miércoles, 15 de abril de 2009

Acolitado ministerial



En el último post sobre el sacerdocio universal de los fieles hice mención a un antecedente cabalístico del asunto y prometí realizar su extensión litúrgica.

El de hoy es una continuación de aquél sin ser todavía lo prometido, es decir, será una especie de preámbulo o introducción.

Ocurre que todos estos temas uno los aborda desde un lugar subjetivo, condicionado por propios conocimientos y experiencias. En mi caso particular, mi amor por la liturgia ha producido diversas aproximaciones y lecturas pero nunca un estudio o una investigación sistemática y exhaustiva. Quiero decir, no soy un experto ni muchísimo menos; simplemente intento aportar una visión intermedia entre el fundamentalismo ideológico progresista y el conservadurista (que se camufla de tradicionalista).

Para ello, y para amenizar un poquito esta serie de post medio acartonados, introduciré el tema con confesiones autobiográficas para que se vea con claridad desde donde uno arriba a estos caminos.

Antes de comenzar quisiera hacer dos aclaraciones. La primera es que para entender el sentido de este post se hace necesario leer todo lo que fuimos adelantando sobre el sacerdocio (o al menos el último sobre el sacerdocio universal de los fieles) y sobre liturgia (en especial el de la Liturgia Futbolera con sus comentarios). La segunda es que no quiere ser este post más que un relato sin juicio de valor acerca del problema general en tanto no estoy ni mínimamente capacitado para hacerlo. Como en todo en este blog (y aunque le debemos una respuesta a Mary al respecto) no intento enseñar (no puede enseñar el que no sabe) sino, tan sólo, mostrar por dónde camino.

De niño mi profesión era la de acólito o monaguillo. Gracias a una sabia decisión de mis padres, concurríamos a todo tipo de liturgias (todas católicas por supuesto) que iban desde la misa tridentina de los lefes a las misas superprogres de mi colegio pasando por toda clase de misas intermedias (vale decir, "novus ordo" con todos los chiches). En todas ellas yo era monaguillo y, como es evidente, percibía como las más opuestas la lefe con la progre de mi colegio.

Desde mi perspectiva las diferencias importantes radicaban en si mi "roquete" tenía más o menos adornos, si utilizaba una suerte de "albita" blanca (valga la redundancia), una sotanita roja o lo hacía "con lo puesto"; si tenía que estar más atento a los detalles y pequeños ritos o las posiciones serían menos estrictas y relajadas; si tenía que tocar diez veces (más o menos) la campanilla o solamente una; si tenía que decir "amén" al recibir la Comunión o no; si debía contestar en latín o en castellano; etc.

Incluso recibía algún grado de instrucción tanto de los lefes, como de los progres, como de los "línea media". Recuerdo los esfuerzos que me representaba el memorizar los mínimos movimientos y ritos según se tratara de una Misa "Solemne", "Cantada" o simplemente "Rezada" (uno de los instructores era, entonces, un joven clerical, hoy sacerdote sedevacantista "integrista", una verdadera pena).

Entre estas cuestiones pasaba todo este (pequeño o inmenso según el punto de vista) segmento de mi diminuta existencia. Ya allí comenzaba a imprimirse a fuego el estigma perpetuo: "progre para los lefes, lefe para los progres". Percibía todas las diferencias puntuales entre los diversos ritos y escuchaba a variadas personas en mi casa hablar de ello, por lo que todo me resultaba bastante natural. Se trataba, simplemente, de ritos diferentes de una misma y Santa Misa.

Pero esta percepción de meras diferencias puntuales comenzó a cambiar un día, en un momento y con una conversación. Allí empecé a intuir algo que se iría agrandando con el tiempo y las lecturas: existen dos visiones casi antagónicas (o no, como pareciera buscar el Papa) de la liturgia.

Empecemos por el hecho.

Un día volviendo en auto solos con mi madre (mi modelo espiritual) charlábamos sobre alguna cuestión de la Misa. Allí me dijo una frase sencilla que me quedó gravada para siempre (como tantas otras que ella ni recuerda ni imagina): ¡Qué gracia tan grande la tuya de poder estar tan cerca en el momento de la consagración!

