lunes, 1 de noviembre de 2010

Happy Halloween: de Terzio a Néstor



En estos días me encontré, casi de casualidad y por el amigo facebook, con el siguiente artículo de Terzio: Halloween. Hay allí una revalorización y justificación de Halloween que, como todo lo del erudito Terzio, resulta interesantísimo.

Nunca me gustó Halloween. La verdad es que poco y nada conozco del sentido y alcance de la fiesta original. Me parece una cuestión medio rara y peligrosa. No tanto por la jocosidad o cercanía con la muerte sino porque, aunque no sé si sea así o no, puede existir algún tipo de culto a la muerte, y el culto a la muerte es el culto al Diablo. Si no hay culto a la muerte no me espanta.

En cualquier caso, me cuento entre los brutos e incultos que Terzio menciona como enemigos de Halloween. Y en función del respeto que la cultura y sabiduría que Terzio me inspira, miraré con menos virulencia a Halloween en lo sucesivo.

Pero hay algo en lo que coincido profundamente con Terzio: se ha perdido una cierta "connaturalidad" con la muerte. La muerte es una cosa extraña y lejana que cada vez pareciera doler y asombrar más. Quizás el hedonismo reinante, mezclado con el notable progreso en el nivel de vida medio y profundizado con un avance en materia de medicamentos y medicina nos han alejado de la muerte y el dolor. Lo que antes resultaba una realidad cotidiana que podía encontrarnos en cualquier esquina (desde un parto a una mínima herida, desde una infección a cualquier afección respiratoria, etc.) hoy es algo lejano y terrible.

Y esto ha cambiado profundamente toda la filosofía, e incluso la teología, en torno a la vida y la muerte. La vida ha sido erigida en un fin en si misma. Pasó de ser un medio, un instrumento, a una finalidad. Y en esta dialéctica tramposa (a la cual, desde la filosofía, Kant pareciera haberle dado su certificado de ciudadanía) ha caído gran parte del pensamiento actual, incluso dentro de la moral católica, gran parte de los defensores pro-vida. Y esta es una caricaturización del problema: se puso a la vida y la muerte en lugar de La Vida (eterna) y La Muerte (eterna). La Vida es el fin deseado, la vida y la muerte son medios y la Muerte es el fin aborrecido, este el problema en definitiva.

Y de esta sobredimensión de la vida se terminó desprendiendo una consecuente sobredimensión de la muerte.

Estos temas se me planteaban justo en estos días que suceden a la muerte del déspota. La sola imagen de los monstruos vestidos de negro y rodeando un ataúd me remitía a Halloween. Pero, además, en estas cosas pensaba cuando veía (escuchaba o leía) a muchos católicos que sentían una falta de respeto el alegrarse por una muerte. Como si la muerte fuera, por sí sola, un perfume que oculta la impiedad, la mugre y la miseria.

El alma del hombre muerto que tendrá un juicio particular es una cosa. En eso no me meto (salvo con una oración hecha en su memoria) y mucho menos me meto con su juicio. Será cosa de la Misericordia y la Justicia Divinas, del alma individual, de los sacramentos que recibió, de su conversión o no (sea en el último segundo o hace diez años) o vaya a saber de qué cosas. Y hay allí un Misterio que, como todo misterio, debe ser tratado con cuidado.

La muerte del Tirano es muy otra cosa y es muy digno de festejo (e incluso de alguna oración de acción de gracias). En especial cuando el Tirano, además de triturar toda institución posible, favoreció el homicidio de infantes (promoviendo directamente el aborto). Y en este punto me gustaría recalcar, ante esa mirada estúpida y benevolente sobre las gestiones de los muertos (que es muy distinta de la mirada compasiva y benevolente sobre las acciones privadas de un difunto, aunque también habría que afinar...) que caracteriza a nuestra sociedad, que NADA hizo bien ni el tirano ni su tirana esposa. En particular, hay uno de sus supuestos "logros" que me resulta absurdo por su grado de aceptación casi unánime por parte de la sociedad: el cambio de conformación en la corte suprema. Comenzando por el modo (salió por televisión el titular del Poder Ejecutivo amenazando a los ministros de otro poder constitucional) y terminando por los "electos" (manga de ideólogos ignorantes que, salvo alguna excepción, no tienen sentido jurídico alguno) todo es horroroso.

