viernes, 4 de septiembre de 2009

Wanderer está salvado


En lo de Wanderer se ha armado un despiporre fenomenal. La verdad es que, debo confesar, a veces la cuestión se pone divertida. Hay algo de morbo en los espectadores como uno porque, en definitiva, la cuestión se trata del armado de un ring donde se tira un tema para que todos se maten. Y es, en algún punto (con relación a ciertos temas), divertido. Porque se forman dos bandos más o menos definidos con algunos varios eclécticos que se dedican a repartir sopapos a unos y otros cual árbitros de la disputa. Y la lucha es a muerte. A veces uno ve resbalar un poquito a alguno y sólo resta ponerse a contar para que le caigan de a cinco para cimitarrearle la cabeza.

En algunos temas (en otros no tanto) la cuestión se convierte en un ejercicio interesante y entretenido, donde hay que saber pegar sin bajar nunca la propia guardia. En otros tiempos (con seudónimo o iniciales) participaba con frecuencia pero descubrí que no tengo el temperamento adecuado para ese deporte. Termino enojándome y tomando las cosas como algo personal cuando, en verdad, debería resultar un "cruce de guantes" entre "amigos" (en un sentido amplio de la palabra).

El asunto que hoy traigo comenzó con un comentario de Ludovicus a un post de J. Tollers. Luego el Wanderer, al ver la naciente batahola, recogió el guante y redobló la apuesta. Siguió Ludovicus agregando un poco más de pólvora al asunto y luego definió Wanderer mordaz, irónica y divertidamente.

La cuestión en términos simples puede plantearse así: unos dicen "ya estamos salvados" y otros dicen "mientras vivimos no estamos salvados".

En términos más complejos (requiere ya de más matices) la cuestión puede plantearse: "hay que trabajar para condenarse" o "hay que trabajar para salvarse".

Y lo curioso es que todos lo enunciados son verdaderos "secundum quid", en cierto sentido (no podrían ser ambos verdaderos en el mismo sentido por el principio de no contradicción), aunque algunos requieran más ajustes que otros (los enunciados mediante la palabra "trabajar" en un sentido o en el otro).

El tema es interesantísimo y apasionante, tan viejo como la historia de la Iglesia o, me atrevería a decir, tan viejo como la religión mosaica (por hablar sólo de nuestro ámbito porque creo que está en el centro de toda concepción religiosa).

Asimismo, es un tema siempre recurrente en las aguas protestantes particularmente sensibles a los diferentes enunciados de ellas. En este campo nuestra amiga protestante tenía escritas varias cosas (entre ellas una serie fenomenal, compartida o no, de la teología del pecado que creo no está todavía mudada a su nuevo hogar) o, ya desde el lado católico aunque con mucho diálogo con la teología protestante, el amigo Gabaon en sus Cánticos del Siervo.

Pero además de todo aquello la problemática nos conduce también a algo que habíamos dejado de lado al hablar sobre las reformas al nuevo misal (en el entender del Athos colamos el mosquito y nos comimos el camello). Hablamos del tomen por el tomad de la fórmula de la consagración y dejamos de lado el "por muchos" en lugar del "por todos". Y el problema allí es el mismo ¿se salvan todos o se salvan muchos? ¿Cristo derramó la Sangre por todos o por muchos?

Habiendo mostrado varios caminos que venían circunvalando el tema en forma paralela, vuelvo al eje.

¿Estamos salvados por la muerte (y su resurrección como dicen algunos, aunque es otro asunto) de Cristo?

Eso, así dicho, puede significar varias cosas, algunas de las cuales son (con infinitos de matices en los mismos enunciados):

- Estamos todos salvados. En este sentido se entiende toda una línea de pensamiento que ya mencionamos que entiende que "historia de la salvación" e "historia de la humanidad" son una misma cosa, toda la humanidad está salvada por la muerte de Cristo, el infierno (si existe) está (o quedará) vacío.

