lunes, 26 de octubre de 2009

La duda que aleja


A pedido del público..... vuelve el cine comentado. En realidad, vuelvo a usar una película como "lanzadora" de un tema.

Hace un par de días vimos, con mi inigualablemente bella esposa, "La duda".

Varios la habían recomendado y aparecía como uno de los "pendientes".

Como Jack (el destripador, no Lewis ni Tollers que podrían ser lo mismo pero no) vamos por partes: primero la película, luego el tema.

* * *

Hay que reconocer que uno está tan acostumbrado a ver estupideces que no se puede contener cierto entusiasmo cuando la cosa empieza con linda música, bellas tomas, lindos lugares, etc.

Los actores están excelentes aunque en diferentes medidas: Meryl Streep descomunal como siempre; la monjita jovenzuela no pudo estar mejor elegida; y el amigo ex Capote es un poco más complejo de juzgar (aún para un cineasta experto como uno....): es hasta conmovedor en sus diálogos, discursos y expresiones verbales aunque en los gestos físicos sigue siendo el mismo adolescente rebelde de "Perfume de mujer".

Ambientación, música, diálogos, contexto y otras cosas: muy bueno.

Tiene varias cosas que no me gustaron (y debo decir que tiñen todo lo bueno que la película tiene). Si bien son muchas, se pueden resumir en una cortedad estúpida e ignorante en la visión religiosa (de un lado los que se esfuerzan en la virtud, en el cuidado de la vida exterior, etc. y luego son fríos y malos; mientras que del otro son medio licenciosos, relajados y despreocupados pero tienen una interioridad formidable).

¿Se entenderá algún día que en la gran generalidad hay componentes de lo uno y de lo otro (de hecho Lutero quiso ser remedio y terminó siendo más enfermo)? ¿Se entenderá que la Edad Media lejos de ser una sombra es la gran luz de la Iglesia Católica? Y muchos ¿se entenderá algún día? más...

* * *

La monja representada por Meryl Streep repite varias veces una frase que, de memoria y traducida, viene a decir algo como: "para acercarse a Dios a veces hay que alejarse de Él".

Hay una idea recurrente en este blog (donde descubrimos también una fina sintonía espiritual con el Athos) que puede verse en los post "Necesidad de sed" (principalmente) y "Sedienta excomunión" (casi como una derivación). También mi madre en estos tiempos andaba maravillada al escuchar, también del Athos y en el mismo sentido, la necesidad de ponerse en "ausencia de Dios" al comenzar a rezar.

Aunque los enunciados parecen semejantes las ideas tan distintas como irreconciliables entre sí.

Y justo ayer lo escuchaba al presidente David Palmer (24) decirle a su novia: "a veces para hacer lo correcto hay que recurrir a cosas incorrectas" a lo que ella le responde: "en política puede ser, pero hay un límite que es la materia moral..." (de nuevo, los diálogos son traducidos y de memoria).

La diferencia es que una no implica "alejarse" sino reconocerse y saberse "lejos" para, desde allí, acercarse. La otra implica un "alejarse" para....

Y uno puede cantar el Viernes Santo "felix culpa" o "alegrarse de la miseria que llama a la Misericordia" o "de haber pecado mucho porque amaremos mucho...." pero no puede "querer cometer el pecado original", "convertirse en un miserable" o "pecar a mansalva" para lograr los mismos resultados.

La diferencia parece sutil pero es abismal.

Y hay que admitir que es una tentación recurrente para nosotros y todas las líneas católicas (desde grupos o congregaciones a personas individuales).

Así es frecuente ver (digo como plan sistemático, no como salida de emergencia ante un caso concreto que, además, no sería evasión) evadir "para" hacer caridad, violar "confidencias" por el bien del grupo o congregación, difamar "por su propio bien...", quedarse con cosas ajenas para ofrecerlas a Dios, las "mentiras piadosas", etc. etc. etc. De hecho las grandes "muestras" de anticatolicidad suelen "mostrar" ejemplos muy concretos al respecto (pienso, por ej., en la fatídica muestra de León Ferrari en Buenos Aires).