Eso me abrió y me sigue abriendo millones de pensamientos e interrogantes pero en lo que más me marcó fue el darme cuenta, en mis pequeños diez años de vida, que las dos liturgias diferían en algo esencial. Mientras que en la liturgia Tridentina la consagración era casi un secreto entre el sacerdote y yo (en tanto los fieles sólo observaban nuestras espaldas en silencio y sin escuchar nada) en el novus ordo (y más allá del respeto por las rúbricas del misal en este punto) era un hecho público que todos veían. Mientras en la Misa Tridentina veía inclinarse hasta casi tocar el altar con la cara mientras que, como un susurro (en el que parece que sale más aire que sonido de la boca, como si las palabras flotaran en el aliento que caía y abarcaba envolviendo la Hostia sostenida en sus manos), decía: Hoc est enim Corpus Meum, en la "Misa nueva" todos veían al sacerdote tomar la Hostia, y escuchaban (más alto o más bajo, más pausado o menos pausado, etc.) el: "Porque Esto es Mi Cuerpo".

Y aquello que advertí en la consagración no tardé en extenderlo al resto de la liturgia, encontrando dos celebraciones completamente diferentes en tanto que, si bien se asemejaban en muchos puntos, obedecían a distintas "filosofías" (o, en rigor, distintas "teologías").

Con los años, las lecturas y las misas comprendí al fin que la Misa Tridentina rezada (o dialogada) era el último (y más bajo) paso de una concepción que entiende la liturgia como un acto de adoración y alabanza a Dios celebrado por los ministros y al que los fieles "asisten" (siendo lo pastoral algo subordinado al culto) a otra que entiende la liturgia como una acción principalmente "pastoral" de acercamiento de Dios a los fieles que "celebran con" los ministros.

Esto explica infinidad de cosas que van desde el lenguaje litúrgico a las misas privadas, pasando por la música litúrgica, el comportamiento de los fieles durante la liturgia (el seminarista rezando el rosario durante la Misa que tanto asombró a Todoerabueno) y muchas otras cosas.

Desde aquí arrancaremos en el próximo post pero me interesa mostrar que existe un línea definida (que tiene nombres, apellidos, justificaciones, explicaciones, ideologizaciones, etc.) en la secuencia que abarca la Misa dominical única y solemne, las misas privadas, las misas cantadas, las misas dialogadas, las misas diarias, las misas en lenguas vulgares, las misas cara al pueblo, las iglesias circulares, etc. Los dos extremos hoy se pueden apreciar; en las liturgias orientales por un lado y en la misa más progre por el otro.

Creo que el Papa intenta un término medio o algo parecido. Quizás, en la misma línea del Padre Fabián haya que buscar la coexistencia de diferencias (parecido a lo que ocurre hoy con la posibilidad de los ritos católicos orientales, el rito extraordinario y el rito ordinario y siempre que se respeten los misales y rúbricas correspondientes) en las concepciones litúrgicas.

La seguimos luego.

Respetos Pascuales para todos los lectores.

Natalio

Pd: Me apena mucho que en las parroquias no se fomente la promoción y educación de pequeños monaguillos. Era una fuente de sana educación litúrgica, bellas vocaciones y apostolado familiar. Tanto Benedicto XVI como Juan Pablo II le han dado importancia al asunto. Es una lástima que se los escuche tan poco.

36 comentarios:

Milkus Maximus dijo...

Estimado Natalio:

Su post promete mucho, pero desde ya ofrece bastante.

Lo felicito. Tiene en mí un lector ansioso esperando la continuación.

Mis parabienes

Juan Ignacio dijo...

Realmente las vivencias personales dan un color especial al blog, siempre manteniendo la porción de ideas, que aquí nunca falta. Muy pero muy interesante.

Ruth dijo...

Estimado Natalio, es prometedora la introducción autobiográfica y esperaré ansiosa la continuación.

Una sola pregunta: cuando dice que el Papa busca un término medio, ¿se refiere a los extremos que nombró justo antes, liturgias orientales y misas progres? Yo también creo que Benedicto -ad multos annos!- intenta un punto medio, pero, en mi opinión, es entre el progresismo y tradicionalismo, siempre occidental.

Felices Pascuas de nuevo!

Natalio Ruiz dijo...

Estimados Milkus y Juan Ignacio:

Gracias por la visita y el comentario. Honran este humilde ciberespacio.

