jueves, 15 de abril de 2010

Al pan pan y a la Hostia Matzá


Hace un tiempo, para el Domingo de Ramos para más precisiones, el admirado Todoerabueno escribía en un post lo siguiente: "Pero volviendo a la sinceridad litúrgica. A mí me gusta que el pan que se va a consagrar parezca pan, y no una cartulina. Y me gusta que el vino parezca vino (de ese vino oscuro, espeso y dulce), y no ese agüita que se usa para no manchar los purificadores."

Me dejó pensando mucho en como la hostia no parece verdaderamente pan.

El tiempo pasó y llegó la Pascua que me encontró en la Abadía de Victoria en una misa celebrada por un obispo. Recordó allí la Pascua como la Fiesta de los panes ázimos y a Cristo como el pan de puro trigo.

Y ahí todo me vino a la cabeza con la ebullición del sentido del Pesaj, la Pascua, la Fiesta de los Panes Ázimos, el Bar Mitzva, Todoerabueno y varios más...

Dice el Éxodo: No me ofrecerás con levadura la sangre de mi víctima. (Ex. XXIII, 18).

La idea del Cordero Pascual inmolado e inmaculado se encuentra intimísimamente vinculado en el judaísmo con el Matzá (el pan ázimo). El Matzá se opone al Jametz que es todo alimento que tiene levadura. La levadura representa el ego, la ambición, el orgullo (por eso aquello de "cuidaos de la levadura de los fariseos") o, más amplio, toda inclinación al mal. El Matzá es el pan puro, sin mancha, inmaculado. Nadie puede pretender estar completamente libre de Jametz pero la fiesta de Pesaj es una fiesta en la cual se intenta despojar el alma de todo resto de levadura espiritual. Hostia, Víctima, Pan, Ofrecimiento se unen en una misma tradición.

Pero vamos a nuestra Eucaristía.

Cristo en la Última Cena celebra el Seder que es la cena con la cual se abre la semana de Pesaj.

Durante el Seder se pone sobre la mesa el cordero pero se come el Matzá (Pan sin levadura). Es decir, desde la tradición judía no cabe duda que Cristo insitituye la Eucaristía con Matzá. Es más, el Matzá utilizado en el Seder suele ser el de trigo puro (el cereal de mejor calidad). A diferencia del Matzá común (que por definición no puede tener el mínimo contacto con agua que podría hacerlo leudar y convertirlo en Jametz) el utilizado en el Seder es uno especial que está en contacto con el vino.

Que Cristo diga con el Matzá en la mano "esto es Mi Cuerpo", o este es el Cordero de Dios, o esta es la Víctima es la figura más normal y adecuada para el Seder como apertura del Pesaj. El texto bíblico de la fiesta es el citado: No me ofrecerás con levadura la sangre de mi víctima. (Ex. XXIII, 1).

Las figuras e interrelaciones entre Jametz (alimento leudado en alguna forma) y Matzá (alimento sin rastro de leudado) se tornan infinitas y con diferentes aplicaciones espirituales. La levadura, como las malas inclinaciones, actúa sola y se extiende por toda la masa mientras que el Matzá requiere de millones de cuidados (por ej. no amasarlo tanto que el calor haga leudar la masa, que el agua no toque el trigo, etc.).

Por eso la fiesta de la Pascua está precedida por una lucha encarnizada contra toda impureza del ego y del orgullo que se escondan en el corazón. El pesaj los debe encontrar blancos y sin contaminación alguna.

En este sentido la halajá (costumbre con fuerza de ley) prescribe que la noche anterior al comienzo del Pesaj se debe buscar meticulosamente, centímetro por centímetro, rastros de alimentos Jametz (migas de pan, galletitas, caramelos, etc.) por toda la casa. Incluso se esconden pequeños panes en rincones ocultos para que sean buscados y hallados por los integrantes de la familia. La idea es que del mismo modo en que se escudriña cada rincón de la casa se debe buscar y escarbar en cada rincón del corazón buscando restos del Jametz del amor propio, del orgullo, etc.