Estamos llamados, como nos recordaba hace poco el amigo Cristian, a "ser perfectos como el Padre Celestial". Y lo perfecto es lo que no defecciona en ninguna de sus partes. En materia moral, para que el acto sea bueno debe ser "todo bueno". Si algo es malo (la materia, las circunstancias, el fin, etc.) el acto es malo.

Y como solemos machacar aquí: lo malo, además de malo, es feo.

Como corolario de estas ideas que parecen tocarse aunque en realidad se repelen les dejo un texto de Kierkegaard que me vino a la mente al pensar estas cosas (que los expertos en el Danés como Mary, Ruth o el Athos corrijan la traducción de mi pobre y rústica edición):

"Alejado todo lo posible de Dios, el hombre puede hacerle oír ese: ¡No!, que sin embargo quiere a Dios como una especie de viril muerte. El hombre nunca es tan familiar a Dios como cuando está más lejos de él, familiaridad que no puede nacer más que del alejamiento mismo; en la vecindad de Dios, no se puede ser familiar y si se lo es, se encuentra en ello el signo de que se está lejos de él. ¡Tal es la impotencia del hombre en presencia de Dios! La familiaridad con los grandes de la tierra produce el peligro de ser arrojado lejos de ellos; pero no se puede ser familiar en relación a Dios más que alejándose de él."

Natalio

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Yo no lo veo así, estimado.
"La Duda" es un análisis muy descarnado del problema del abuso y del cover-up o encubrimiento eclesial.
Quien se mete en algo así sufre las más potentes presiones contra su psicología y su fe. El uso prepotente del argumento de la "calumnia" (magistral sermòn del cura sinverguenza desde el púlpito culpabilizando a la monja)provoca en muchos casos una crisis de fe (¿será todo mentira?).
No creo que lo de la monja sea un artilugio ético (hacer el mal para que venga el bien), más propio de la moralidad sectaria, sino una crisis de conciencia individual muy parecida a los abogados católicos que tuvieron que afrontar enjuiciar a las diocesis.
El cura, progre y desenfadado, es el más claro emergente de la crisis de libertinaje postconciliar.
La monja será un poco puritana, pero es básicamente recta y tiene que lidiar con una certeza moral que no logra sacar a la luz. Es el problema de este tipo de abusos.

Cordialmente

Natalio Ruiz dijo...

Estimado Ludovicus:

En primer lugar gracias por su visita y su aporte.

Tardé en responder porque (además de la falta de tiempo) es un asunto donde temo arrojar en solitario una idea sin que se explique en su contexto. Y si quisiera poner todas las aclaraciones del caso sería demasiado largo.

Sólo algunas cosas entonces:

- Primero, como dato curioso, el sermón me parece que cuenta una anécdota de confesionario de San Francisco de Sales (o algún otro, recuerdo conocerla de antes por ese lado). Es perfecta.

- Acuerdo que son temas muy delicados para meterse y que generan infinidad de problemas de conciencia. En especial porque, al ser el arma más común y letal contra la Iglesia, me parece que también es usada contra grandes hombres inocentes, buenos curas imprudentes, etc. Ante ataques a mansalva es complicado. En cualquier caso, con la visión de hoy se prejuzgan cuestiones que nada tienen de malas o dudosas y el peor daño que se está haciendo es destruir el más maravilloso apostolado que es: sacerdote-niño.

- Con lo del cura no estoy de acuerdo que sea la figura del libertinaje. Creo que existía libertinaje antes del concilio, creo que la diferencia no pasa tanto por el libertinaje sino por la secularización actual (contra la que se ha propuesto luchar Benito) que lo torna un poco más complejo. De hecho creo que la posición del cura en varios puntos es buena pero está mezclada con la cortedad ideológica del mundo actual y ahí está la verdadera pena. Se mezcla la crítica que puede ser valiosa con lo ideológico progresista como si para destruir los vicios de uno sólo se puede mediante lo otro...

