martes, 21 de octubre de 2008

Añadidura y providencia


En estos días culmina, para los judíos, la fiesta de Sucot, también llamada fiesta de los tabernáculos.

Se trata de una fiesta prescripta en el capítulo 23 del Levítico donde se la describe a lo largo de diferentes versículos (34-36, 39-43). Se denomina fiesta de los tabernáculos (sucá) o tiendas de campaña "para que aprendan vuestros descendientes cómo hice yo habitar en tiendas de campaña a los hijos de Israel al sacarlos de la tierra de Egipto" (vs. 43).

Es decir, se trata de una gran fiesta de agradecimiento (donde se rememora la salida de Egipto) y manifestación de confianza en la Providencia Divina.

Esta fiesta aparece mencionada en el Evangelio de San Juan (cap. 7) donde los "parientes" de Jesús le insisten en que concurra a la festividad a fin de que todos comprueben que, efectivamente, Él es el Mesías. Según se entiende generalmente hay aquí una especie de ofrecimiento o tentación a Cristo en cuanto a una suerte de mesianismo temporal (una de las tentaciones del desierto según toda una tradición que recoge el Papa en su libro sobre Jesús).

Cristo responde diciendo que suban ellos a la fiesta. Él sube luego "como oculto" según el evangelio.

San Agustín al explicar estas palabras enseña que ese es el modo en el que Cristo aparece en todas las prescripciones y fiestas judías ordenadas en la Torá. Cristo viene a plenificarlas y cambiarles el sentido, y por eso se dice que Cristo es la plenitud de la Ley (Torá).

Es por eso que en general resulta interesante buscar a Cristo "como oculto" en todas aquellas fiestas y preceptos ordenados en la "Ley" para luego redimensionarlos con la figura y la presencia de Cristo como Mesías.

En particular, me resulta ésta una fiesta curiosa.

El precepto consiste en ponerse en un estado de precariedad (hacer de la tienda la morada permanente mientras que la casa se torna en lugar de paso). Los sucá se construyen con cuatro (o tres) paredes hechas de cualquier material y se forma una suerte de techo con ramas de diversos árboles (en el Levítico se especifica). La idea es que el techo opere como resguardo del sol pero que no sea lo suficientemente conciso como para impedir el ingreso del viento, la lluvia o la visión de las estrellas.

La otra parte del mandato o su complemento es puramente espiritual; consiste en alegrarse ("..y os regocijaréis delante del Señor Dios vuestro,").

Son millones los caminos de meditación, estudio u oración que, a través del evangelio nos puede brindar esta fiesta que ordena el ponerse en estado de indigencia mientras que el corazón se regocija. Simplemente quiero marcar dos caminos que surgen de los distintos evangelios correspondientes a esta semana correspondiente a la fiesta sucot para los judíos.

El primero tiene que ver con el mandato evangélico de buscar el Reino de Dios y considerar todo lo demás como añadidura que nos será dado. Son millones las citas del evangelio en este sentido (los lirios del campo, las aves del cielo, las parábolas sobre los ricos, etc.) como también de los salmos (como un niño en brazos de su madre, abre la boca para que la llene, etc.). Tiene que ver con la alegría resultante de la confianza plena en la Providencia. Para estos tiempos tan preocupados por la añadidura, los títulos, el dinero, las comodidades, los lujos, los placeres, etc. el evangelio nos dice que de nada sirven y nos invita a despojarnos de todas las preocupaciones mundanas para gozar (regocijarnos) de la ternura de la Providencia.

Y el segundo tiene que ver con el evangelio de hoy (Lucas 12, 35-38) que, al caer justo sobre el final de la fiesta de Sucot, me dio la idea del post. Es la idea de vivir preparados, en tiendas de campaña, aguardando la segunda venida. Este mundo, esta vida, este trabajo, estas preocupaciones, etc. son un mero tránsito, una tienda de campaña mientras aguardamos la llegada a la tienda prometida. No nos dejemos confundir por un mundo que nos invita a acomodarnos como si esta tierra fuera nuestra morada definitiva.

Despojemos nuestro corazón de las ambiciones terrenas y llenémoslo con la alegría del amor esperanzado (tan bellamente descrito en Spe Salvi).
Natalio

viernes, 17 de octubre de 2008

Tiempos raros


Son raros los tiempos que corren.