Respetos pascuales para ambos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Estimada Ruth:

Desde ya gracias por la visita y el comentario, también distinguen esta humilde morada las habitantes del jardín.

Con lo del Papa no me refería a lo que ud. expresa al menos nominalmente.

Intentaré explicarlo breve pero seguirá el tema cuando pueda abordar el próximo post.

El punto medio sería entre una liturgia casi exclusivamente "cultual" (donde el ejemplo más asimilable son las liturgias orientales hoy en día pero también se observa en una Misa Solemne tridentina) y una liturgia exclusivamente "pastoral" (donde el ejemplo más cercano está en las misas progres). Sin duda siempre desde la liturgia occidental. Quiero decir, no creo que en este ámbito el Papa busque una solución "política" para contentar a los distintos grupos sino que creo que busca un término medio teológico-litúrgico.

No sé cómo entrará todo en el próximo post pero lo intentaremos.

Respetos pascuales.

Natalio

Anónimo dijo...

Estimado Natalio
Por ningún lado veo esa distinción suya entre misa cultual y pastoral.
Precisamente el argumento mas fáctico, observable e indiscutible a favor de la misa cultual es que la misa pastoral ha tenido y tiene efectos visiblemente antipastorales. No lo digo solo por mi experiencia personal y la de infinidad de amigos que comparten mi temperamento e inclinaciones. Sálgase usted del altar o del primer banco en una misa pastoral y váyase al fondo. Verá a la inmensa mayoría de la gente papando moscas o espantando anófeles, con la mirada divagando hacia cualquier lado y con electroencefalograma plano. Arrodillándose, sentándose o parándose en el momento en que lo hacen los de los primeros bancos. (Muchas veces éstos se arrodillan ántes y arrastran a los demás que los siguen mecánicamente) No me puedo meter en el alma ajena, ni tengo ninguna intención de hacerlo, pero puedo juzgar la clínica gestual y corporal de los asistentes. Lo veo claramente con los chicos a quienes resulta imposible fijar la atencion en el altar versus populum y que quedan hipnotizados frente al versus orientem.
En fin no dejo de ver que la dialéctica cultual vs pastoral es completamente falsa, siendo la misa tradicional tanto lo uno como lo otro, en grado eminente y siendo la nueva ambas cosas en grado mínimo.
He oído progres decir que la misa participativa los arrebata a la cuarta morada, pero no les creo. Es la primera vez que alguien digno de crédito como usted propone honradamente el argumento.
Ha logrado llenarme de confusión.
Suyo
SQ

Natalio Ruiz dijo...

Estimado SQ:

En primer lugar gracias por la visita y el comentario.

En segundo lugar si cuando dice que he logrado llenarlo de confusión indica que ha sido una ocasión para replantearse el problema, me llena de alegría. Y lo digo de verdad. Justamente la idea del blog es mostrar que tanto entre los "tradicionalistas" como entre los "progresistas" hay temas y problemas verdaderos que suelen quedar ocultos por las ideologizaciones o instrumentaciones. En este contexto, muchas veces me planteo el sentido del blog porque me da la sensación de que nadie quiere volver a pensar nada, todos están muy cómodos en sus ideas. Por eso me alegra tanto si esto implica, de algún modo, un replanteo de un problema.

Estoy de acuerdo (como imagino que imagina) en muchos puntos de su comentario.

Lo que ocurre es que ud. está poniendo las cosas desde su aplicación práctica que suele ser un mamarracho aún para el "teólogo" progresista. Es decir, quería plantear las ideas más que sus aplicaciones.

Tampoco creo que haya una misa cultual y otra pastoral, creo que hay liturgias más cultuales o más pastorales (es decir, ponen el acento más en una cosa que en otra).

Dado el marco general le contesto en particular (aunque "el o los" post que sigan retomarán el tema y lo aclararán).

La discusión es anterior al "novus ordo". De hecho, es muy anterior.

Si se fija encontrará que se remonta al gran Dom Guéranger, Beauduin, Gaspar Lefebvre, etc y entre los papas sus mayores promotores han sido San Pío X y Pío XI. De hecho, la misa "dialogada" que tanto pregonaron Pío XI y Gaspar Lefevbre significó un gran triunfo del ala "pastoral".