- La monja también me resulta simpática en algún punto (en especial la disputa sobre el uso de villanciscos o canciones profanas para el acto) pero representa un montón de falencias propias de una espiritualidad que se va ahogando entre malezas voluntaristas.

En fin, muchas cuestiones, en un tema que se las trae por todos lados.

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Amigo Natalio,
Hay cosas que después de lo ocurrido en los últimos veinte años no se puede abordar con ingenuidad. El problema del abuso sexual, tanto en USA como en Irlanda, en cuyo contexto se sitúa la película, no es una cuestión de oscuras confabulaciones masónicas. Ha llevado a nuestro Santo Padre a iniciativas heroicas, una de las cuales ha sido reunirse con víctimas (doblemente victimizadas por la negación) y pedirles perdón.
El cura es un abusador, desde todos los parámetros clásicos que se tomen. Por supuesto, como en estas cosas nunca tenés la probatio probatissima, hay que reunir todos los indicios, como diría Newman, en forma ilativa y concluir.
El argumento del "almohadón de plumas" es el favorito de todos los cover up eclesiales, incluido el reciente (por la admisión, no por la comisión)caso de Marcial Maciel.
Es un error gravísimo de la casuística barroca esta especie de garantismo clerical que protege la fama como un bien más caro que la inocencia de un niño. Por culpa de este tipo de garantismos, USA ha visto casos increíbles que claman al Cielo. Y no es de ahora, basta con leer el pringoso Caso Cherubini, que está en la génesis de la supresión de los Escolapios (Karen Leibreich, "Fallen Order").

Como decís, un caso con muchas aristas. Pero para los que llevamos varias horas en abuso sexual, un caso inconfundible, incluídas las enormes dificultades teológicas y psicológicas que suscita.
A la monja no la veo voluntarista. Está luchando en inferioridad de condiciones -el abuso es algo casi exclusivamente masculino- y pone en riesgo su fe, porque la Iglesia parece respaldar al cura. Pero en algún momento se nota que está siendo guiada por el Espíritu Santo. Me recuerda a los abogados católicos que tenían que afrontar la prepotencia de los obispos yanquis para actuar. Gracias a Dios, como dijo un católico muy esclarecido, lograron quebrar varias diócesis. Hoy el problema del abuso se está afrontando.
Y no es mérito menor de este pontificado, que recibió una herencia desastrosa en la materia.

cordialmente.

Anónimo dijo...

upss, errata horrible: "para los que llevamos varios horas de análisis del tema del abuso sexual"... queda feo como lo puse, jaja.

Natalio Ruiz dijo...

A decir verdad es un tema en el que no estoy mucho, me aterra en un sentido y en el otro.

Escucho y asumo lo que se ordena de arriba.

Por ello le doy la derecha.

Un pregunta nomás el caso de Marciel admitido es el de la hija nada más ¿o no? Es decir, aunque hubo acusaciones al respecto, entiendo que no se admitió ni se confirmó nada cercano a la pedastría.

La verdad es que no estoy tanto en el tema pero creo que con el argumento (más que razonable por cierto) del cuidado no podemos arruinar o malinterpretar todo el apostolado saño de los sacerdotes con los niños.

Entre otras causas (porque no creo que sea la única) algo que me inquieta muchísimo es la falta de niños monaguillos (JPII había animado a los sacerdotes a no desatender ese apostolado). Y creo que también tiene mucho que ver esto...

En fin, el tema me sobrepasa por todos lados pero creo que la elección de la monja en el caso concreto de la película era el recurso al fin para justificar medios malos (la mentira por ej.) y ese era el sentido de su actuar.

Respetos.

Natalio

Pd. quedaba feo sin la aclaración....

