palabras aportan un tesoro infinito, ya lo creo. Pero solemos abrir con más frecuencia las arcas de las dos primeras, disfrutando y ponderando las joyas —divinas y humanas— de la identidad misma de nuestro Señor (Yo), y de su real existencia, pues no es un mito y ha vencido a la muerte y por tanto vive para siempre (estoy).
Pero ambos cofres sin el tercero corren el riesgo de evaporarnos el foco, el vínculo, el injerto real, el cara a cara.
La Fiesta de Corpus es Fiesta del “hic et nunc”, del aquí y ahora.
Es la abrumadora e irreparable pulverización del maldito Plan B2...

Esta Presencia Real es de un modo absoluto el regalo más grande que nos ha dado Dios en su Hijo Jesucristo. (Es bello y sugestivo que en algunos idiomas la palabra ‘obsequio’ admita como sinónimo ‘presente’). ¿Qué nos ha regalado Dios en la Eucaristía? Una coordenada para el encuentro. Una concretísima cita en la intersección precisa donde el aquí y el ahora se cruzan en el instante actual, configurando la casi inasible, la casi inefable maravilla de lo que –balbuceando- denominamos con el verbo “presenciar”: hacerse presente ante lo presente.

Jesús en la Eucaristía zanja la aporía oracional más compleja de resolver: la atención. Nos regala el poder hacer foco. Y nos imanta desde un denso Centro “recogiendo” en Sí toda la dispersión mental y cordial de que somos capaces.
Si es por el eje espacial, concentra en ese delimitado y configurado lugar —la Hostia consagrada— todos los rincones de su Palestina natal, todas las escenas evangélicas que hemos conocido y todas las demás escenas —cuadro por cuadro— de su Vida que no fueron registradas, que no cabrían en todas las bibliotecas del mundo y caben, cómodamente, en la diminuta y demarcada parcela eucarística.
Si es por el eje temporal, lo mismo: todo el tiempo pasado se acumula, cual agua de río en un dique, en las entrañas de este Pan sin fondo. Y todo el tiempo futuro, ya está domesticado en su interior. El Suyo y el nuestro.

Por eso la Eucaristía y su milagro atencional, conforman una suerte de embudo de doble boca: recoge en un solo y estrecho centro toda nuestra dispersión y la vuelve a derramar, en amplitud y diversidad, sobre el ilimitado Mundo de Dios. Por una sola puerta estrecha. Haciendo siempre foco sobre una sola Realidad.

Es la cumbre del ingenio divino, ofertando un ahorro y concentración atencional único: el Todo concentrado en un punto.
Un auténtico Aleph, diría Borges.
Un auténtico “Armario” diría Lewis.

En fin. También hay que avisar que la Batalla final en este Combate de Reinos, aún no ha sido librada. Y que el astuto Enemigo, ante este eficaz antídoto al Plan B2, cuenta ya con un aceitado plan C, mucho más sofisticado aún. Y por cierto, muy complejo de desactivar (lleva la Iglesia al menos 40 años intentando dar con el antivirus). Y consiste básicamente en que, si no se ha logrado apostatar al Hombre de la Eucaristía, aún queda un salvataje: que el Sacramento pierda su centralidad; y no sólo en los libros, en la pastoral o en la piedad: ¡en los templos!
¿Osado? Tal vez... pero posible.
Sácalo del centro. Llévalo a un rincón; a un camarín lateral o como quieras llamarlo. Limítalo a ser el centro de una Celebración, con principio y fin. Acótalo. Que su protagonismo empiece y termine con la Misa. Remarca con doble subrayado el “vayamos en paz” de la Misa, para que caiga un pesado telón sobre este Misterio y quede desenfocado tras bambalinas hasta nueva función. En lo posible: que al entrar a las iglesias, no se sepa bien dónde está, si es que está... ¿Pero cómo —objetarán a coro legiones de sobrinos— tras no menos de 1300 años, va a ser factible quitar del centro y eje de las iglesias católicas al Sagrario?
¿Que no es factible? Ay, diablos de poca fe... refunfuñará y reirá con sarcasmo Satán.

el Athonita.