Cuando en mi primera Comunión me levantaba para ir a recibirla mi madre susurró en mi oído una oración que repito todavía en cada paso hacia Cristo: María llama de amor prepara mi corazón para recibir a Jesús. Y al caminar rezando la veo a la Madre escondiendo restos de Jametz, como las madres judías antes del Pesaj, fregando hasta el hartazgo cada centímetro. La veo presurosa trabajando en el desastre cual ama de casa ante la inminencia de una visita importante.

Y es que el que espera es el Pesaj, la Hostia inmaculada, la Víctima inmaculada, el Matzá más sagrado, el Cordero Pascual, el Rey, el Puro.

En Cristo no hay Jametz, es puro trigo del mejor.

Es pan y no es pan, es Matzá.

Natalio


19 comentarios:

Ruth dijo...

Muy bueno, Natalio!! Sigo pensando en lo que dice. Admito que, como a Todoerabueno, a mí también me gusta cuando el pan se ve pan y el vino se ve vino. Pienso en Oriente.

Ignoro las costumbres hebreas (qué irónico, soy Ruth!) y me parecen un buen aporte para pensar. Muy bellas sus reflexiones!

Santopoco dijo...

Casualmente, en el Evangelio de hoy vemos a Jesús queriéndonos dar pan de cebada. El pan que se consideraba de segunda clase (después del trigo), el que comían los pobres, los dominados. El pan que se ve sucio, impuro, pero que acompañó siempre al pueblo judío hasta el punto de simbolizar, en sí mismo, toda comida.

La cosecha de la cebada -primera entre los cereales- marcaba el ritmo de la pascua; su levado en la noche y amasado en la mañana era un rito familiar.

Esos cinco panes son, dicen los Padres, una primera figura de la Eucaristía. Pan de Vida, todo lo que necesitamos para vivir; el misterio más grande escondido en un alimento fuerte, dócil y humilde.

"Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: "Recojed los pedazos que sobran, para que no se pierda nada".

Morgenrot dijo...

Interesantes explicaciones, muy sapientes, nos aporta, hasta acercarnos incluso al origen de los huevos de Pascua que es tradición en Europa.

El Sagrado Misterio de la Eucaristía es un tema que, lamentablemente, está siendo discutido por alguna costumbre poco ortodoxa que intentan imponer. Seguir las enseñanzas del Papa me parece lo más correcto para eliminar esas raras tendencias.

Respetos y admiración, saludos

gra dijo...

Natalio:
Respecto a la levadura, todo bien, Natalio. La metáfora levadurística la acepto. Me enriqueció. La incorporo. Pero también esta planta fue redimida por Cristo: ES el Reino de los Cielos. Me encanta hacer pan. Mis hijos, de pequeños, se maravillaban al ver que el pequeño bollito de masa en el Tupper, cuando volvíamos a él, chorreaba, desbordaba … y yo compartía esa alegría, y pensaba que a Jesús Niño le encantaría también ver a María haciendo el pan … y se le ocurrió esa imagen para que entendieran la pujanza del Reino, en esos instantes fugaces de optimismo … pero bueno, no sé nada de costumbres hebraicas, …. De todos modos seguiré imaginando a María “algunas veces” amasando con levadura …. Mis respetos …. (a mí también me encanta lo de los respetos). G.

Natalio Ruiz dijo...

Estimada Ruth:

A mí también me dejó pensando en su momento y lo sigue haciendo.

Es un hermoso tema, por eso quería traer el otro costado.

Respetos pascuales

Natalio Ruiz dijo...

Acuerdo Santopoco con la figura eucarísitica.

De todos modos Cristo pudo haber insituido la Eucaristía en alguna de las multiplicaciones y no lo hizo. Pudo haberlo hecho con pan Jametz o, incluso con Matzá común, pero no.