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

¡Sí que quedaba feo!
No, la sanción canónica impuesta en el año 2006 a Marcial Maciel no era por su paternidad, descubierta recién después de su muerte (si hay que creer en la cúpula de la Legión), sino por el proceso formado en 1999 por la abogada canónica Marta Wegan ante la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe por "absolutio complicis" en casos de abuso sexual y pederastia (8 acusadores). La sanción fue adoptada por vía abreviada,y consistió en retirarlo a una vida de oración y penitencia, con expresa prohibición de ejercer su ministerio públicamente. En atención a su avanzada edad, no se instruyó un proceso canónico.

Respecto de la mentira de la monja, sí, es un medio erróneo, no justificable. Tampoco es tanta mentira, porque es obvio que está sacando de mentira verdad, si fuera jesuita la llamaría restricción mental o algo así.
Muestra que la trama del encubrimiento es dificílisima de vencer, aunque tenía medios para hacerlo, pero no le dio la cabeza. Debería haber consultado a un especialista, un buen abogado. ;)

Pero el problema de la monja no es la mentira, el problema de conciencia y de fe que se le instala es la pérdida de fe en la Iglesia, que es muy frecuente en estos casos. No por el abuso, sino por el cover up.

Muret dijo...

Estimado Natalio: No ví la peli. Confieso que fue por un prejuicio. Veo un cura en la tapa. El título: "La Duda" y me digo: "Uhh, otra película que banaliza la Fe, cura pederasta, monja reprimida, novia en el placard, etc." y pasé de largo.
Pero el post me hizo acordar a "Hombrevida" de Chesterton. Si no entendí mal, además del Felix Culpa (fundamental este sentido, ojo), hay también, creo, un tomar distancia para volver a enamorarse al entrar en su propia casa como un ladrón (y ojo que acá no hay culpa).
Hay una película parecida (bah, creo, porque esta no la ví) que se llama "The painted veil", que me encantó, y la monja que allí aparece es lo más cercano a una fe natural que he visto. Buenísima la monita, pobre, toooooda una vida consagrada a un "marido" que la trata mal. Y me dió una pena infinita ver que alguien puede estar bien dispuesto hacia la vida consagrada (el director en este caso) y sin embargo .... perderse lo más importante.
En fin, muy bueno el post. Para pensar.
Abrazo

Pablo dijo...

Caro Ludovicus:

Sus comentarios en este asunto me mueven a escribir algunas ideas que me dan vueltas en la cabeza desde que comenzaron a conocerse los casos de abuso sexual y su encubrimiento:

- Todo el tema marca un hito en la historia de la Iglesia. Para mí tiene un aspecto profético: el Señor quiere dar a los hombres que integran su Iglesia una formidable lección humildad colectiva. Es como un nuevo “Shemá Israel”…

- Ud. menciona una suerte de garantismo, de origen casuista, que sirvió para el encubrimiento de los predadores. Yo me permito agregar algo más: una concepción del bien común, entendido como prestigio institucional, por cuya consecución es lícito recurrir a cualquier medio. Muy emparentado con la “razón de Estado”. Importante dato a tener en cuenta, en círculos en los que se cultiva –a veces con cierto fanatismo- la crítica a Maritain y por añadidura a cualquier forma de personalismo. Cuando se defiende la primacía del bien común, hay que tener claro que no cualquier cosa es un bien común auténtico.

- Los casos de abuso obligan a reformular toda una “apologética” con la que muchos nos formamos. Ni con libros como LA RELIGIÓN DEMOSTRADA, del P. Hillaire, con su tono triunfalista, defensivo de baluartes, ni con ensayos como los del bienintencionado Messori alcanza. Hace falta realismo puro y duro.