CONTRATIEMPO

Extranjero
Te han llamado.
Único, Foráneo, Ajeno arriesgaron.
Eterno incrustado en el tiempo.
Gólgota siempre de nuevo.
Aporto yo mi desvelo
Que es percance y desatino:
Ante tu Pan terreno y tu divino Vino
No veo que el tiempo se detenga
Ni que el Cielo inaugure su prebenda.
Más bien -y me descalzo de verdad-
Cuando a tus pies entrego mi instante
Y éste contacta tu tempoeternidad
El ordenado fluir de los momentos colapsa
Y el Cronos invierte su secuencia
Huyendo sobre su propia huella
Hacia el Origen hecho Meta.
Y yo comienzo a ver desfilar
Primero lento y luego en veloz celeridad
Mi ayer, mi juventud, mi infancia y nacimiento
Mis ancestros, más raíces, de infamias y aciertos.
Concilios, papados, reformas, cruzados,
Espadas y remos, sandalias y ruegos;
Las llagas de Francisco, arrobos en Duruelo,
Cuevas y éremos y Padres del gran Yermo...
Y cuando lo voraz comienza a amainar
Sé que está ya pronto el último puerto:
Y abriéndome paso entre el gentío
Llego a los pies de Tu Madero
A beber -en su Fuente- el calmo Río.
Y allí se agolpan, llegando tardíos
Uno a uno, los momentos hasta aquel más lejano
En que me hinqué callado
Ante tu Pan y ante tu Vino.

el Athonita

39 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

¡Apa, qué bueno!

Natalio Ruiz dijo...

Muy bueno y bello.

Creo que en realidad, el nuevo plan no es C sino una derivación más del B, sería un B3.

Y creo que el salto es algo que trajo el jasidismo de la Cábala y, como tantas otras cosas (que quiero mostrar en el blog) pasó al catolicismo vía protestantismo. El salto es el panenteísmo o como quieran llamarlo o traducirlo: Dios está en todo pero a la vez no, Dios es todo pero es más que todo, está en todas las cosas y también afuera.

En esta línea Dios está “más” o de “modo más perfecto” en ciertas cosas. Esto pensaba ser un post pero adelanto ideas porque van en este mismo sentido.

Particularmente Dios es Kadosh (Santo) y fuente de toda “kadoshidad” (santidad) (una oración que me encanta y la retoma la Plegaria Eucarística 2). Es decir Dios está, particularmente, en las cosas santas.

Y la principal (entre las cosas santas) es la Torá. Dios está en la Torá y Dios está en la eucaristía (versión luterana de la idea jasídica). Y en esa línea, pareciera que Dios está más en la Palabra que en la Eucaristía.

La recepción católica de estas ideas dividiendo la liturgia en “liturgia de la Palabra” y “liturgia de la Eucaristía” apunta a estas dos presencias de Dios. Con las ventajas que tenga corre el riesgo de interpretarse que Dios está “de igual modo” en las Escrituras que en la Eucaristía. Y, de hecho, la centralidad quitada al sagrario se la han dado a “las escrituras” colocando el ambón con las lecturas del día.

Da para mucho más y sirve también de trampolín (porque tiene muchísimo que ver) para recordar el debate que nos deben sobre si la Iglesia es Casa de Dios o Casa del Pueblo de Dios).

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Juan por la visita y el comentario!

Respetos.

Natalio

Mary Lennox dijo...

Miercoles que no la tengo a Simone conmigo... serán dos semanas si alguien quizas no la tiene a mano, Simone en la Espera de Dios, tiene un texto precioso sobre la Eucaristía, en las formas de Amor implicito a Dios, cuando habla de la liturgia. Es tan magnifico que es casi imposible creer cuando uno lo lee que ella jamás haya comulgado.
En fin sera a la guelta.
Mientras es cierto, tenemos que tornar de vuelta al centro.
Una cosa Athonita, relea las cartas me parece que Lewis tiene una muy parecida.
Saludos
Mary

Ruth dijo...

Acabo de ver una foto de la procesión (?) de Corpus Christi (?) en Austria. No tengo palabras.

El post del Athonita me gustó, lo aproveché, pero me pasó lo mismo que con la lectura de Lewis: me deja un sabor amargo. No sirvo para leer los consejos o planes del diablo a sus sobrinos. Pierden el paciente, triunfa el Enemigo, tenemos el antídoto para el PB2... pero me queda un sinsabor.

No quise comentar esto antes porque es muy personal, cuestión de gustos, pero ahora necesitaba desahogarme: ver esa foto fue escuchar la risa sarcástica con que termina el post.

Natalio Ruiz dijo...