Por un lado, la amistad se ha vuelto un lujo. Con los tiempos cada vez más revolucionados y apresurados uno tiene que hacer magia para distribuirse entre el trabajo, la familia, lo académico, la oración, las lecturas, etc.

En este contexto el ver a un amigo se torna un bien cada vez más escaso, casi imposible, una extravagancia.

Pero por otro lado hay una catarata de comunicación e información sobre la gente más variada. En el último mes me he encontrado, facebook mediante, con montones de personas que supieron ser amigos, compañeros, cómplices, compinches, "malos pibes", etc.

En el mismo ámbito me enteré de un evento musical: tocaba un grupo musical llamado "los baqueanos". Al ver la foto descubro a un viejo y querido amigo que tocaba en otro conjunto conocido del ambiente. Habiéndose separado de ellos con uno de sus compañeros, tocaban con otros dos en uno nuevo.

Ya les conté de mis gustos musicales y mi amor por la música.

También les conté que el artista para mí es algo casi sacro. En particular, al ver a la música por encima de las demás, aquél artista que se dedica a ella es algo así como un tótem viviente.

En el caso de mi amigo, además de ser músico, resulta ser un virutoso de la guitarra, un verdadero monstruo.

Al haberse separado de su antiguo conjunto yo hubiese esperado que se dedicara a otro género o que, de seguir en el folclore, lo hiciera con otro formato más rico. Pero no, decidió mantener un formato que, dentro del folclore tradicional, parece ser el más popular.

Para mí es medio un desperdicio, es como meter a Messi en nuestro partidito de fútbol 5 o a Rogelio Federer en el tenis de los miércoles. En cualquier caso el que sabe es él y nosotros admiramos de afuera.

Pero eso no es todo, el lugarteniente del conjunto también progresa en canto y guitarra cual saltamontes perseguido a campo traviesa.

Y como si todo lo dicho no fuera suficiente para hacer del conjunto una nueva joya de nuestro folclore hay que agregar que, encima, el muy desgraciado tiene personal movilizado en tierras celestiales: un hada y un músico guerrero.

En definitiva, desde este ignoto y pequeño lugar, quiero rendir homenaje a un amigo querido y presentarle a los visitantes un grupo musical con calidad asegurada: Los baqueanos.
Sabrán perdonar pero no encontré muchas cosas para elegir.

La verdad es que el video no se ve ni se escucha muy bien pero cantan una zamba que a mi mujer le encanta. Y, a pesar de no saber si ella lee o no estas cosas, aprovecho esa canción para homenajear a la señora de mis días, madre de mi tesorito y portadora (no por mucho tiempo más) de una nueva perlita.

Natalio

miércoles, 8 de octubre de 2008

Ad Orientem



Como continuación del post litúrgico, con ocasión de un comentario de Mary Lennox y a raíz de una cierta tendencia de algunos sectores católicos, voy a entrar en un punto verdaderamente difícil y complicado.

Es evidente que, desde hace unos años, la Iglesia está en crisis como vive señalando el Santo Padre ya desde el sermón del Cónclave (y aunque venga de mucho más atrás).

Sin intentar ponerle fecha exacta ni nombres propios creo que lo más devastador del problema no está tanto en las conclusiones (que, con más o menos tiempo se puede arreglar) cuanto en la estructura eclesial misma, en el espíritu de los fieles..

Creo que el punto central de la crisis es la excepción convertida en regla.

Si uno mira para un lado encuentra: que la misa según el rito "ordinario" nada tiene que ver con la ordenada en el Concilio sino que es un rejunte de "ad libitum" (licencias), la comunión en la mano es una excepción pero se trata como regla, la lengua vernácula, los revestimientos de los ministros, etc, etc. En definitiva, su frase de cabecera es: "está permitido".

Si uno mira para el otro lado encuentra: en los sacramentos, la "suplencia de jurisdicción" o, en otros casos, el recibirlos de parte de cismáticos; cuestionamientos del magisterio ordinario o extraordinario en público sin respetos ni cuidados; impugnaciones a lo que a uno se le antoja (porque todo tiene un tinte modernoso), faltar a misa porque en la zona sólo existe "la misa nueva", etc, etc. En definitiva, su frase de cabecera es: "ante la crisis se puede".