- Estamos salvados todos los bautizados en tanto recibimos la Gracia de Cristo. El Bautismo, además de ser causa, es signo de Predestinación. Hagamos lo que hagamos (según las versiones) terminaremos salvados por la Gracia de Cristo ya que "Él nos ha destinado en la Persona de Cristo, por pura iniciativa suya a ser sus hijos..." (Qui praedestinavit nos in adpotionem filiorum per Iesum Christum in ipsum).

- Estamos salvados todos los bautizados en tanto la Gracia de Cristo actúa en nosotros haciéndonos actuar de modo agradable a Dios y sólo nos condenaremos en la medida que la impidamos actuar en nosotros.

- Estamos salvados todos los bautizados sólo en potencia. Se nos abre la puerta para que nos salvemos pero el pecado original, aunque borrado por el bautismo, nos sigue llamando al perder la Gracia. La salvación, entonces, es un trofeo que nos será dado al final del combate si lo hacemos adecuadamente. Ergo, lo más adecuado para este enunciado sería decir "no estamos salvados hasta que estemos salvados".

- Estamos salvados en la medida que nos "ganamos" la gracia con nuestras propias obras.

Entre los enunciados 3 y 4 podemos encontrar caminos que no son incompatibles y por los que marcha la teología católica. Y el problema en estos temas es que el que desbarranca... desbarranca en serio, no hay grúa que lo salve.

En cambio, los enunciados que enuncian la cuestión con la palabra "trabajo", si bien pueden ser bien entendidos ambos, hay que aclararlos un poco más.

- Si digo "hay que trabajar para condenarse" no debo olvidar que el pecado original mantiene una tendencia natural (naturaleza caída) al pecado, por lo que puede resultar equívoca la palabra "trabajo". Quiero decir, pecar, aún estando en Gracia, no requiere de mucho esfuerzo (por eso hay que estar alertas ante el "león rugiente que anda buscando a quien devorar").

- Si digo "hay que trabajar para salvarse" no debo olvidar que nada de lo que hagamos nos salvará. Nos salvamos por acción de la Gracia. Nuestro "trabajo" consiste más bien en un "dejar hacer a la Gracia".

En fin, lo importante es que Wanderer está salvado.

Natalio
Pd: No sea amarrete, haga caridad y compre estampitas a los pobres monjes.

15 comentarios:

Wanderer dijo...

Estimado Natalio:
Muchas gracias por la impecable hermenéutica a los últimos post de mi blog.
Y yo estoy tan salvado como Ud.; claro que hay que seguir bajando la cabeza a la Gracia.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Buen resumen, y bien limadas las aristas paradojales, usadas como revulsivo para manifestar la grandeza de la gracia.

Sólo objetar la calificación de "natural" del pecado. En rigor el fomes peccati no es connatural, es hábito y no afecta la naturaleza.

Que en la Argentina abisal de Kirchner, la soja, los piqueteros y la decadencia se arme un debate teológico sobre soteriología a lo Báñez-Molina es un motivo de esperanza, al menos para mí.

Toto corde

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Y por cierto, oremos todos porque Dios culmine en nosotros la obra que YA ha comenzado.

Toto corde

Anónimo dijo...

Interesante su síntesis. Con respecto a que Cristo dio su sangre por todos y salvó a todos, creo que es cierto, salvo que, evidentemente, todos los hombres tenemos que aceptar esa salvación -ahí supongo que entra también lo del bautismo de deseo. Ahora, creo que por eso de que tenemos que aceptarla, es que se dice por muchos. Un comentario sobre el "por todos" y el "por muchos" , sería esclarecedor, pienso.
Con respecto a lo del "trabajo", ahí va algo que escuché y me pareció ilustrativo: cuando vamos al dentista, tenemos que abrir la boca y dejar que trabaje sin moverla. Si empezamos a mover la lengua, cerrar las mandíbulas, o lo que sea, el dentista no podrá hacer su trabajo. Y muchas veces es lo que hacemos, no lo dejamos obrar a Dios, porque lo queremos hacer nosotros, no terminamos de confiar en Él. En fin, no es que quiera comparar a Dios con un dentista, lejos de ahí... Pero a veces duele fiero, no?
Y como Ud., también encuentro bastante divertidas las riñas pugilísticas y un poco ingenuas dentro de una cierta "suficiencia" (aunque me terminen mareando a veces).
Lo suyo, claro y sin intenciones de escandalizar a nadie.
Anonymous 3.