Quizás lo único positivo del desastre haya sido la lucha mafiosa con Clarín y sus secuaces. Quien sepa leer entre líneas entre el recíproco bombardeo (que en el plano práctico devino en una competencia acerca de quién miente de un modo más expansivo) caerá en la cuenta de qué es lo que se defiende con la pretendida "libertad de expresión": un campo de irresponsabilidad al manejar la información pública que permite, junto con la exaltación de la mentira, la gestación y desarrollo de mafias y corruptelas. Creo que de todos los engendros creados por la democracia liberal, la libertad de expresión (como licencia para mentir, ideologizar y falsear sin reprimendas ni responsabilidades) es uno de los más nefastos. Y por desgracia, esta "libertad de expresión" pasa a menudo a nuestra Iglesia y a nuestro espíritu, impregnando ese deseo nefasto de utilizar información para obtener cosas buenas, la maledicencia como un medio "lícito", la publicidad de la información para "informar lo público del pecado ajeno" (que es cosa muy distinta del pecado público), la denuncia informativa con pruebas contundentes...

En fin, volviendo al comienzo y siguiendo a Terzio, voy a re-pensar mi aversión a Halloween mientras rezo un avemaría por el alma del difunto y brindo por la muerte del tirano.

Natalio


19 comentarios:

Beatriz dijo...

Estimado Natalio:
La verdad que no puedo coincidir con su amigo Terzio. Sea o no erudito. Sea culto o inculto.

Que los chicos se disfracen del "malo de la película", de bruja, de pirata, de fantasma, o incluso, de monstruo, no es lo malo.
Tampoco tiene nada de malo jugar a los magos o las hadas, etc. Hay bastante escrito sobre ese tema.

Lo malo es festejar la muerte,lo malo es la consigna: truco por caramelo, lo malo es que se vuelva una fiesta más importante que Navidad o Pascua, etc.

Por tomar coca cola no nos pasa nada (sobre todo si es light) , por no cultivar lo cristiano, sí.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Estimado, firmo con las dos manos el penúltimo párrafo, línea por línea.

Toto corde

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Y por cierto que no anda descaminado Tertio vinculando el Halloween con ciertas manifestaciones católicas plasmadas en las danzas macabras medievaltardías y el barroco posttridentino.

El tema es cuán catolico, y si se quiere, cristiano, es el barroco.

Saludos

Natalio Ruiz dijo...

Querida Beatriz, gracias por su visita! Algunas de sus impresiones las comparto a medias, otras no. Es decir, el cómo (si se festeja más que Pascua y demás) ya corre por cuenta de quien festeje, es como que me digan que alguien festeje más el 12 de octubre (fiesta hermosa) más que Pascua, no convertiría en mala la fiesta del 12 de octubre ¿me explico?

Lo de festejar la muerte puede ser raro pero hay que ver si se trata de festejar la muerte o reirse de la muerte. No sé, ahí es donde dejo al que más sabe (no conozco mucho la fiesta ni algunas de las tradiciones que menciona).

En fin, son visiones.

Gracias por su visita y comentario!

Respetos eruditos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Estimadísimo Ludovicus,

En primer lugar, gracias por su visita y comentario.

En segundo, me alegra que comparta la visión, creo que es una peste por desgracia demasiado arraigada en todos lados (incluso en muchos de los hombres de nuestra Iglesia).