Creo que es lo más grave porque es una suerte de relativismo con aires de institucionalización.

Habiendo delitmitado el marco, entramos ahora en el tema particular: los católicos "pro orientales".

Son muchas las cuestiones que se podrían plantear aquí pero quiero detenerme en algunas situaciones de excepción convertidas en regla.

Ante la crisis mencionada, en particular desde el punto de vista litúrgico, muchos católicos de buena voluntad salieron espantados a buscar refugio en diversas trincheras. Una de ellas son las Iglesias de rito oriental. En ellas se encontraron con un tesoro litúrgico inconmensurable y, en muchos casos, con una tradición teológica y filosófica completamente nueva y desconocida. En síntesis, encontraron que su fe encontraba una liturgia y un espíritu supuestamente acordes con el propio que sufría a gritos en las iglesias del propio rito.

Aclaro antes de seguir que hasta aquí la cuestión está perfecta. El acercamiento, conocimiento, respeto y veneración a toda la tradición oriental no sólo no es malo sino que está ampliamente recomendado, tanto desde el punto de vista canónico (por los reglamentos particulares) como desde el punto de vista teológico (desde los doctores de la Iglesia hasta la "Orientale Lumen" de Juan Pablo II). La razón es evidente, es la misma Iglesia y se trata de tradiciones no opuestas sino complementarias.

¿Dónde veo entonces el problema? En el abuso.

En primer lugar, lo dicho respecto de aquellos que hacen regla el recibir los sacramentos de parte de iglesias cismáticas. Amparándose en el inc. 2 del C. 844 eligen el rito para asistir a misa como quien elige una película en el cine. Por otra parte hay que notar que se apartan de dicha norma al hacerlo público e incitar a otros a asistir desmereciendo el rito latino.

En segundo lugar a los que, habiendo nacido bajo el rito latino y en la Iglesia latina, abandonaron por completo el rito latino, lo menosprecian (sin poner ni un cuarto del empeño que ponen en seguir los ritos orientales para descubrir la riqueza de los distintos ritos latinos), sobrevaloran la tradición oriental por la occidental, relativizan los dogmas que nos diferencian, etc. etc.

Los dos abusos señalados sueler ir juntos o ser intercambiables. Olvidan también que las Iglesias Orientales han sufrido y todavía sufren grandes crisis, algunas paralelas a las nuestras y otras de las cuales estamos todavía ajenos (divorcio). Todo ello sin mencionar la cantidad de tesoros y joyas que la Iglesia Latina ha aportado al esplendor de la Única Iglesia de Cristo.

Por último, existen montones de católicos que asisten con frecuencia a recibir los sacramentos según el rito oriental sin caer en ninguno de los abusos mencionados.

En cualquier caso, el mandato canónico de respetar el propio rito no es arbitrario ni se trata de una cuestión meramente formal o jurisdiccional. Oriente y occidente han desarrollado dos modos de vida, de oración, de pensamiento, etc. Las diferencias notables entre los dos tipos de vida hace que sea casi imposible adoptar un aspecto (la liturgia, la literatura, etc) sin poseer la misma cosmovisión de la realidad.

Será tema de otro post las diferencias de cosmovisiones históricas entre las dos tradiciones. No obstante, los latinos que adoptan como propios los ritos orientales son algo así como un gaucho que intenta comer su asado con palitos chinos.

Natalio
Pd: Una perla que nos diferencia y me enorgullece es el dogma de la Inmaculada Concepción.




lunes, 6 de octubre de 2008

Blogroll comentado V: Un encuentro con Milkus


Ayer, en una de las misas "sacrificiales" a las que cada tanto concurro, tuve la inmensa dicha de conocer personalmente a Milkus.

Durante la misa estuvo sentado a mi lado (no me conocía) y compartimos la preocupación de intentar concentrarnos al tiempo que controlábamos y apercibíamos, él a su niño y yo a la mía.

De inmediato lo reconocí (por las fotos de su blog) y tuve una extraña sensación que trataré de explicar.