- Luego hay otro tema, conexo. Dicen que para conocer los defectos de alguien, es bueno consultar a su enemigo. Rchard Sipe, enemigo del celibato y estudioso del tema, sostiene que un 2% del clero norteamericano es técnicamente pedófilo, un 4 % efebófilo, y el resto mantiene relaciones ilegales con menores de 18 años (es, por lo general, la edad legal para el consentimiento; en una sociedad altamente erotizada y promiscua, en la que la iniciación sexual se da a edades tempranas). Si apartamos la mirada del 6 % más patológico, tenemos que preguntarnos si se evalúa adecuadamente la idoneidad psicológica y moral de los que se comprometerán al celibato.

Muy largo todo. Disculpas por el fárrago.

Cordiales saludos.

Pablo dijo...

P.S. Creo en la necesidad de aplicar rigurosísimas sanciones penales a los pedófilos. Y también creo en la estrictísima justicia de la reparación integral, por vía civil, del daño causado a las víctimas. No me gusta la “industria del juicio”, generada por los “daños punitivos”.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Pablo, me es imposible, habitualmente, discrepar en algo con Usted, y ésta no es la excepción.
Puedo hablar por mí: el caso Maciel y los casos de abuso sexual han constituído, en este ultimo lustro, una suerte de vacuna contra todo triunfalismo. Y no he podido menos de alegrarme ante la manera de encarar la pesada herencia wojtiliana (que pidió perdón hasta por el latrocinio efesino, el caso Galileo y el mal aliento de los Cruzados pero se olvido de su pontificado y del cardenal Law) por parte de Benedicto XVI, quien como Prefecto de la Congregación tuvo que dedicar todos los viernes de su vida pre pontificado a estos casos. El hombre que en mil novecientos noventa y pico no descartaba la conspiración contra la Iglesia terminó denunciando, en la Semana Santa de 2005, la suciedad en aquellos que estaban en los cargos que debían ser más ejemplares, y terminó pidiendo, en su viaje a USA, que "se escuchara a las víctimas".
El problema es que el viejo triunfalismo y encubrimiento barroco (había que cubrir la "propaganda") confluye con la explosión sexual sesentista, y el uso del blackmail extorsivo que coloca en lugares expectables de la jerarquía al lobby gay.
Hace un par de meses, salía a la luz la rampante homosexualidad del obispo Weakland, uno de los fautores de la "renovacion" litúrgica.

Cuando el Presidente de la Conferencia Episcopal Norteamericana, hace un año, recibió los resultados de la encuesta que comenta, dijo públicamente: "tengo una muy mala noticia. Los casos de abuso en el clero son similares a la media de la población". Esa es la actitud.
No quiero citar bibliografía, pero los datos son escalofriantes.

Cordialmente.

Natalio Ruiz dijo...

Gracias querido Muret por la visita y el comentario. La urgencia y gravedad de los otros temas planteados sepultaron lo que era el corazón del post.

Efectivamente la idea va por ese lado, y ya que ud. se ríe divertido cuando le comento de judíos y cabalistas le cuento: esa es la interpretación del la tradición rabínica del jasidismo del salmo 62 que no puedo olvidar al rezarlo (y es la idea central en http://hombrecitogris.blogspot.com/2009/02/necesidad-de-sed.html) que también está en la frase de Bernardez "si para recobrar lo recobrado debí perder...".

Y aunque puede sonar herético al comienzo (como un cognac bien añejado) me acompaña siempre (no sólo a mi madre como digo en el post) la recomendación del Athos de ponerse "en ausencia de Dios" al prepararse para la oración.

Gracias por su tiempo que me consta que es poco...

Respetos contractuales.

Natalio

Mary Lennox dijo...