Efectivamente Terzio es muy barroco en muchas cosas y quizás no tanto en otras. El tema de lo barroco, en cuanto barroco, como "muestra" de lo católico o cristiano es para charlar largo. En cualquier caso, me parece una etapa con grandes armas y recursos muy utilizables, en especial hoy en día, para combatir en los progres y en cada uno, los gérmenes protestantes que tan rápido se reproducen. Aunque comparto, filas adentro, la necesidad de descontracturar y ventilar la visión barroca como un estadío o como un arma aunque no constitutiva por completo de nuestra Tradición. Como todo, la espiritualidad barroca descontextualizada de los enemigos contra los que luchaba se vuelve perniciosa.

En fin, da para seguir charlando y discutiendo y afinando en varios post.

Respetos barrocos.

Natalio

Coronel Kurtz dijo...

Cuando leí lo de Don Terzio y, posteriormente, lo que bien dice Natalio, pensé en lo mismo de que habla Ludovicus y que -de hecho- le da pie a Castellani para una de sus joyas: el Sermón del Polvo. Que viene bien a cuento de K y su fin.

Los cristianos "de antes" tenían una connaturalidad con la muerte que hoy nos resulta extraña y hasta, quizá, de mal gusto. Pensemos que las catacumbas eran tumbas; que durante muchos siglos se utilizaron como altares los sarcófagos con los cuerpos de los mártires; las abadías europeas que, aún hoy, conservan los huesos disecados de los muertos a la vista de todos. No es sólo un gusto tardomedieval o barroco, sino que es muy anterior.

Comentario al margen. Hace un par de años me tocó estar en un pueblito a las afueras de Boston durante esta época de Halloween. Pude conocer otro Halloween distinto al de las calabazas de goma y las fiestas de disfraces, un Halloween con un riqueza folclórica impresionante, con claras analogías cristianas.

Del mismo modo que no vamos a negar la Navidad porque Coca Cola nos quiera imponer a un gordo barbudo con sus colores, no creo que haya que "denunciar" Halloween por la parafernalia publicitaria que la rodea en este tiempo.

Ahora bien, otra cosa es plantearse qué tiene que hacer Halloween en nuestros países hispánicos.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Sí. Como siempre digo, googleen la imagen de la "Beata Albertoni"(o su Santa Teresa, qué jorobar) y después me cuentan del barroco católico.

Respetos clásicos.

Natalio Ruiz dijo...

Grande Coronel! Ud. siempre aportando el dato de valor. ¡Qué bueno Castellani! (uno puede leerlo 20 veces y sigue sacando más cosas)

Y justamente la de Castellani me parece que es una buena crítica a los excesos del barroco y sus consecuencias espirituales.

Respetos bélicos.


Natalio

Pablo dijo...

Don Natalio:

Muy buen post.

Respetuosos saludos.

Sangre Azul dijo...

Me gustó mucho el artículo, Natalio.

Ludovicus: Hace poco leía un libro de un Francisco Pérez-Gutiérrez (creo que sj, no encuentro ahora el libro) que, creo, simpatizaría a Ud. y a su amigo Athonita.
Decía en algún lado (citando a alguien, si mal no recuerdo) que la Santa Teresa de Bernini parecía más una imagen de alcoba que de santidad.

Saludos.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Bueno, sabe lo que dijo el embajador español cuando se inauguró la estatua: "si eso es un extasis, yo anoche tuve uno".

CP dijo...

Según puedo entender, el “logro” de la Corte Suprema se sopesa desde la perspectiva del valor de “equilibrio/división de poderes” republicano. Desde esta perspectiva, NK habría nombrado algo más independiente que los “escribanos” de Menem.

Aceptando este planteo, creo que esta no es más que una idea recibida que pasó a formar parte de lo políticamente correcto y que no resiste demasiado el análisis.

El punto es que los K han atacado violentamente a la Corte este último tiempo (textual: “Parece que tenemos una Justicia cautelar” CFK en Twiter) de lo cual puede deducirse que no se hallan demasiado cómodos con la supuesta independencia del Poder Judicial.