A menudo en este tipo de parroquias (ubicadas en lugares de paso de miles de personas) uno asiste a misa rodeado de las gentes más variadas. Es feo decirlo pero la realidad es que uno tiene la sensación de no compartir, con muchos de los que lo rodean, la misma Fe en los puntos esenciales. Es así como lo que impera es una suerte de sentimiento de soledad en un clima hostil.

En ese marco, el encontrarme en ese ambiente con alguien que comparte montones de cuestiones fue algo notoriamente reconfortante.

Terminada la misa me presenté y lo saludé, previa felicitación por su blog.

Luego compartimos unas cuadras de interesante charla hasta mi casa, donde cada uno siguió su camino.

Su blog, Zona de insomnio, es de aquellos que frecuento pero, por diversas cuestiones, aún no había comentado en el Blog-roll. En el caso, la razón es que se trata de un blog de características muy similares al de Xavmp, que ya comenté y del cual le son aplicables, en más o en menos, todas las cosas dichas a su respecto.

Es decir, se trata de blog escrito por un católico en un clima cordial y familiar.

A diferencia de Xavier tiene una mirada y un perfil más filosófico.

Un punto destacable, aunque inimitable por mi falta de paciencia, es su diálogo constante con ideólogos de las más variadas posiciones.

En definitiva, otro lugar agradable e interesante.
Natalio
Pd: El cuadro añadido como imagen parece ser de Jesús Pedro Jiménez.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Liturgia angelical


Un tema recurrente en los blogs que visito regularmente es el litúrgico. Encontrarán en ellos (salvo el de la monja protestante por cuestiones evidentes) y en algunos otros que visito aunque no agregué (como es el caso del excelente "Aquí estamos" que, justamente, viene "posteando" (litúrgicas I y II) al respecto) diversas discusiones o matices con relación al tema. No es una casualidad, se trata de uno de mis intereses comunes con varios de ellos.

El asunto es muy grande y amplio como para tratarlo en un post pero, para que se entienda qué cosas me preocupan les dejo enunciadas algunas cuestiones: ¿la liturgia se hace o se descubre? ¿hay una liturgia celestial de la cual participamos? ¿hay una liturgia cósmica (del cosmos entero) hacia Dios en la cual se debe integrar el hombre? ¿la liturgia no es sólo un modo dentro de los medios para llegar a Dios? ¿la liturgia es un tema "pastoral" o substancial? ¿la liturgia nos pertenece (como planteaba el Papa)? ¿aún entendiendo que no nos pertenece, nos corresponde adecuarla? ¿se puede tocar la liturgia? ¿hay una liturgia distinta para cada tiempo histórico? ¿la liturgia debe adaptarse al hombre o el hombre a la liturgia?, etc., etc.

A esas cuestiones se llegan gentes de los más diversos afluentes del cristianismo: modernistas, lefevbristas, progresistas, sedevacantistas, cabalistas, gnósticos, proorientales, prooccidentales, ecumenistas, eclesiadeisistas, carismáticos, motupropistas (y muchos otros) e incluso agnósticos o ateos. Todos se baten en un duelo que nunca empieza ni termina; se mantiene y perdura.
Tampoco se trata de un tema simplemente de católicos sino que está presentes en diversas religiones y sectas. En particular son interesantes los debates dentro del judaísmo acerca de levantar o no "el tercer templo" o la vuelta o no de los sacrificios litúrgicos (si se reconstruyera el templo).

Lo reseñado muy apretadamente sirve como marco o introducción al tema de hoy que es simplemente un comentario muy menor.

Hace unos días escuchaba a un rabino (jasidita) hablando de que cuando rezan ellos "Kadosh, Kadosh, Kadosh" los Serafines desde el cielo se unen al canto de alabanza. Se trata de una tradición (la idea de una oración conjunta con los ángeles) antiquísima fundada en la visión de Isaías (VI, 3) que, desde el mismo lugar -y también desde el cántico de los cuatro animales en el Apocalipsis (IV, 8)- nos llega a nosotros por diversos Padres centrándose, justamente, en el "Santo, Santo, Santo" en la liturgia de la Misa.

Todas esas cosas vinieron a mi mente el domingo al escuchar el "Santo" cantado por un grupo de jóvenes sin espíritu acompañados por una guitarra desafinada.