Para quien no sepa de qué habla Ruth Terzio lo explica en: http://exorbe.blogspot.com/2009/06/un-corpus-irreverente-y-otros-abusos.html

Es realmente complicado, pero también hay que pensar que Dios nos puso un gran estratego a la cabeza que está moviendo muchas fichas interesantes.

Desorden, cisma y escándalo hay y habrá pero también hombres santos. No se desanime Ruth, Cristo es el Capitán del Barco.

Respetos.

Natalio

Coronel Kurtz dijo...

Muy bueno lo del Athonita... nos tiene mal acostumbrados.

Natalio: Interesantísimo su comentario. Esperamos con ansias su entrada sobre este tema.

Ruth: A mí me pasa algo parecido con C.S. Lewis. Tiene cosas muy buenas, muy ingeniosas, muy profundas, pero me deja un sabor raro. Supongo que tendrá que ver con cierta herencia calvinista de su muy particular anglicanismo ("not too high, not too low", como dice en "Mere Christianity").

Gatonegro dijo...

Paso y me admiro de la profundidad de todos...
Mis respetos Natalio.

Gatonegro dijo...

Ahhhhh. Me olvidaba. Saludos especiales para Mary y para Ruth.

Mary Lennox dijo...

Querida Hermana:
No sos la única que le pasa eso con las Cartas mira a quien le pasó lo mismo:

"Se me pidió o aconsejó con frecuencia que ampliase las Cartas originales, pero durante muchos años no me apeteció lo más mínimo. Aunque nunca había escrito con tanta facilidad, nunca escribí con menos gozo. La facilidad provenía, sin duda, de que el artificio de las cartas diabólicas, una vez que se ha tenido la idea, se explota a sí mismo espontáneamente, como los hombres grandes y pequeños de Swift, o la filosofía médica y ética de Erewhon, o la Piedra Gañida de Anstey. Es una idea que le arrastraría a uno durante mil páginas, si se le diese rienda suelta. Pero, aunque era fácil adoptar la actitud mental de un diablo, no resultaba divertido,
o no por mucho tiempo. El esfuerzo me producía una especie de calambre espiritual: mientras hablaba por Escrutopo, tenía que proyectarme a un trabajo que no era sino polvo, arena, sed y picor; cualquier atisbo de belleza, frescor y cordialidad tenía que ser excluido. Casi me ahogo antes de acabar el libro; hubiera ahogado a mis lectores si lo hubiese prolongado." C.S. Lewis: Prefacio a las Cartas del Diablo a su Sobrino.
Es muy entendible tu desmayo, y tu ira me la dió a mi también, sobre todo por contraste con la de Roma. Pero fuerza ahora en el Jardín hacemos una procesición en desagravio.
Cariños
Mary

Mary Lennox dijo...

P.S.: Gracias Don Gato por los saludos!
Mary

Coronel Kurtz dijo...

Estimados todos: Muy relacionado con lo que se viene tratando en esta bitácora son las últimas declaraciones del nuevo secretario de la Congregación del Culto Divino, Mons. Di Noia OP: http://www.catholicnews.com/data/stories/cns/0902744.htm. Especialmente las siguientes respuestas:

* Creo que la Liturgia debe darnos un cierto sentido de la Liturgia del Cielo; es acerca de Dios, no de nosotros.
* [Para nosotros los dominicos] la Teología y la Liturgia van de la mano.
* El gran peligro es cuando nos enfocamos en la comunidad que celebra [más que en Dios].

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Coronel por el dato! Como todas sus recomendaciones iremos a leer aunque ya hay bastante en el adelanto.

También recomiendo (aunque entiendo que todos los presenten visitan el jardín) la homilía que puso Mary: http://misselthwaitemannor.blogspot.com/2009/06/corpus-domini-en-el-jardin.html

Entre tantas otras cosas interesantes (que intentaré comentar allá) me interesan dos asuntos muy tratados en el blog:

1- La cita de Efrén de Siria "Durante la cena, Jesús se inmoló así mismo; en la cruz Él fue inmolado por los otros" que aporta mucha luz a aquella cuestión de "quién sacrifica" en la Misa.

2- La sintonía entre la crítica a Israel y lo del Athos para Pentecostés.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Gato Negro por los respetos! Sabe que yo lo respeto más a ud. (y lo merece objetivamente más)

Natalio

Eduardo Mangiarotti dijo...