Y aunque las figuras sean buenas hay que distinguir (en el caso del sacramento) entre las figuras y la institución. De hecho, el "cuidaos de la levadura de los fariseos" es entendido por los discípulos como una cuestión de "panes" mientras que Cristo les dice: "¿no recuerdan las multiplicaciones?".

Quiero decir, no me parece incompatible una cosa con la otra (la figura y el sacramento).

Respetos panificados.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Morgenrot!!

Justamente, me parece que a veces es bueno mirar a los orígenes para entender la Tradición y lo mandado. En este caso suele ser el deseo de hacer lo mismo que Cristo el poner un pan de verdad. Y resulta que no, al menos no pareciera.

Respetos papales.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Gra por el comentario y la visita!

¿Cómo voy a tener un problema con el pan? Ni creo que los judíos lo tuvieran de hecho comen Jametz antes y después de la Pascua.

La figura de la levadura tiene que ver sólo con ese momento y esa fiesta.

De hecho, la idea de la levadura como actuando sola para el mal no creo que sea por casualidad tomada también por Cristo como figura de la Gracia. Y es que la naturaleza caída nos lleva para abajo sin que lo notemos (trabaja como la levadura, mientras la masa reposa...) y la Gracia como Naturaleza nueva también nos leuda (pero para arriba). La elección sería qué levadura le ponemos....

Pero podemos seguirla en post porque da para mucho.

Respetos leudados.

Natalio

Anónimo dijo...

Que callado esta el Athos... en que lugar del ciberespacio esta hablando, Uranga? Asi vamos a escucharlo

Mary Lennox dijo...

Guau Don Natalio!!
Sabe que justo ésto era lo que yo le decía a mi abuela cuando caía la pascua, y traía a casa la harina de Matzá y el pan de Matzá para la fiesta.
Agarraba el pan, que es bien finito, blanco, un poquito tostado por el horno y le decía: ¡Omma se parece a la hostia!
Claro cuando se lo decía de chica era solo porque encontraba el parecido entre las dos cosas sin saber el significado del parecido. De grande y bautizada se lo decía a con conciencia buscando el puente entre las dos para que pudiera conocer al Mesias. Pero la Omma siempre guardaba estas cosas en el corazón, y ahora descansa junto al Guardian de Israel
Saludos
Mary

Cristián Dodds dijo...

Respetados Nataliófilos:

Permiso dije al dentrar. Me gustó mucho el articulillo. Hace poco nos explicaba nuestro docto profesor de Biblia que el significado primario de la levadura (en el contexto de la época) es el negativo, y no el que le damos nosotros tomando unilateralmente la imagen de la masa fermentada como reino de los Cielos. Lo que tiene levadura, es lo que se pudre y hay que tirar (en una época sin heladeras...); lo que es ázimo se conserva, permanece, nos acompaña en el camino... sirve. "Cuídense de la levadura..." de lo que corrompe. Este profesor nuestro se aventuraba a decir que incluso en la comparacncia con el reino de los cielos se está usando una imagen provocativa, del Reino como algo que se propaga y que para los que miran de ajuera es podredumbre que crece y crece y que debe ser arrancada...

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Mary! me hubiera encantado conocer a la Omma...

La verdad es que hoy hay muchas variedades e incluso se consiguen en el disco o en otros super.

¡Que tenga un lindo día!!

Respetos festivos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Gracias Cristian por el aporte! (se extrañaban los aportes, dan un toque descontracturante)

Comparto la visión negativa de la época pero me parece, justamente, "osada" la interpretación de su docto profesor con relación al Reino. Pero es claro que Cristo buscaba los puntos delicados, buena o mala (en el sentido que venimos hablando de la levadura) no hay dudas de que era una imagen provocativa.

Respetos calandrios (digo, por la vuelta...).

Natalio

el Athonita dijo...