La pregunta que se me planteó fue: ¿Qué hacen los ángeles ante esta situación? ¿Tienen que plegarse, incluso, ante semejante espanto estético?

Primero los imaginé (a los encargados de alabar con mi parroquia) detrás del Ángel sindicalista reclamando por mejores condiciones de Alabanza o exigiendo mejor visión beatífica por considerar la suya "alabanza insalubre".

Pero después pensé que quizás existan ángeles carismáticos, ángeles motupropistas, ángeles de rito oriental e incluso, por qué no, algún ángel lefevbrista.

Un poco más en serio, creo que deberíamos pensar todos los días en la necesaria seriedad y sacralidad de la oración en general y de la liturgia en particular.

Quizás este sea el día apropiado para pedirle a los ángeles de cielo que nos enseñen a orar y alabar al Creador de un modo grato a sus ojos.

Por último, y como curiosidad, la primera antífona de Laúdes del día de hoy nos trae, justamente, la misma idea del post.

Natalio

Pd: Y siguiendo con la liturgia del día de hoy, la primera lectura del Apocalipsis ("y no amaron tanto su vida que temieran la muerte") me recordó el post acerca del valor de la vida y las discusiones de los comentarios.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Blogroll comentado IV: Una pseudo monja en guerra


Ya aclaré oportunamente que soy católico apostólico romano.

Aclaré también que me interesa toda la cuestión religiosa en sus diversas manifestaciones.

Y aclaré también que me parece una pavada prominente el ecumenismo que ve en todas las religiones un camino válido para llegar a Dios o, en otras palabras, que todo es igual.

Aclarado todo aquello para algún fanaticón que salga por allí (y aunque voy a seguir aclarando) les cuento que hoy el blog-roll comentado se expande por fuera del catolicismo para entrar en tierras cristianas (supuestamente bautistas aunque me parece que también con bastantes conflictos).

Tenía pensado escribir sobre otra cuestión pero, pasando por aquellos lugares encontré post no leídos uno mejor que el otro. Pero lo principal es que son exponentes reales de lo que busco en ese blog.

Muchas veces los católicos andamos contentos en la barca de Noé viendo como el mundo cae bajo la ferocidad del diluvio. Dependiendo el círculo se mira a los costados como quien mira el mal, la manifestación del demonio, el error materializado y se lo ataca con ferocidad. Éste es el peligro al que me refería en el post que abrió la serie del problema del mal. En el caso particular Lutero (como símbolo) era una especie de personificación del demonio que trajo de la nada la Reforma que se convirtió en una suerte de cáncer (nunca del todo letal) del catolicismo y la sana doctrina.

Entender la cuestión así es limitado y limitante. Entender que la reforma fue la inspiración demoníaca para destruir la Iglesia es tan tonto como nocivo (como considero nocivo también el otro extremo de decir, como Wanderer, que la verdadera enfermedad de la Tradición fue Trento y la contrarreforma). El demonio simplemente se vale de idiotas que creen que tienen "la posta".

La realidad indica que el mal sólo existe como privación de bienes. Y esa privación estaba muy presente en montones de hombres de la Iglesia, en montones de instituciones humanas sacralizadas mientras que montones de instituciones sacras se humanizaban, etc. La Reforma vino a llenar e infectar las caries dejadas por las ausencias de bienes y a poner al descubierto montones de males presentes en hombres de la Iglesia.

La reforma se sucedió y la contra reforma también. Cada uno por su lado, como si no hubiesen tenido nunca nada en común cada uno se abarrotó e intentó distanciarse lo más posible del otro. Sin entender que tremenda herida en el Cuerpo Místico de Cristo era un llamado (a gritos) de atención sobre montones de cuestiones (y la historia se reedita).

En este contexto uno, al mirar a los costados, descubre cosas importantísimas olvidadas o matices perdidos. Uno descubre las caries en críticas y prácticas ajenas. Este es todo un capítulo en lo referido a mi interés por las religiones y volverá cada tanto al blog.

Pasemos, ahora sí, al blog comentado: Teosubversión.

Se trata de un espacio auténticamente protestante -en cuanto al foco y punto de partida- aunque (para espanto del resto de los protestantes) de gran universalidad por todo el ámbito cristiano (incluso no cristiano) en cuanto a las citas, las lecturas, las fuentes, las conclusiones, etc.