Me ha gustado mucho el poema, y por supuesto la ejecución de la reflexión (¿o es homilía?)... pero en esto me voy a permitir (con el mayor de los respetos) disentir en lo que se refiere en las últimas líneas a la cuestión de la presencia real y el lugar del sagrario.

Es verdad que en Corpus celebramos el don de la Eucaristía y se hace especial énfasis en el misterio de la presencia del Señor. Pero esta presencia no es algo simplemente para ser contemplado, sino para ser recibido, es una presencia dinámica de entrega que busca entrar en comunión y generarla.

Que la reserva eucarística entonces se realice y se mantenga en un lugar aparte (que favorece más la oración y la contemplación, a modo de prolongación de lo celebrado) no me parece que necesariamente vaya en desmedro de la percepción de la presencia real.
La centralidad del sacramento no se juega, a mi parecer, en el lugar del sagrario (que debe tener un lugar importante, honrado y que no por estar separado del lugar de la celebración pierde, creo yo, presencia), sino en el modo de celebrar la eucaristía. La eucaristía siempre será primero acción, gesto celebrativo: la adoración y contemplación prolongan lo celebrado y llevan de nuevo hacia él.

Me doy cuenta que hay cosas para afinar en esto, pero lo lanzo como para ver si lo podemos seguir dialogando y precisando.

Coronel Kurtz dijo...

Estimado Padre: El hecho de que Usted se dé cuenta, intuitiva o deductivamente, que el Cuerpo de Nuestro Señor necesita ser apartado, por ejemplo en una capilla lateral, "un lugar aparte (que favorece más la oración y la contemplación, a modo de prolongación de lo celebrado)"; es evidencia de que el templo (y la Santa Misa que en él se celebra) ha sido, seguramente sin mala fe en la mayoría de los casos y con la mejor de las intenciones, ...como decirlo sin ánimo de ofender a nadie... desacrado o profanado (tómese en un sentido etimológico y meramente descriptivo).

En cierta forma, creo que existe una grave deficiencia sobre la comprensión teológica total del Santo Sacrificio de la Misa, en el sentido de que se considera que el laico "participa" sólo si lo hace activamente (en forma dialogada o cantada) o, al menos, prestando atención. Nada más lejos. ¿Acaso si viajamos a Uganda y vamos a Misa, no disfrutamos de los mismos efectos que el resto de los fieles que asisten a ella aunque no entendamos ni una palabra fuera del Aleluia y el Amén? ¿Acaso a un sordomudo le aprovecha menos? ¿O a un discapacitado mental?

A diferencia de lo que se cree, antiguamente en Misa los laicos ni siquiera prestaban atención (ya no que rezasen el Rosario como en tiempos "preconciliares"), sino que realizaban postraciones, votos privados, prendían velas o recorrían el templo (los bancos son de la Contrarreforma), mientras el sacerdote la decía. ¿Acaso podemos pensar que una Santa Catalina de Siena aprovechaba menos los frutos de la Eucaristía que nosotros que "participamos" activamente recitando y cantando partes de ella?

Natalio Ruiz dijo...

Aplaudo el comentario del Padre Eduardo! Y no porque esté de acuerdo (que ya se observa en mi comentario que estoy de acuerdo con el Athos) sino porque aporta el costado no analizado (o mencionado) del asunto y nos permite explorar entre todos moviendo cada uno sus propias ideas.

En este sentido coincido con el sentido de lo del Padre y des-coincido con lo del Coronel respecto a crear correr el sagrario: no creo que sea -simpliquiter loquendo, en sí, por sí mismo, en absoluto- desacrar, profanar, quitar la centralidad del sacramento, etc.

Sí creo que es una manifestación de un cambio de sentido que tiene mucho que ver con el sentido que se le dé al Templo (y volvemos a circumbalar lo de Casa de Dios y casa del pueblo de Dios).

También creo que la centralidad del Sagrario, en tanto que contiene a Cristo mismo y actualiza su promesa de estar con nosotros hasta el fin de los tiempos, es signo inequívoco de la centralidad de Cristo como Rey, Soberano y Dueño del lugar. Creo que Cristo debe ser el polo de atracción de todo el Templo, que nada de lo que se haga en el Templo lo tenga a Él apartado o fuera, que por sólo pisar el Templo tengamos que arrodillarnos ante el Único, etc.

Y no creo que eso confunda la visión "dinámica" (de la que también habla Cristian en http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/06/pan-agradecido-partido-y-compartido.html). El Sacrificio actualiza algo que se mantiene y se ordenan recíprocamente.