Es decir, no se trata de misas sino de concepciones. Indudablemente el "Novus Ordo", como tal, implicó una inversión, como último paso de un camino iniciado mucho antes, de los fines de la liturgia.

Pero lo que me interesa señalar es que este es un problema de fondo que excluye las aplicaciones prácticas de las misas (aunque se puedan verificar consecuencias prácticas). De hecho ud. menciona el "versus orientem" que no está ordenado y yo mencioné la lengua litúrgica que tampoco.

Espero ser más claro en el próximo.

Respetos pascuales.

Natalio

Sabemos lo que somos dijo...

Grandes palabras, llenas de significado.

Un abrazo

Natalio Ruiz dijo...

Gracias "sabemos lo que somos" por la visita y el comentario.

Son sus palabras la que le quedan grandes al post.

Sea ud. bienvenida por estos humildes pagos.

Respetos pascuales.

Natalio

Anónimo dijo...

Estimado Natalio
Aunque nunca he comentado, visito a veces su blog, por lo que de paso aprovecho para felicitarlo.
Tiene mucha razón cuando se alegra de confundir o mejor conmover a alguien. Me pasa lo mismo. Es un saludable hábito salir a pasear un rato a la intemperie, fuera de las propias ideas.
Coincido plenamente con su post, que al releer advierto haber interpretado erróneamente, lo que ahora queda saldado.
Es cierto que hay un asunto de sintonía fina entre los aspectos cultuales y los pastorales.
Tomando el Novus Ordo, sin las licencias de invertir al celebrante en el altar, traducir a la lengua vulgar, etc..., hasta llegar a la pandereta, puedo convenir sin dificultades que la liturgia resultante es bastante digna. (Sin entrar en las dificultades rituales mencionadas por Otaviani y Bacci).
Como todas las misas nuevas reales andan flojas de papeles, me quedé con la duda de cómo hubiera resultado la misa respetando estrictamente las pautas conciliares.Es decir cuán pastoral y cultual hubiera sido.
No obtante está claro que su intención es plantear el asunto en abstracto, y así parece muy prometedor. Lo leeré ansioso.
Hasta entonces, queda suyo
SQ

Mary Lennox dijo...

Estimado Natalio:
Promete su post, y en algún momento podemos hacer una cuestión disputada de aquella cuestión que salió en nuestros primeros encuentros, aunque debo decirle que de aquella vez la pequeña Mary aprendió muchas cosas y quizás su opinión ahora es un poco distinta.
Por otro lado, siempre estuve a la caza de esa linea media, esa linea media no política, ni mediocre,esa linea media aristotélica, que veo que trata de encontrar el Papa. (dejo a un lado el tema de las liturgias orientales, porque es para toda otra discusión y en mi viaje he aprendido que por mas que uno las ame no son para todos...) comunque como dicen por estos lares,(de todas maneras), espero su post.
Y le digo, no en todos lados de la Argentina se descuida lo de ser monaguillo, mis sobrinos allá en la mesopotamia, son todos monaguillos, al menos los que están en edad de serlo.
Saludos
Mary

Mary Lennox dijo...

SQ:
Por más que Natalio, ya hablo del tema de la practica de la teoría, lo que usted ve se puede observar en todos los ritos o liturgias, se da cuando la gente llega al punto de la rutina, pero por sobre todo se da cuando la gente, en palabras Kierkegardianas no hace subjetiva la misa, o sea no la hace suya y termina siendo un compromiso más, o alguna otra cosa peor, y eso puede suceder con cualquier rito (lamentablemente).
Atentamente
Mary

Rublev Maier dijo...

Le agradezco sus recuerdos y palabras, la exeriencia viva en tema litúrgico y en cualquier tema es siempre clave.

Rublev

Anónimo dijo...

estimado Natalio: encuentro muy sabroso y valioso su post, al igual que la mayoría de comentarios, en especial los de SQ.