Me recuerda el "entiendo para creer pero creo para entender" de San Agustín o, en otra de sus versiones, "credendo fis idoneus ut capias. Nam si non credis, quia non capies; quia minus idoneus remanebis". (creyendo te haces más idóneo para entender, más si no crees nunca entenderás porque no estás apto)

Es una verdadera lucha intelectual con la fe de donde salen cuestiones para todos los costados.

Muchos son sus puntos altos pero quiero señalar dos en particular.

El primero es su manejo de las escrituras con un gran dominio histórico e idiomático. La verdad es que surgen muchísimas cuestiones interesantes por esos costados aunque yo me contento con seguir, muy desde afuera, algunos de los caminos. Aún cuando en ocasiones uno no comparte las conclusiones (el por qué es tema de un post, es decir, cómo uno no puede compartir conclusiones si no puede seguirla en el camino) tampoco me meto a discutir en esos rubros porque saldré, indefectiblemente, mal herido.

El segundo es su constante lucha y búsqueda espiritual. Esto es quizás lo más interesante del blog. Sus post son una suerte de autopsia en vida de un alma que busca a Dios con fe e inteligencia. Es a veces pesado o doloroso acompañarla en ciertas búsquedas pero tiene su recompensa. Esta dimensión de lucha espiritual, de cruz como camino ha sido puesta de manifiesto en un hermoso post y es algo muy olvidado en la espiritualidad católica. El new age y otras yerbas han infectado al catolicismo de una suerte de paz sen olvidando que la única Paz es Cristo, al cual sólo veremos en la eternidad y mientras tanto estamos en angustia, lucha y búsqueda. Los dos santos del siglo XX (la madre Teresa y el Padre Pío) han sido casos paradigmático de lo angustiante y doloroso que debe ser la lucha espiritual en esta tierra. Justamente en los comentarios de dicho post, charlábamos con la monja de la frase bíblica "busca la paz y corre tras ella". El verla no nos deja quietos, por el contrario nos pone en movimiento.

Los puntos flojos (muy disimulados, hay que decirlo) que le veo son también dos:

El primero es una advertencia al lector más que un defecto. Pareciera que el ambiente protestante es verdaderamente agresivo y que nuestra pobre monja ha recibido palos de los cuatro costados. La cuestión es que se nota que ha sufrido mucho y eso lo pone en una situación defensiva que se traduce en cierta brusquedad en los comentarios. Es decir, desde su trinchera teológico-religiosa recibe al visitante extraño con un par de disparos. Una vez que disparó se dispone a enterarse de quién anda por ahí.

El segundo es, justamente, secundario en tanto no se trata de algo que sea objeto del blog. Es de lamentar que la precisión y justeza, la discriminación y distinción intelectuales y otras grandes cualidades en materia teológica no sean utilizadas en materia histórico - política. Las pocas veces que le pasa de cerca a esos temas me parece que tira demasiado al boleo sin distinguir y usando figuritas ideologizadas de esas que tanto le molestan en materia teológica.

Por último me reservo dos verdaderas perlas:

Uno se llama "De biblias y farolas" (cuyo link no tengo porque era del antiguo blog que ahora está bloqueado ¡Help monja!) y simplemente me encantó (con un palo verdadero para los católicos: "ya no leen la Biblia").

Y la otra, orientado para los lectores de círculos más derechosos, el día que la monja descubrió las huestes de Radio Cristiandad (tampoco se puede acceder ¡monja!). Si a uno, que conoce las cosas por las que dicen luchar y las que dicen defender, le resulta gracioso y caricaturesco, el encuentro de alguien completamente ajeno resulta desopilante.

En definitiva, un blog interesante para los que tienen las ideas bien puestas mediante la Fe. Los demás, como dice San Agustín, "no son idóneos".

Natalio

Pd: Quiera Dios mostrarle a esta buena hermana en Cristo la figura de la Virgen hermosa, modelo de mujer cristiana. El encontrarse con tamaña Señora puede terminar de destapar los ojos de nuestra querida Saula, encausando su búsqueda por Roma y su actual erudito pastor.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Sangre inocente derramada


Como les anticipé oportunamente me interesa muchísimo la cuestión religiosa en sus diversas manifestaciones. Sin entrar en un tonto ecumenismo que ve a todas las religiones iguales me mantengo atento a lo que ocurre a los costados.