La separación de ambos sentidos es lo que llevó al luteranismo primitivo a sostener la presencia real de Cristo "sólo" durante la celebración (y luego a la mera "representación"), es decir, sólo en la perspectiva dinámica de la actualización del Sacrificio.

Y voto, como hablábamos con Mary, porque se mantenga el dia-Logos, con tanto respeto en el discenso.

Respetos.

Natalio

Eduardo Mangiarotti dijo...

Sigamos charlando, entonces, en este clima espectacular que tanto debemos al dueño de casa. Prometo más precisiones pronto, pero ahora me esperan los chicos de 9° del colegio para confesarse ¡y no los quiero hacer esperar!

Coronel Kurtz dijo...

Estimado Natalio y demás: Lamento que no me supe dar entender. Justamente lo que digo es lo contrario; i.e., cuando hablo de profanado o desacrado quise decir que ya no se considera un ambiente sacro, o lo suficientemente sacro siendo que no es posible allí encontrar "un lugar ... que favorece más la oración y la contemplación, a modo de prolongación de lo celebrado". Y es ésa una de las razones por las que generalmente se mudan los sagrarios a capillas laterales.

En cuanto a la centralidad del sagrario en el templo, y de ahí lo importante de que esté en el altar y no reservado en un lugar aparte, ya lo han desarrollado Mons. Klaus Gamber y el actual Papa en el prólogo de su famoso libro y en "La Sal de la Tierra".

Entiendo que hay otras razones por las cuales se suele trasladar el sagrario fuera del altar, como, por ej., para no darle la espalda a Cristo.

En cualquier caso, lo que se evidencia es que la Misa nueva, al menos como es celebrada comúnmente entre nosotros (en otros países es distinto), no facilita la contamplación, o (de alguna manera) hace no-tan-digno el lugar como para que en él esté Cristo Eucaristía, o incluso produce problemas de consciencia al sacerdote celebrante.

Son cuestiones que la Iglesia fue resolviendo poco a poco a lo largo de 2000 años, pero que en los últimos 40 quisimos "reinventar" según nuestro propio leal saber y entender. Quizá por eso el Papa insiste tanto en la "reforma de la reforma" y en la "hermenéutica de la continuidad".

Por supuesto, por si alguien pudiese tener la duda, no juzgo a nadie y menos que menos al P. Eduardo cuya bitácora sigo hace años. Me refiero a cuestiones que he conversado a lo largo de muchos años con muy buenos amigos sacerdotes (ninguno de ellos tradicionalista, aclaro por si acaso).

Natalio Ruiz dijo...

Qué tarea la de confesar chicos...! Esas confesiones "por curso" siempre me resultaron graciosas, son esos caminitos (el escapar de clase) por los que a Dios gusta colarse.

Amigo Coronel: en todo caso fuí yo el que malinterpreté sus palabras aunque no percibí nada de juicio sobre el Padre. Es decir, aclaré en el sentido que lo entendí (mal) pero no implicando algún juicio ni nada por el estilo. También sigo (no hace tanto) el blog del Padre...

Estoy de acuerdo con el comentario en general pero resalto algo importante que trae: la conducta histórica (para no meter la palabra Tradición que puede confundirse como "quietismo") de la Iglesia al respecto me parece un dato en el cual detenerse.

Respetos.

Natalio

Eduardo Mangiarotti dijo...

Quédense todos tranquilos, no me siento ni juzgado ni mucho menos. La verdad es que aquí se respira un aire de escucha mutua y de propuesta siempre inteligente y respetuosa. Es algo que "da qué pensar", como decía Ricoeur. Creo que siempre es importante escucharnos y buscar la verdad que el otro quiere plantear, la luz que el otro quiere presentar y confiar en que hay buena fe, deseo de encontrar y profundizar en la verdad y sincero aprecio por la opinión del otro.
Espero mañana poder seguir posteando algo para que podamos avanzar en la conversación. Ahora estoy enfrascado en la lectura de algunos textos sobre el Corazón de Cristo y la Eucaristía, tema que tengo que exponer mañana. De paso les pido la gauchada de una oración para que la charla sea fecunda.

Natalio Ruiz dijo...

A rezar entonces.

Y hablando de rezar... ¿el rezador del Athos?.

