martes, 9 de agosto de 2011

Aniversario del Natalicio de Otto Anchezar





Hace unas semanas el Gatonegro removió el avispero nacional e internacional con su “Carta abierta de Messi después de los silbidos”. Más allá de la confusión que se generó acerca de la autoría de la carta quedó en los diálogos y en los tinteros la discusión acerca de Messi, su talento y sus capacidades.

El asunto roza de cerca algo que hemos tratado aquí que es el tema del manejo de las capacidades, las virtudes y la santidad. Justamente tomé el ejemplo de un deportista, el gran Roger, para hacer una aproximación al problema de la santidad. Y también San Pablo toma la misma analogía al hablar del camino de la Fe.

Y aquí es donde no estoy de acuerdo con el Gatonegro. Al deportista se le pide y se le exige, en su carácter de deportista, que sea el mejor y que haga lo posible para ser el mejor. No estamos diciendo que sea santo ni que sea pecador si no es bueno en el deporte, simplemente usamos el deporte como una analogía de la santidad. Por ejemplo, David Nalbandian es, a mi juicio, el tenista que más talento tiene de nuestro país y podría ser el mejor (o estar entre los tres mejores) si se dedicara sólo al tenis. Sin embargo, no se dedica sólo al tenis (corre rally, sale con los amigos, se va de pesca, etc.) y quizás eso lo haga más santo aunque peor deportista.

Del deportista veo lo que hace como deportista y nada más. Maradona (quizás una de las personas de la actualidad que más de desagradan) era el mejor futbolista del mundo pero también, era el mejor deportista (hasta que comenzaron los asuntos de las drogas). Se entrenaba más que todos sus compañeros, llegaba antes y se retiraba después, en los descansos o en los hoteles miraba fútbol y estaba obsesionado con jugar para el equipo de su país. Messi (quizás también por vivir en un mundo más mediatizado y alborotado) tiene otras cosas además del fútbol y tiene también otras prioridades: juega a la play en lugar de mirar a sus rivales, elige jugadores o bocha a otros, no les gustan los goles de su equipo si no los hacen sus amigos (en los dos goles se queda parado sin festejar), etc. Entiéndase bien, a lo mejor estas cuestiones lo hacen mejor persona pero uno tiene todo el derecho del mundo a preferir, en el equipo de la selección, a otros jugadores o exigirle más. Y todo esto sin negar, en absoluto, que es el mejor jugador de la actualidad (aunque si me preguntan creo que el Barcelona es (en mayor medida) el Barcelona por la combinación Xavi/Iniesta en la mitad).

¿Y la santidad? La santidad es otra cosa. Parafraseando de nuevo a Borges en este tema (y ahora sí, dándole la derecha), admiro menos a quienes han hecho lindos goles, escrito grandes libros o compuesto grandes obras (muchos antiguos o modernos ignotos o gnotos así lo han hecho) que al que lucha día a día por ser un hombre de la Iglesia y un padre Católico en estos tiempos (sin negar que el gnoto o ignoto sea, además un gran hombre como Pablo, además de ser Pablo, fue mártir).

Por eso admiro más a Otto Anchezar que a Messi, a Maradona o a Borges. Porque es un padre que se despierta temprano para trabajar y vuelve cansado pero escribe magistralmente una sonrisa en los labios para sus hijos, porque se arroja a la Providencia y gambetea las necesidades con los cuatro niños que Dios le ha regalado, porque prioriza la salvación y bautiza a sus retoños a los pocos días de haber nacido, porque cuando la Iglesia lo llama (para campañas contra el aborto o lo que sea) es el primero en estar y trabajar, porque no conozco a nadie que le pida algo y encuentre obstáculos, porque es un gran Amigo, porque es un gran Padre y porque es un gran Hijo de la Santa Madre Iglesia.

El mundo sería igual sin la magia de Messi, las letras de Borges o las gambetas del Diego pero ni la Iglesia ni yo estaríamos igual sin Otto u otros Padres, amigos u hombres de Iglesia.

¡Brindo por el aniversario del natalicio de Otto Anchezar!

Natalio



9 comentarios:

Gatonegro dijo...