Hoy el asunto se refiere a los judíos. La religión judía y el pueblo judío son un tema que, particularmente, me resulta apasionante. Sea desde el punto de vista teológico, sociológico, moral, político, económico, etc.

Otro día ingresaremos en alguna de esas cuestiones, hoy simplemente voy a hacer un comentario particular.

En la parshá semanal, que son los textos y enseñanzas en los que meditan durante la semana comenzando por el Shabat (Sábado), toca Shoftim.

En particular me interesa el texto de Deuteronomio 21 (lo copio de internet porque no tengo ganas de transcribirlo pero aclaro que no sé qué versión es y no conozco una Biblia católica en la web, en cualquier caso las palabras que me interesen las transcribiré puntualmente cuando me refiera a ellas):

1 Si en la tierra que Jehová tu Dios te da para que la poseas, fuere hallado alguien muerto, tendido en el campo, y no se supiere quién lo mató, 2 entonces tus ancianos y tus jueces saldrán y medirán la distancia hasta las ciudades que están alrededor del muerto. 3 Y los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto, tomarán de las vacas una becerra que no haya trabajado, que no haya llevado yugo; 4 y los ancianos de aquella ciudad traerán la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrarán la cerviz de la becerra allí en el valle. 5 Entonces vendrán los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos escogió Jehová tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en el nombre de Jehová; y por la palabra de ellos se decidirá toda disputa y toda ofensa. 6 Y todos los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto lavarán sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle; 7 y protestarán y dirán: Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto. 8 Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehová; y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les será perdonada. 9 Y tú quitarás la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto ante los ojos de Jehová.

La explicación rabínica radica en que todos son responsables por la sangre del inocente y por eso deben expiar la culpa, que en rigor sería ajena, diciendo: Nuestras manos no han derramado esta sangre.

Hoy en misa, durante la consagración y mientras contemplaba la elevación del cuerpo y la sangre de Cristo me atacó la frase de los ancianos: Nuestras manos no han derramado esta sangre.

Terminada la misa me seguía aturdiendo el grito y no pude menos que recordar la gran piedra de discordia eterna entre judíos y cristianos, el grito arrojado a Pilatos por el pueblo (Mateo 27, 25): "caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos". (También fue un tema recontra polémico en la Pasión de Gibson que recogeremos en algún otro post sobre la película)

Lo curioso del caso es que Pilatos les habla con la frase del Deuteronomio "inocente soy yo de la sangre de este justo" (Mateo 27, 24) y los judíos le responden (Mateo 27, 25) como imputándosela adrede. Es decir, como diciendo, aquí no se aplica la becerra, nosotros (y nuestros hijos) somos y nos hacemos responsables de la sangre derramada.

Pero el Deuteronomio sigue con la súplica de los ancianos (21, 8): "...y no le imputes la sangre inocente derramada..." y uno no puede menos que pensar en lo que dijo Cristo (Lucas 23, 34): "Padre perdónalos (no les imputes la sangre) porque no saben lo que hacen" o lo que dijo Esteban (Hechos 7, 59): "Señor, no les hagas cargo (no le imputes la sangre) de este pecado".

Pareciera ser que es el designio divino que no supieran y no sepan lo que hacen (Romanos 11, 31) pero eso será para analizar otro día junto con Juan 15, 21-25.

Mientras tanto, yo vuelvo al Deuteronomio aplicado a la sangre inocente de Cristo derramada y con referencia tanto a los judíos, a nosotros y a todos los pecadores: "Y tu no quedarás responsable de esta efusión de sangre inocente, habiendo hecho lo mandado por el Señor" y agrego, justamente en virtud de la muerte de Cristo en la Cruz y esa hermosa sangre derramada.

Natalio

Pd: Otro punto para analizar del texto del Deuteronomio citado, teniendo en consideración la interpretación rabínica citada y el post anterior ¿no somos todos responsables de la sangre inocente derramada en los abortos? Hay mucho sacrificio y penitencia por hacer.