Muy buena entrada! Llego un poco tarde tanto para ‘defenderme’ respecto a algunas objeciones agudas hechas al post anterior, como para meter bocado en esta entrada. Estuve ausentado unos días.-

Sólo diría que hay un modo de vincular la demanda de Todoerabueno con la defensa del Ácimo. Pues el Matzá dista mucho de parecerse (en forma, color y sabor) a esas macilentas hostias cartulínicas que reprueba Omniainbonum.-
Creo que el esfuerzo eclesial por una elocuencia gramatical del signo (de todo signo litúrgico) es tarea perpetua. Ni pebete ni pan francés ni cartulina: una hostia consistente, ácima, bien cocida y bien salada, creo yo, ofrece una dicción nítida del Agnus Dei significado.

Con Cristián Dodds lo hemos conversado alguna vez en su blog: este signo no miente ni engaña los sentidos: sólo hay que acceder a su idioma para mirar al Pan consagrado y ver al Cristo Muerto y Resucitado. La Fe nos dice que es Él; pero el signo nos dice CÓMO es Él. La materia del Sacramento no es un encriptado sortilegio; menos aún, el palo quebrado en el agua de Descartes. Es tan sólo un alfabeto alternativo con que el cristalino Logos se dice diáfano y sin dobles sentidos. Cabe decir con certeza que NO HABRÍA UN MODO MEJOR DE DECIRSE que el que Él escogió para hacerlo. No es mera Voluntad: hay Sabiduría y Mistagogía divina en juego.
Como dice el Salmo: Él es sincero con los sinceros... claro que también astuto con los falsos.

En fin, la semiología eucarística es muy rica: lo ácimo (han comentado Padres y escoláticos) sugiere también la sublime humildad de Cristo.

el Athonita dijo...

Perdón, olvidaba compartir esto: se me ocurre pensar que el Halajá buscando Jametz, llegada la plenitud de los tiempos se torna Pascueta buscando por toda la casa los huevos de Pascua. A ellos les incumbía buscar rastros de muerte para eliminarlos; a nosotros nos atañe hallar todo atisbo de Vida para romperle el cascarón, comerla y hacerla vida propia. Continuidad y discontinuidad entre la sombra y la Realidad...

Para la Pascua del año que viene, bien podríamos armar un youtube como este: con la participación estelar de las preciosas Ruiz.

http://www.youtube.com/watch?v=iuczNQonTXQ&feature=related ¬

Anónimo dijo...

Vamos Athos defiendase Ruiz fue agudo objetando merece una respuesta.

el Athonita dijo...

Anónimo: no, ya fue. Pero dada la redondez de la blogósfera, cuando el tema recurra, le prometo retomar el tópico. La alegría del Crucificado (como la Pasión del Resucitado) son el tono muscular que, entre otras cosas, precisa mantener en forma la Liturgia para superar la falsa dialéctica entre Sacrificio y Banquete, Fiesta y Culto.

Pero el tema de ahora es el Ácimo. Revolviendo papeles, encuentro estos versos que vienen al caso:

Oh soberbia arrogante de Adán:
Mira la dulzura
De Aquel que en blanca muda
Sin tremolar su divina figura
Mira desde abajo tu averno
Socavando sus cimientos
Anegando sus incendios
Reinando mudo
Desde las entrañas de un ácimo mendrugo
Último
Sin gracia ni hermosura
Más que aquella que otorga la locura
De un Amor extremo, o mejor: de desmesura.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias `por comentarnos el pan y la hostia de Matzá, yo no hace mucho comente el uso de las 4 copas en la cena pascual.
Gracias Natalio por su valiosa aportación.
Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

Leonardo Kempis dijo...

Don Natalio:
algo tarde pero igual ahí va: ¡Gracias! Muy edificante, sencillo, me invita a la oración detenida frente a Cristo Eucaristía.
Leonardo Kempis.