Hola Chicos:
Entre Residencia en Media y en superior me tomo un recreo y escribo, ya que Natalio nos llamó a lo último. (Ruth te queda a vos contribuir en algo ahora)
Primero la frase correcta de la Hermana Alouysius es :
"When you are taking a step agaisnt wrong doing you are taking a step away from God, But in His service"
Traducido sería:
"Cuando uno toma la iniciativa en contra del pecado, se aleja de Dios, pero en su servicio" Esta frase tiene el sentido de decir:
Cuando uno persigue el pecado se aleja de Dios, pero en su Nombre. Dista del sentido de ausencia paradójica que propone el Athos en el sentido de que no va en busca de extrañar al Amado, sino que va en busca del pecado; y este es el palito que pisa la hermana Aloysius.
Kierkegaard en Temor y Temblor plantea una Suspención teleológica de la ética, y da como ejemplo de este caso a Abraham. Éticamente, era un asesino, religiosamente: un santo, porque obedecía a Dios. Con esto ¿qué quiero decir?: hay muchas veces que se plantean ante nosotros paradojas éticas, que hacen que se choquen estos dos planos,resultando en una crisis tremenda para la fe de uno, eso es lo que le sucede a la hermana, como vemos en la escena final "Sister James I have doubts" "Hermana James tengo dudas". Esto es diría el Danés porque no ha llegado al Estado Religioso, no supo elevarse y aterrizar con gracia como lo hace el caballero de la fe. En criollo, la hermana ante la paradoja que se le presentaba opto por perseguir al pecado y no a Dios. Por eso es tan diferente del Concepto de Inocencio Smith que se aleja para volver. Acá la hermana se alejó para perseguir el mal y acabó enfermándose también. Es lo que vemos a diario cuando se condena pecado con pecador y toda la mar en coche.
La hermana se olvidó que si uno se aleja de Dios aunque sea para hacer un bien se pierde el sentido y se cae también en el pecado. Con esto no quiero decir que haya estado equivocado el usar la mentira a la verdad. En esto concuerdo con Ludovicus, sino que lo que estuvo equivocado fue la actitud con la que se salió a buscar al culpable.

Interesante debate, es una película que da para mucho más que el caso de los abusos.
En todo caso, los veo más tarde tengo una clase que terminar.
Saludos
Mary

el Athonita dijo...

Beatísimo Natalio y demás contertulios: lindo tema (el de fondo, digo). El texto del Danés es de esos que uno gusta servirse al plato (blanco y cuadrado en lo posible) y mirarlo largamente antes de empezar a orillarlo parsimoniosa y demoradamente.
Supongo era un chiste, pero por las dudas aclaro: no sé danés, aunque frecuentaba Legoland casi todos los veranos de mi feliz infancia.

No iba a participar, ya que suficiente ruido hago ya con mis posts, pero entre Natalio que me nombra cuatro veces y unos cuantos mails que me preguntan: ¿dónde, cuándo, por qué dijiste eso de ponerse en la ausencia de Dios?, aclaro: como bien lo explica Natalio, no se trata de optar en favor de un ausentamiento. Para el caso, tampoco el clásico “ponerse en presencia de Dios” provoca la presencia sino que procura “caer en la cuenta” —diría fray Juan— de lo que ya es más allá de mi “ponerme”. Y la ausencia, que es contracara, espalda, reverso de este mismo Misterio admite parecido “ejercicio”. Que ha de constatar la inteligencia para echarle el centro a la voluntad, diestra en amar la verdad.

Noli me tangere —palabras de Cristo a Magdalena— suelen traducirse burdamente por un histérico “¡no me toques!”, cuando el noli como negación del voli, alude a la sutileza de no querer atrapar al Inatrapable.
Cuando el alma no sólo acepta resignada sino que aprende a gustar que Dios no le quepa en un puño ni pueda estaquearlo con 4 alfileres como a una mariposa en la vitrina... para “rezarle”... la Verdad empieza a hacernos libres, pero más aún: la Libertad divina empieza a danzar su Verdad.
Algo así decía un largo y tortuoso poema llamado “Crisálida en anástasis”, del cual pego tres extractos más o menos castellanos:

No quieras atraparme,
déjame expresar en vuelo mi salida.
No cierres tu puño sobre Mí:
recórreme a yema abierta,
acaricia leyendo al tacto la grafía
de mi partida.