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

el rezador del Athos no está en el Athos,,, sino en la Trapa de Azul,,, (no estoy de retiro sino de curso))un brevísimo paso por acá me permití para relojear las comentarios. Espero q el domingo aún estén en tema,,, pues, ya de vuelta, prometo compartir un poco más.
Rezo por todos.-
In Domino,
Ath.-
btw, acá, el sagrario en el centro del imponente ábside, todo a oscuras bañado por una levísima luz cenital es realmente sobrecogedor...

Natalio Ruiz dijo...

A trapado....

De todos modos me parece que esto seguirá hasta la semana que viene...

Respetos.

Natalio

Coronel Kurtz dijo...

Estimados: Antes de seguir, me permito humildemente sugerirles que se den una vuelta por la web del Año Sacerdotal http://www.annussacerdotalis.org y que lean la carta del Papa (entrando a la web en español es lo primero que aparece). No tiene desperdicio. Estoy seguro que me lo van a agradecer.

Natalio Ruiz dijo...

Leeremos. De todos modos, todos sus aportes son siempre valiosos y generan gratitud.

Voy a estar de viaje por lo que no sé si pueda comentar lo leído pero en todo caso a la vuelta.

Respetos.

Natalio

Mary Lennox dijo...

Saludos desde la Isla:
Entendaran que por eso no tengo acentos ni enie.
Hay una cosa que como Filosofa no estoy de acuerdo y es la vision estatica de la contemplacion del Padre. Cito: "Pero esta presencia no es algo simplemente para ser contemplado, sino para ser recibido, es una presencia dinámica de entrega que busca entrar en comunión y generarla" Comteplar no es solo mirar de manera estatica perdido, involucra el recibir el entrar en comunion con lo contemplado, o sea involucra cuerpo y alma, por ello las reverencias en la misa,(Coronel creo que la atencion en lo Sagrado es lo importante en la misa, aunque acordara conmigo que puede ser distinto que la atencion en las palabras) Implica ademas en el Alma la conjuncion de inteligencia y voluntad. Es como si en todo ese "pero" usted haya dicho la definicion misma de contemplar, a la que solo agregaria que incluye la tarea de llevar a otros lo contemplado.
Por eso la contemplacion es la tarea del Filosofo, o sea "amante de la Sabiduria" Por que incluye inteligencia y voluntad: ver, amar y recibir lo visto, todo ello incluye el contemplar.
Por ahi me estoy enredando, pero espero que se entienda lo que quiero decir.
Saludos.
Mary

-Coty Freijo- dijo...

Natalio, ante todo, me encanta como escribis, estuve leyendo tus post, y me siento atrapada por ver que seguirá en la próxima línea.
En cuanto a las "cantidades" de Dioses... siempre pienso en que "cosificar" la espiritualidad para movilizar masas, es una efectiva y crúel herramienta que el ser humano en su deseo de "liberarse" del pecado, sumisamente asume.
Estamos en éste mundo, porq sea cual sea el plan para llegar a la luz, lo primordial es comenzar a comunicarnos para fomentar la unión de las diferencias...gracias por sumar en ésta unión...

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Es la primera vez que llego a tu blog, y me encuentro con este post, que pinta muy bien el mundo actual, definitivamente herido con la revolución francesa, cuyos efectos aún sufrimos. En verdad, me dirá alguno que sabe más que yo, la revolución francesa no fue sino la consecuencia de un daño previo, que fue la reforma.

Sea como fuere, me parece que la base para que todas estas "estrategias" sean posibles, es el completo relativismo en el que vivimos. Para el hombre moderno, no hay verdad. A lo sumo, cada uno tiene "su" verdad, que de ningún modo pretende ser objetiva y basarse en la realidad (faltaba más) sino simplemente satisfacer a quién la piensa o cree.

En fin, evidentemente no es un tema para agotar en un comentario, y mucho menos a la 1:26 AM.

Saludos,

Lic.

Mary Lennox dijo...

Coty: Una pregunta que ya hice, en una clase de contemporanea, pero a qué se refiere exactamnete con cosificar?
Saludos
Mary

Natalio Ruiz dijo...

Bienvenida Coty y gracias! (aunque observe que el post no está escrito por mí)

También me quedé, como le pasó a Mary, con lo de "cosificar". En cualquier caso, en un sentido alegórico, me parece que es bastante gráfica la imagen.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Bienvenido lineman! Me estuve riendo en su blog antes de recibirlo por acá.