Me hace un poco de ruido lo de la búsqueda del justo medio, pues bajo algún prisma, el bendito ‘medio’ es el que provoca la abominación de la disolución... Más me inclino a sospechar que el ‘punto’ justo, la presión y temperatura exacta en que el Mysterio cuaja en el corazón humano es el que se da cuando las paradojas se mantienen bien tensadas, cual lira templada...
En este coincidir de opuestos –y opuestos maximizados, extremados, radicalizados- estalla la Liturgia:

Gloria Suya y salvación nuestra, Sacrificio y Banquete, Culto y pastoral, gracia y atención, tremens et fascinans, gozo y compunción, pavor y parresía,,, todos estos binomios pueden ser tentados de ser dis-tendidos en un soso y fofo término medio (o cuerda floja). O bien, ajustados y afinados para entonar el Iubilum pascual.

In Domino,

el Athonita

pd: le envío por mail, una homilía de este jueves santo, que tal vez le aporte algo para sus prometidos post.

Anónimo dijo...

Estimada Mary
En principio concuerdo.
Sin embargo, no todos los objetos se "dejan" subjetivar con la misma disponibilidad.
Porque la subjetivación no es puramente subjetiva. Two for the tango. El objeto debe poner lo suyo. Y en este sentido no todas las liturgias tienen la misma disposición intrínseca para ser reproducidas en el sujeto.
Respecto de la rutina prefiero la opinión, creo que de Lewis, sobre la tensión radical entre la entrega confiada que requiere la participación en un rito y el empleo del aparato crítico racional que requiere la novedad.
Suyo
SQ

Mary Lennox dijo...

Athonita:
¡Usted no habla noruego sino el idioma de casa!
Expreso lo que yo pobremente dije.
Mis saludos
Mary

Anónimo dijo...

Disculpe, Natalio, que me extienda. Pero ya había llegado a la otra punta del Athos cuando me cayó esta ficha y corrí de regreso a la PC: Y es que no! Los desmanes litúrgicos de la progresía no se hacen por extremar el beneficio pastoral en descuido o desmedro de lo cultual.

Es casi al revés.

Descuidan el arte pastoral, que en materia litúrgica se llama mistagogía (llevar a los otros al totalmente Otro) y lo descuidan por razones de culto: culto al Hombre, claro.

Ath.-

PD: Gracias Mary.- De paso: no entiendo bien la hora por estos pagos ruizianos,,, en el Monte son las 20.22

Mary Lennox dijo...

SQ:
Sí, no estoy hablando con respecto a los ritos y no descuento que eso es algo importante, pero el peligro de la rutina es algo que puede pasar aún en la misa mejor celebrada. Apropósito lo que Lewis dijo es lo siguiente:
"La Novedad, puede tener solo valor como entretenimiento, y la gente no va a la iglesia para entretenerse. Ellos van para hacer uso del oficio, o, si lo prefieres, ejecutarlo. Cada oficio es una estructura de actos y palabras a trasves de los cuales o recibimos un sacramento, o nos arrepentimos, o suplicamos, o adoramos. Y nos permite hacer esto de mejor manera- si te gusta podemos decir que funciona de mejor manera- cuando a través de una vieja familiaridad, no tenemos que pensar en ello. Mientras te des cuenta y tengas que contar los pasos no estas bailando sino aprendiendo a bailar.(...). El perfecto oficio es aquel en el cual no nos damos cuenta que estamos,sino que nuestra atención está fijada en Dios" Prayer: Letters to Malcom.
La familiaridad que describe Lewis es algo totalmente distinto de la rutina, que me parece plausible de suceder en cualquier rito; ésta es la diferencia que hay entre un vicio y una virtud, entre el automatismo kantiano y el sentirse en casa.
Sólo queria remarcar que lo que usted ve en el novus acade y es posible de acaecer en el rito tridentino, y en mi querido oriental, no por que tengan o no que ver con la liturgia sino porque en muchos casos el automatismo tiene que ver con el acostumbramiento, consecuente esclerosis y muerte del amor a las cosas divinas.
Remarco que estoy de acuerdo que es importante el rito y su forma y que no son lo mismo. Pero la rutina es un peligro que puede suceder a todos.
Atentamente
Mary

Mary Lennox dijo...

Athonita
En la ciudad de las 7 colinas son casi las dos de la mañana.
Pero me parece que la hora del blog no anda bien, Don Natalio...
Saludos
Mary

Natalio Ruiz dijo...

Estimados:

Tuve un fin de semana sin computadoras ni internet por lo que no pude contestar.

Paso a hacerlo ahora.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias SQ por el comentario.