Yo estaré siempre en medio de vosotros,
como el que parte.
Mi retorno al Padre es Presencia,
Mi partida, comida.
Para poder irme he venido,
preludio de mi Retorno glorioso.
Tú, que vives y sufres el Intervalo:
cuando ores: no me retengas;
contémplame partir.

Tú cuando ores: aprende a hontanear...
Yo soy el Oriente absoluto:
quien mira mi Carne solear la aurora eterna
ya está viendo mi Retorno al Mundo en Gloria.
Bienaventurado quien disfrute mi Rapto al Padre
y anide su plegaria en las espaldas de mi vuelo.

¡Feliz Toussaint para todos!

Natalio Ruiz dijo...

Mary trae un asunto que desde hace mucho me hace mucho ruido y no sabría decir si estoy de acuerdo o no. En cualquier caso me parece que da para una charla particular para que me peguen entre todos los admiradores del danés.

Propongo para festejar a los santos tirar la pelota al Athos y luego voy a ver el modo de exponer mi cuestionamiento.

Respetos.

Natalio

Pd. Ni Mary, ni Ruth, ni el Athos, ni Santopoco, ni Odyseuss, ni... etc. (todos los amigos del blog) necesitan que los nombre para hacerles saber que me interesa su opinión al respecto. Consideren cada post como un "redial" a sus números.

Pd 1: para quienes quieren saber dónde el Athos habla de ponerse en "ausencia de Dios" pueden COMPRAR COMPACS DE CHARLAS A LOS MONJES....

el Fennian dijo...

[Estimado Natalio y contertulios varios, va todo entre corchetes porque esto es solo una sugerencia de tratar un tema en el blog que hace rato me da vueltas: las recientes novedades que han acontecido en relación con los anglicanos (¿conversos o desilusionados?). De ninguna manera se sienta comprometido a tratar este tema, solo una sugerencia de alguien que tienen muchas dudas. Vivos respetos
Fnn]

Natalio Ruiz dijo...

Querido amigo Fennian:

Si ud. tuviera algunas ideas como para entreverar y publicar como post son bienvenidas. Aunque sólo fueran cuestiones o preguntas sin respuestas como para que el que sepa conteste.

Si quiere algo más "orgánico" yo no puedo ayudarlo mucho. Pida al Athos o a Mary que son más "anglos" y tendrán más cosas para decirnos.

Por mi parte sólo puedo decir que tengo una alegría inmensa por la noticia "básica" así como por las reacciones que confirman que la cosa está buena. Sobre detalles cero....

Me parece que se están formando los bandos y se está poniendo blanco sobre negro quién es quién con relación al Papa...

Respetos anglófilos.

Natalio

el Athonita dijo...

El Obispo auxiliar de Mendoza apunta la noticia de los anglicanos en su blog, y un progresauro setentista le objeta de todo. Miren:

http://evangeliumgratiae.blogspot.com/

Fennian: no distinguiría tanto la conversión (que implica una espejada aversión, diría Agustín) con la desilusión... capaz que todos los que -de algún modo- nos sabemos "convertidos" no seamos más que unos desilusionados del mundo... como aquella primera expresión papal, tan simplota como aguda: "a quién sino querés que vayamos!"

el Fennian dijo...

Gracias Natalio!!! Compartimos la alegría "básica", en lo que hace a los detalles no conozco mucho: prelatura personal? celibato? tradiciones liturgicas? Como dice Athos estos temas se ventilan en el blog vecino de Mons.SB. Con más tiempo les cuento lo que allí despunta.

Athos: sin duda que muchos de nosotros nos desilusionamos del mundo y el Señor nos acogió en la Barca, pero también es cierto que no es lo mismo desilusionarse del mundo que de los hermanos-progresistas-anglicanos y volver a la Iglesia Cth... sin embargo le doy la derecha ¡por el momento!

Hasta la próxima.
Fnn