Lo que dice de la revolución es así en las consecuencias pero, como bien intuye (y sin arrogarme el saber más que nadie) creo que si rastreamos llegamos al nominalismo y, en definitiva (como se dirá en un post que vendrá pronto) a Protágoras.

En cualquier caso, gracias por la visita y el comentario.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Mary (cómo va en la isla?), me gustaría que retome y profundice lo de la contemplación dinámica, me parece que hay mucho para cortar.

También si vuelve el Athos se puede hablar de la "contemplación dinámica" en la Trinidad, pero son temas demasiado grandes.

En cualquier caso, no sé si no será una cuestión de lenguaje con el Padre Eduardo. Es decir, me parece que lo dicho por él va en el mismo sentido.

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

Athos dijo,

Aunque llego a los postres del diálogo, va mi desmarañado aporte:

A lo de Ruth del martes pasado: todo un tema; si ayuda o desayuda esto de hablar desde el parecer enemigo. O en términos más amplios aún, si ha de ser negativa y denunciante o propositiva y entusiasmante la arremetida pastoral de estos tiempos. Hay argumentos a poner en ambos platillos, sin duda. Benedicto en su discurso inaugural de Aparecida merodeó la aporía.

Celebro lo de Di Noia. Y valga acotar de paso cuánto está aportando la OP en esta orfébrica Restauración en ejecución. (De paso,,, no sé si hay fotos en la web (pues hablan por sí mismas), pero la ordenación de fray Guido Casillo OP el domingo de Corpus en Baires, es un marcador también).-

el Athonita

Anónimo dijo...

Lo del ubi del Sagrario, como ya se dijo, lo trata Ratzniger en los tres libros litúrgicos de su último lustro cardenalicio. Y lo retoma —claro está, con mayores recaudos— ya vestido de blanco, en su Sacramentum Caritatis, en el último asunto de la segunda parte, entitulado “Lugar del sagrario en la iglesia”. Dirá:

“es necesario que el lugar en que se conservan las especies eucarísticas sea identificado fácilmente por cualquiera que entre en la iglesia, gracias también a la lamparilla encendida. Para ello, se ha de tener en cuenta la estructura arquitectónica del edificio sacro: en las iglesias donde no hay capilla del Santísimo Sacramento, y el sagrario está en el altar mayor, conviene seguir usando dicha estructura para la conservación y adoración de la Eucaristía, evitando poner delante la sede del celebrante. En las iglesias nuevas conviene prever que la capilla del Santísimo esté cerca del presbiterio; si esto no fuera posible, es preferible poner el sagrario en el presbiterio, suficientemente alto, en el centro del ábside, o bien en otro punto donde resulte bien visible.” (SC 69).

Da para minuciosa exégesis estos diez renglones... Quien los desglosa con honestidad, sin hacer(se) trampa no puede menos que sospechar por dónde pasa el deseo papal.

Mi opinión personal la fundaría alertando sobre uno de los escollos/estragos del posconcilio (denunciado y recordado por de Lubac, un promotor del aggiornamento que jamás imaginó el tamaño de la ola).-
Y lo que se ha instalado (“había”, habrá que empezar a conjugar en este posposconcilio) es la idea nominalista —ya que entró en escena— de que los entes non sunt multiplicanda praeter necessitatem. Ni cruces sobre la oblea, ni golpes sobre el pecho, ni genuflexiones, ni imágenes de la Virgen o de santos ni del mismo Cristo... y se salvó el Rosario de no reducirse a un solo Avemaría por puro milagro de la BVM. ¿Para qué decirle 50 veces lo mismo, si no es ni lela ni sorda?...
Del mismo modo —sospecho— se objetó la posibilidad de multiplicar sagrarios.
(Siempre que el vel triunfa sobre el et —Balthasar dixit— está triunfando la ideología sobre la doctrina).
Y digo todo esto porque lo que yo promovería sería justamente “non solum” conservar los sagrarios coronando la nave central, “sed etiam” generar esas capillas del Santísimo tan oportunas y provechosas para la recogida adoración.

Es mi parecer. Si el “y” le gana al “o”, recuperamos lo descuidado de la Tradición sin borrar la novedad del Concilio. Como aquel escriba...