En lo personal también me hubiera gustado saber cómo sería un misa tal cual las indicaciones del concilio. Nos quedará la duda.

En cualquier caso, y si bien coincido en que es complicado en Argentina encontrar misas que cumplan con los misales, hay varios casos.

Por lo pronto puede ver lindas liturgias en los benedictinos de Jaúregui, en los Miles o en el mismo Opus.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Querida Mary:

Gracias por la lejana visita.

Es verdad que hay varias parroquias que fomentan el acolitado pero me refería a lo general. No es lo común.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Athonita por la vista y el comentario!

El planteo crudo y frío es verdad que resulta demasiado ruidoso y, si bien comparto lo de las tensiones, es evidente que a lo largo de la historia el problema existió y se intentó resolver por estos medios por grandes hombres.

Justamente por esto aclaré que no soy un experto y que no pretendo dar una opinión definitiva. Pero creo que si uno observa la secuencia histórica encuentra un problema.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Estimados Mary y Athonita:

No tengo idea de cómo se maneja la hora de un blog.

Respetos.

Natalio

Ruth dijo...

Natalio, si quiere cambiar la hora del blog tiene que ir a Configuración, luego Formato y ahí abajo dice Zona horaria. Supongo que ahí debe estar el problema...

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Ruth!

Ahora creo que está mejor.

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

Sí, coincido: es una valiosa pregunta ésta de cómo hubiera sido la Liturgia sin más criterio que la SC (y su inmenso Iceberg magisterial previo).-
Un modo de acercarse minimizando la fantasía al posible histórico, es haciendo zoom sobre los últimos años de la década del 60, antes de que Buggini acaparara la escena... Con las debidas reservas, me resulta muy interesante, por ejemplo, la obra de Thierry Maertens “Pastoral de la Misa a la luz de la Tradición” (Barcelona, 1967)... parece de ciencia ficción el sano ingenio con que el belga propone acercar la comprensión del misterio celebrado, promover la actuosa participatio, sin pasársele por la cabeza ni prender fuego los latines, ni celebrar versus populum, ni, ni...

No obstante, así como a la SC se le hace decir lo que jamás dijo, también al Misal Pablo VI se le endilga lo que este jamás permite ni promueve. Y no pienso tan sólo en el famoso asunto del hacia dónde del celebrante...

Valga también, complementando la paradoja (perdón Mary, ya lo sé: no es paradoja) decir que no todo conservadurismo es Tradicional, si no que lo hay –y en la Argentina con frecuencia- uno de corte bien moderno, en la acepción católica de la Modernidad... Pienso, por ejemplo, en el canto litúrgico... y no: no cualquier “tantum ergo” es expresión del sempiterno gregoriano. Si es machacando sílaba por sílaba (sobre todo la “e” de ergo y de sacrame-e-ntum) con aporreado órgano,,, pues digámoslo sin vueltas: eso es moderno, recontramoderno y es la patética expresión de cómo se puede ser conservador y moderno, y estar casi tan lejos de la Tradición como lo está el chingui-chingui progresista...
Digo esto para introducir esto otro, que quiero sincerar con mucho respeto: Miles y Jáuregui me resultan bien injertados en la Tradición. El Opus –en cambio- me sabe moderno, inevitablemente moderno en su liturgia, en su imaginería, y de modo eminente: en su espiritualidad...
Y lo que es más curioso aún: la FSSPX también.

el Athonita

Ricardo Milla dijo...

Buen día:

Le quiero invitar a visitar un blog en conjunto de un grupo de personas de pensamiento alternativo, que tratan de hacer de este mundo un lugar menos liberal, y si puede, y desea, seguir nuestro blog.

La Coalición
Saludos,
Ricardo.

Terzio dijo...

Tienes razón en señalar el hito que supueso el mov. litúrgico, desde Dom Gueranger. Pero la preocupación por la "distancia" de los fieles respecto al celebrante en la Misa aparece ya en la crisis del XVI y sale en Trento; en el sínodo de Pistoya, otra vez. Y por supuesto que está presente en Gueranger etc.