La vida no es justa. Al menos no es siempre justa.
Que un amigo, al que admiro me cite, es bueno. Que alabe a otro amigo (¡Otto, feliz cumpleaños!), es mejor aún. Que tome un tema y lo amase, lo gambetee, y lo lleve a buen puerto, es excelso.
Lástima que no estemos de acuerdo. Lástima. La vida no es justa.
Porque Natalio contrapone dos cosas: el buen hombre y el buen (ponga usted aquí lo que guste), un artista, un pensador, un deportista…).
Claro, usa la figura indiscutible de Otto y la contrapone con la figura no tan indiscutible de Messi. Y eso tampoco es justo.
Porque son órdenes distintos. Son fines distintos.
Yo no discuto la existencia de los Ottos. Claro que no. Pero no por eso dejo de advertir que los Mozart, y los Brahms son necesarios. Más aún son indispensables. Porque ellos son los que llevan la vida humana hacia nuevos límites, y hacen que los límites de los demás mortales sean tolerados.
Hemos pasado tardes y tardes, en medio del humo de partidas de pocker y ajedrez, escuchando una y otra vez esas sinfonías. ¿Ud cree Natalio que podría vivir sin Brahms?
¿Ud cree que esos genios pudieron tener una vida normal, como la de Otto? ¿No cree que la misma especificidad de lo genial les hizo perder las dulzuras de la vida cotidiana?
En definitiva son órdenes de fines distintos. Fines que pueden o no tocarse (por lo que usted dice no se tocan), pero que no permiten la comparación entre sí.
Insisto. La vida no es justa. Podría (ud. sabe que sí), contarle casos y casos de escritores, que no pudieron compatibilizar sus obras con una familia. Y pintores. Y filósofos. Y…es cierto Natalio, es cierto: la vida no es justa.
Porque el arte, si me permite la osadía, es tirano; y las musas son celosas. Sin ir más lejos, permítame un comentario sobre las musas (¡cómo me gusta el “permítame un comentario”!). El artista, por ejemplo, es un tipo que espera horas hasta que las musas, mujeres al fin y al cabo, deciden visitarlo. ¿Y mientras tanto? Mientras tanto esperan trabajando.
Y el deportista espera entrenando.
Pero volvamos al pensador, o al artista, esos peregrinos que rumbean las estrellas. ¿En qué consiste su vida? ¿En qué consiste la vida del peregrino?
En hacer que la voz interior resuene. En eso consiste la vida del peregrino.
Esa vida implica una disciplina, que ordena todo, y que es un prisma por el que todo se ve.
Esa vida es un amor que exige algo más que suspiros místicos. Un amor que se vuelve guerra contra la vanidad (básicamente el amor propio.) Una guerra de la que no se puede desertar porque no se puede cruzar la frontera hacia lo común. Hacia todo lo que sea un olvidar el fin. Un fin.
¿Y cómo se elige el fin? ¿Por qué hay hombres y mujeres tocados con una varita, que son tan distintos a los demás? ¿Cómo eligieron?
Existió un momento. Un momento en que se entrevieron el sendero y se eligieron seguirlo. Con fidelidad perfecta. En ese momento eligieron. La elección consistió en ver el camino. Y en caminar sin mirar al costado. Y eso es también, de algún modo misterioso, una vida de santidad.
Por eso, querido Natalio, no compare los artistas con los padres de familia. No compare los Messi y los Ottos.
Los dos tipos son necesarios. Porque la vida…la vida no es siempre justa.
Insisto: ¡Feliz cumpleaños Otto!

Juan Ignacio dijo...

¡A la peluca, qué homenaje!
Más allá de los acuerdos entre Uds., ha de estar muy contento el tal don Otto.
Respetottos cumpleañeros.

Anónimo dijo...

Yo conozco uno que además de artista es padre de familia.

¡Joder, soy un vago insignificante!

Abrazos,

El Carlista.

Natalio Ruiz dijo...

Mi estimado Gatonegro:

En principio "distinguir sin separar para unir sin confundir".

Ud. me dice que confundo planos pero la realidad es que el post está escrito porque mi diferencia con la carta y su contenido radica en considerar ¡que ud. confunde los planos!!!!!

Cuando la gente silbó al ídolo y al deportista ud. le salió con la perorata lagrimeante de que era sólo un hombrecillo enanoide que sabía jugar al fútbol.

Y la idea es que son cosas distintas. Y si pago una entada para ver a Pavarotti (Dios nos guarde de haberlo hecho) le hubiera tirado con monedas si no podía cantar (y no le pensaba preguntar si el día anterior debió beber porque estaba deprimido). Y así con cada cosa, la parte humana es otra cosa.