Lo otro que plantea Eduardo es más difícil de apretar en estos comentarios, y es el carácter dinámico o estático de esta Presencia (más y antes que el carácter de nuestra percepción de la misma).
Urge —creo yo— rescatar la ACTIO Christi presente en los sagrarios, que son “prolongación” de la Misa, sin duda, pero que hemos de entender esta palabrita sin darle un matiz de “inercia” si no de auténtica continuación. Todo lo que “ocurre” en la celebración eucarística sigue “ocurriendo” desde los sagrarios. (Habría que hacer unos distingos acá, pero acepten que no, y entiéndanme).-
Y a la vez, es auténtica PASSIO Christi, en la amplia resonancia que esto implica, desde el Gólgota hasta la receptividad con que, desde los Sagrarios, Cristo nos recoge y aloja y recibe el Ser divino del Padre. Por no remontar las aguas —como espolea Natalio— hasta el darse y recibirse de las Personas divinas entre Sí.
Me parece más interesante abordar la cuestión desde la actio/passio del Cristo eucarístico mismo, que desde nuestra contemplación del Misterio, donde, claro está, vale lo que dice Mary. Digo, por acentuar la primacía de la Eucaristía como Sujeto, por sobre la Eucaristía como objeto.

el Athonita

Anónimo dijo...

qué bueno que volvió el Athos!!!

JMT

Cristián Dodds dijo...

Estimado y tan respetado auditorio de Don Natalio. Muy estimado Don Natalio (me hago acordar a los discursos de fechas patrias de mi colegio):
Ya que hace mucho no entro, digo algo:
He léido las consideraciones de mi cofrade Mangiarotti, con las que coincido.
Pero también comparto la preocupación del bienvenido Coronel Kurtz (que es un enigmático seguidor de Dios y Ayacucho...), acerca de la "desacralización del Templo". Me encantan las capillas al Santísimo, pero no me gusta que una nave central (digámoslé) por no estar presidida por el Santísimo se convierta en lo mesmo que un living-room... No se sigue lo uno de lo otro, y de hecho a veces es un livinrúm con Santísimo y todo.
Una de las cosas que me preocupa últimamente (hace un par de años) en los ambientes en que más deambulo es que se tiene todo el decoro y repeto y piedá y devoción para cuando el Santísimo está expuesto, pero basta que se cierre la puerta del sagrario para que todo atisbo de lugar sagrado se esfume antes todavía de que se termine de ir el humo del incienso.
La consecuencia no deseada es que me da ganas de no fomentar la adoración al Santísimo para fortalecer la fe en que Jesús tá igual de presente en el Sagrario, y que está bueno no perder la costumbre de arrodillarnos y rezar ante el tabernáculo. Me dá lástima que en nuestras iglesias enteras se pierdan como lugar de oración...
Un suponer, como dicen en el campo.
Y después me encantaría volver al debate de Casa de Dios-Casa del Pueblo de Dios...
Pero Don Natalio quizá nos da el gusto de tratarlo en artículo aparte.

Natalio Ruiz dijo...

Comparto mucho de lo que dice Cristian. En particular, lo del Santísimo expuesto y el Sagrario.

Al comienzo me pareció excelente una especie de "movimiento" de dejar el Santísimo expuesto y que la gente lo adorara, ¡se volviera a arrodillar!, etc. Pero luego esa sensación del Santísimo SIEMPRE expuesto me empezó a hacer ruido y creo que un poco es por lo que dice Cristian, como si fuera en desmedro de la presencia en el Sagrario. O el ver unos cuidados inmensos para tratar la Custodia (aclaro que nunca serán suficientes los cuidados) y luego una naturalidad confianzuda e irreverente para con la Hostia al momento de comulgar o repartir la Comunión. En fin, es un tema que todavía no traté en terapia pero les voy adelantando lo que "siento" en la línea de Cristian.

Con relación a lo de Casa de Dios y demás: Cristian, no voy a tirar yo la primera piedra. Ya los invité al Athos y a vos a que lo hagan acá, en tu blog o donde quieran. Yo me sumo al ataque irracional contra el que baile primero. :) (a lo Mary).

Respetos.

Natalio

Mary Lennox dijo...

Niño Natalio le falto el guion de la Carita : es así :-) y no así :) ya que puede ser confundida por un paréntesis con dos puntos.
Broma hecha surgir por el espíritu colegial de Cristian.
Saludos
La "Seño" Mary
P.S.: Cuando ande mas tranquila, entre el Jardin y acá hablaré de la contemplacion. Mientras contemplen la idea.
Cariños
Mary