Lo desconcertante es que cuando más se había avanzado en ese sentido (participación y formación de los fieles junto con revalorización de la propia liturgia como medio de santificación y espiritualidad sacerdotal y de los fieles), el Va. IIº (el desconcertante post-concilio y sus gestores) arrasó todo el buen trabajo pastoral-litúrgico y sumió a todos y a todo en la confusión en la que ahora estamos.

El Papa Benedicto es consciente de todo esto (más consciente, quizá, que Juan Pablo II). Su intención no sé si será la de propiciar un "equilibrio", porque los extremos se han polarizado mucho (y mucho más radicales y agresivos los de la "vanguardia" litúrgica que los tradicionalistas). Por lo pronto el absoluto reconocimiento de la Misa que ha supuesto el Motu Proprio es un hito irreversible.

Intuyo que el avance de la "restauración" será lento, con resistencia de los sacerdotes mal formados e ideologizados, y también por parte de los fieles, acomodados en una liturgia fácil y "contemporizante" con gustos y modas.

Aunque yo era entonces un niño, recuerdo cómo era común que todos fueran a Misa con su misal en la mano, y la siguieran y la prepararan. Yo he conocido ese "ambiente" que hoy parece tan lejano o impensable. Y pienso que sería un "ideal" volver a esa forma "activa" y "formativa" de "participación".

'

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Terzio por la visita y el comentario.

Era la voz que faltaba en el debate aunque quedaba mal pedir lisa y llanamente su opinión.

Respetos.

Natalio

Pd: también sería interesante escuchar al internauta si anda internautiando por aquí...

Natalio Ruiz dijo...

Estimado Athonita:

Coincido plenamente en que no se respeta ni la letra ni el espíritu del misal. Esa era justamente una crítica (acertada a mi modo de ver) de Todoerabueno: sólo mencionan al los abusos para hablar de "novus ordo".

Concuerdo también con que no todo conservadurismo es tradicional (lo digo en éste, en otros post y lo dije varias veces en lo de Wanderer). Ni lo viejo por ser viejo ni lo nuevo por ser nuevo son tradicionales o modernistas.

Ahora, en los casos que cita haría diferencias o, como ud. bien dice, tomaría algo concreto (ud. tomó el canto litúrgico del que nada puedo opinar). Es decir, no haría una generalización el Opus es moderno o la FSSPX son modernos (al estilo, de nuevo, Wanderer) sino que puntualizaría.

Con mis pocos conocimientos (además de la corta edad) siempre me pareció que la FSSPX es una foto de 1950 con sus virtudes y defectos.

En cambio el Opus me resulta una foto de 1930 proyectada idílicamente a 1980 como la religiosidad revolucionaria del futuro.

Es decir, en ambos encuentro muchas cosas mezcladas (conservas, tradiciones y modernidades).

Respetos.

Natalio

Cristián Dodds dijo...

Estimado Natalio:
Devuélvole la visita, si bien me había prometido a mí mesmo no más hacer comentarios en la blogósfera de los seudónimos -dada mi violenta experiencia en The Wanderer (y no por culpa de él)-.
Me gusta mucho el estilo de casi todos uds., que busca ser equilibrado, que no soporta los simplismos y que no es ideológico sino aletheiófilo, podríamos decir.
Les comparto mi sensación, desde mi Sitz in Leben actual (San Isidro) y pasado (Opus Dei). Soy un convencido de las bondades del Movimiento litúrgico de Guéranger al Vaticano II, que me siento llamado a difundir, y gozo a diario con las variantes del Misal actual -el del rito romano "ordinario"-.
Pero se me hace que lo que más buscaba la reforma de la SC, la famosa "actuosa participatio", sencillamente no se ha logrado: la gente en gral. aunque entienda las palabras -eso me parece un paso importante- no entiende un pomo de qué se trata la liturgia, qué estamos celebrando, qué tiene que ver el rito con su vida... Y se vive la Misa muy "modernamente" (tridentinodecadentemente) como una devoción más, aunque sea la más importante (mi antiguo Sitz im Leben), o se la achata a tal punto que, al decir de Ratzinger, la comunidad se celebra a sí misma (extremos de mi Sitz im Leben actual), o lo que está ocurriendo en la mayoría de los lugares "medios": como no se sabe qué acontece reaparece el subjetivismo devocional y sensiblero -sobre todo en los cantos, en las prédicas, en el culto eucarístico- y se pierde toda la "objetividad", la eclesialidad y el sobrio realismo que tanto enseñó Guardini.
¡Respetos a todos!
El acólito de Dios y Ayacucho

Natalio Ruiz dijo...