Otro detalle no menor es que los nombramientos de los nuevos ministros “independientes” fueron hechos en 2002 – 2003, período en que NK no gozaba de poder político suficiente (no ganó una elección hasta 2005) y se veía condicionado en su gestión (por ejemplo toleraba tener a Lavagna en el Ministerio de Economía).

CP dijo...

Errata: los nombramientos fueron hechos en 2003 - 2004 (no en 2002 - 2003)

AleMamá dijo...

¡Excelente! me sacas un peso de encima pues me alegré con la muerte de vuestro tirano, porque no honraba sus compromisos, entre otros males peores.

Igual recé por su alma. Ojalá haya podido arreglar sus cuentas con su Crador y señor. eso no lo sabemos.

De la fiesta de las brujas y la muerte, pienso como tú.

Saludos

Natalio Ruiz dijo...

Estimadísimos Pablo, Sangre Azul y Alemamá: Gracias! Aunque hay que desconfiar de los elogios de amigos...

Respetos amicales.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Estimadísimo CP:

Qué bueno verlo de visita por aquí!

El asunto de la corte no lo veo para nada así. La lucha, en todo caso, la inició Duhalde con quien existió el juicio político (que, en definitiva, era la vía correcta no un presidente hablando sólo). La elección en eso tiene que ver porque a Maqueda lo puso Duhalde y Lorenzzeeti, que si bien entró con Néstor ya había quedado como número puesto (al igual que Elena Hilton de Nolazco). Es decir, que el aporte Kichnerista fue Zafaroni y Argibay (en ambos casos sin respetar el proceso que ellos mismos inventaron porque se desestimaron de plano las denuncias). Además de la matriz ideológica de ambos (que para hacer una corte dependiente en lo que querían que fuese dependeiente que fue en las barbaridades que firmaron en pos de los "derechos humanos") hay que notar que se trata de jueces de un garantismo rabioso (y en el caso de Argibay bastante más pero prefiero no seguir).

Por otra parte, los fallos de la vieja corte tenían puntos y grandes desarrollos (en la teoría constitucional moderna que a mí, en lo particular, me repugna) que incluso han sido seguido por otras cortes.

Es decir, ni el cambio me parece que haya sido tanto, ni tan bueno, ni mejor ni nada. Y no fue el kichnerismo el que lo propugnó. Lo que hizo es poner gente que sabía que iba a firmar la barrabasada jurídica de los diversos fallos de imprescriptibilidad e inoponibilidad de cosa juzgada.

En fin, y todo eso sin entrar en los estrictamente jurídico.

Respetos supremos.

Natalio

Morgenrot dijo...

Estimado Natalio,

Debo reconocer que me sorprendió el post de Terzio sobre Halloween, no me lo esperaba de él, con una cultura especialmente hispana y católica no encuentro el nexo con Halloween por ninguna parte.
Me quedo con el día de Todos los Santos y el de todos los Difuntos con rezos para estas solemnidades.

Rechazo Halloween por ser ajena a mi cultura y recuerdo a nuestro Tenorio en estas fechas, con ese verso ejemplar y esa vida tras la muerte.

Saludos cordiales,

CP dijo...

Estimado Natalio,

Tampoco yo estoy de acuerdo. Pero mi fascinación es por cómo funcionan las grandes máximas políticamente correctas.

En el caso de Néstor, el hecho de haber nombrado jueces “independientes” (Ud. me explica que no lo son y yo le creo) lo eleva a los altares de la democracia. Y como se trata de un valor republicano (la división de poderes) pareciera que tiene también carácter exculpatorio sobre otras tropelías.

Hasta sus más acérrimos enemigos dicen: “Con lo de la Corte estuvo bien”

Incluso aceptando el supuesto de que él hubiera propugnado el cambio (porque cuando fallaron en contra suya los atacó con violencia: ¿dónde quedó aquella virtud republicana de aceptar limitaciones al poder?).

CP

Gatonegro dijo...

Coincido en la distinción difunto-tirano. Recemos por el difunto,olvidemos al tirano y recuperemos la justicia en nuestra patria.