El hombrecito o la persona que estén atrás del ídolo no me importan porque no puedo conocerlo ni apreciarlo. Y si le parece duro le digo: no se preocupe, esa injusticia es la que hace que el cobre por día más de lo que una persona normal cobra por año. Pero le digo aún más, a todos nos pasa en mayor o menor medida en nuestros trabajos cotidianos: si se me vence un plazo mal podré ir a contarle al juez que estaba saliendo y de repente sentí que la vida no tenía sentido y me detuve a tomar un whisky.

Y esto no obsta a que puedan ser grandes personas o tener realmente problemas que deben superar en sus vidas privadas. E incluso que puedan ser más admirables como personas que como artistas o deportistas. Por eso reivindicaba la frase de Borges pero recalcaba: Pablo además de ser Pablo fue Mártir.

Yo comparto que Messi no es el culpable de todo. Comparto que es todo un desastre. Pero deje que cada uno se la agarre con el que quiere que todos tienen algo de culpa.

En mi opinión a Messi le falta alguien que le marque los puntos. En Barcelona funciona porque los puntos están marcados para todos (y tiene un equipo de ensueño pero en especial tiene a Xavi y a Iniesta). Acá no hay puntos, no hay técnicos y no hay dirigentes. Pero conocí jugadores que se han puesto equipos e instituciones al hombro como el Bati, el Cholo, Maradona (hasta el 94), Passarella, etc.

Y también podremos insultar pero no nos podemos ofender si, como dijo Redondo en su momento, prefería estudiar una carrera en lugar de jugar con la selección. Me parece honesto.

Mire ud. a Ginóbili. Cuando vino a jugar se puso el equipo y las instituciones (que casi no existen en nuestro país) al hombro y lideró a la generación dorada. Cuando sentía que debía cuidarse para su equipo directamente prefirió no venir a jugar a la selección.

Si Messi no aguanta la presión o se deprime... que renuncie a la selección. Riquelme renunció porque su mamá se deprimía. Pero si viene que festeje los goles, que se ponga en línea y baje los humos.

Y lo mismo vale con los artistas.

Puede ser que Brahms sea necesario (habría que analizar si ud. teniendo a Mozart, Schubert o Schuman hubiese notado su ausencia) pero incluso Brahms no habría existido sin amigos (en especial Schuman en el caso). Y conste que esto se lo digo como un halago porque si ud. hubiera notado o imaginado su ausencia significaría que su obra no sería tan genial o inimaginable.

Los grandes son grandes por eso, porque no vienen a crear un lugar vacío sino porque se inventan un lugar.

En fin, demasiado fútbol en un blog culturoso...

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Juan con la visita!!!

La idea era tomar a un referente como ejemplo para afrontar un tema de fondo. Pero sepa que eso vale, en mi opinión, para todos los padres de familia que quieren ser católicos en la actualidad.

A ud. en particular lo suelo admirar en las costumbres y afirmaciones que lucen en su blog.


También prefiero a Juan Ignacio antes que Messi!!!!

Respetos admirados.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Mire Carlista que estos son lugares demasiado públicos para decir algunas cosas.

Pero me basta decirle que el Amor (bajo la forma de Caridad, es decir como participación del Amor Divino pero a la inversa, de abajo hacia arriba) hace que todas las cosas que discutimos aquí sean menos que caricaturas.

De todo lo que se ha hablado aquí sepa que lo suyo es lo más admirable!!!!

Respetos profundos.

Natalio

Mary Lennox dijo...

En lo que hemos caido, discutir acerca del Areté... de un deportista, creo que hemos evolucionado desde que vieramos el Areté como mera perfección de una capacidad. Pero Es cierto que en general, ya no hay grandes hazañas, y a veces uno se siente añorante de esas grandes cosas, pero cada vez este mundo mediatico nos va hundiendo más y más en una perezosa nada...
Mis respetos a Don Natalio y los pequeños grandes Heroes.
Mary

Natalio Ruiz dijo...

Sólo puedo decirle estimadísima amiga que tiene ud. razón. Pero debemos también considerar que eso del areté está bastante perdido... si lo buscamos de verdad vamos a estar complicados para encontrarlo hoy.

Respetos areteados.

Natalio

Javier Vicens dijo...

Feliz Navidad, oiga.