Estimado Cristian:

Si le parece le contesto en los comentarios al post siguiente que es donde continúa el tema.

Respetos.

Natalio

Pablo dijo...

Entro tarde en este interesante post que he leído de cruzado. Quisiera esbozar algunas opiniones, apoyadas en lecturas y opiniones de otros que tengo por doctos y piadosos, en estas cuestiones:

- No soy de los que cuestionan la validez o la licitud del Novus Ordo. La consecuencia de la segunda postura implicaría, en la práctica, dejar a la gente casi sin sacramentos, cuando no tienen a su alcance el Rito Gregoriano o algún rito oriental en el que puedan refugiarse. Y me cuesta bastante ver la compatibilidad de una postura tan extrema con la indefectibilidad de la Iglesia. ¿Habría que concluir que el Papa y la totalidad (moral) de los obispos celebran un rito inválido o ilícito? No lo veo…

- Dejando a salvo la validez del Novus Ordo, hay críticas serias y fundadas a la última reforma litúrgica, que por cierto no es obra directa del Vaticano II, sino de un comité de expertos posterior al cierre del Concilio, que luego contó con la aprobación de Pablo VI. La obra de Gamber, Bouyer, Antonelli, Lange y otros, está muy bien fundamentada en sus críticas. Tiendo a coincidir con las críticas.

- Una autoridad en liturgia, cuyo nombre me reservo, prefiere el Novus Ordo a la Forma Extraordinaria, pero no deja de señalar –en privado, con mucha prudencia- que las nuevas rúbricas están redactadas de tal manera que siempre dejan la puerta abierta al abuso, la corruptela, la celebración desacralizante y, en general, a un notable deterioro en el ars celebrandi que se traduce en un “minimalismo grasa”, de una pobreza simbólica desoladora y casi insignificante. Y sin caer en sofisma por todos conocido (post hoc...); si los frutos del Novus Ordo son los que, por regla, nos toca padecer, algún problema debe haber, cuanto menos en la formulación de las rúbricas. Sirva de ejemplo lo ocurrido con el canto gregoriano: de lo que dice la Sacrosantum Concilium hemos pasado, en nombre del Vaticano II, a que su uso esté prácticamente prohibido en la Liturgia, siquiera en la forma de neo-gregoriano en español, que han desarrollado los benedictinos. Lo sustituye una música que no es sacra y, a veces, siquiera religiosa. Tiene, para mí, más contenido religioso el gospel de los protestantes del sur de los EE UU que las canciones de la Hna. Glenda...

En fin, pareciera que urge devolver a la Liturgia el sentido de lo sagrado. Sea en la Forma Ordinaria o en la Extraordinaria, dentro del rito latino. Y también resulta trabajar para que no se produzca una occidentalización desacralizante de los ritos orientales.

Cordiales saludos.

Pablo dijo...

Gracias a Jack Tollers copio el texto de Lewis que da para pensar:
“Un ritual litúrgico fijo tiene la ventaja de que sabemos qué nos espera. En cambio las oraciones públicas ex tempore tienen esta dificultad: no sabemos si podemos unirnos a ellas -podrían ser falsas o heréticas. Es así que nos vemos compelidos a desarrollar simultáneamente dos actividades recíprocamente incompatibles: la crítica y la devocional. En una forma litúrgica fijada en el tiempo no hay sorpresas puesto que las conocemos desde antes: los rituales preestablecidos permiten que uno se dedique a sus devociones con entera libertad. Por otra parte, encuentro que cuanto más rígidos son, más fácil resulta evitar las distracciones [...] A su través resplandece la forma permanente de la cristiandad. No veo cómo el método de la liturgia ex tempore puede dejar de convertirse en algo provinciano y creo que tiende a dirigir la atención más hacia el ministro que a Dios”
C.S. Lewis (Carta a Mrs. Arnold, 1-IV-52, en Letters of C.S. Lewis, London, Collins, 1988, p. 420)

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Pablo por el aporte, aunque la charla prosigue en el post siguiente y en el que vendrá, donde lo invito a mantener sus aportes.

Respetos.

Natalio