Pablo dijo...

Don Natalio:

Le digo lo que pienso del debate, aunque mi participación fue escueta.

El amigo Ludovicus utilizó un modo de expresarse que, previsiblemente, iba a despertar en algunos el deseo de martillar herejes. Sus cañones apuntaban, en primer lugar, al voluntarismo (práctico, espiritual, que tan bien describe Iraburu en unas páginas estupendas de su “Síntesis de espiritualidad”). Voluntarismo en dos de sus facetas: positiva, una, que no es más que el empeño semipelagiano de auto-salvarse, poniendo el esfuerzo humano como causa coordinada con la gracia divina. Negativa, la otra, que no se conforma con que el mal tenga causa deficiente -asusta tanta tanta pobreza ontológica y operativa hasta para pecar-, a pesar de que la gracia que se nos ofrece como don permanente.

El segundo blanco de Ludovicus fue, a mi modo de ver, la proyección del voluntarismo sobre la esperanza teologal. Porque la esperanza nos da una certeza absoluta de salvación, pero el motivo formal de esa esperanza, nuevamente, no está en nosotros sino en Dios.

Pero Tenemos encima siglos de voluntarismo y eso influye hasta en nuestro lenguaje. Es duro para el amor propio, alimentado por una cultura católica de influencias semipelagianas, aceptar el humilde papel de ser mendicantes de la gracia y no de físicoculturistas de la propia salvación.

Cordiales saludos.

Natalio Ruiz dijo...

Bienvenidos Wanderer, Lodovicus y Anonymus 3 a estos humildes pagos!

Wanderer: entiendo que entendió que lo de la salvación, así como el Elías medio chino, eran en chiste.

Ludovicus: de acuerdo con ud. con relación a la naturaleza. De hecho es un tema que pienso profundizar e inicié en: http://hombrecitogris.blogspot.com/2009/05/naturalmente-malo-o-bueno.html
Coincido que nunca hay tendencia natural (en sentido estricto) al pecado. Justamente, el pecado, es ausencia de naturaleza (y como mal de bien). Lo que hay, es una suerte de carie en nuestra naturaleza que permite que caigamos con alguna facilidad.

Anonymus 3: coincido con que es un gran trabajo el dejar trabajar a la Gracia. Y no sólo eso, hay que ejercitarse todos los días en practicar ese trabajo. Es un trabajo negativo si ud. quiere, de poda de malas hierbas.

Pablo (ya amigo de la casa) comparto lo de la tendencia del voluntarismo. Es más, como dice Aristóteles en la Ética conviene, para llegar a la virtud, excederse en la tendencia contraria a la que recibimos. Y en ese sentido también me cae simpática la des-modorrización de nuestro catolicismo voluntarista.

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

Estimado Natalio: había seguido de cerca el debate, aunque intento por lo general abstenerme de esas zonas del extremo Oriental de la geografía de la blogósfera. Tal vez por aquello de Tolkien: al Este no; tan al Este, jamás.

Nadie lo trajo a colación ahora, pero en ese mismo blog, cuando nuestro Athonita allí aportaba, para el inicio de la Cuaresma de este año publicó un post digno de ser leído y releído hasta lograr que nos empape los tuétanos.
Este es el link:

http://caminante-wanderer.blogspot.com/2009/02/in-cinerum.html

Entre otras cosas, allí nos dice:

“¡Conviértete! —clama el grito de guerra interior, sobre el pórtico de la Cuaresma.
¡Conviérteme y me convertiré! —contesta el cristiano, doblando la apuesta, no en monto, sino en dirección. Y el Señor no menea la cabeza, como diciendo: uno les da la mano y le toman el brazo... No. Su Brazo poderoso asume gustoso el protagonismo de la Cuaresma. Yo, el Señor, lo digo y lo hago. Yo te convertiré al Evangelio. Si tú aceptas que Yo lo haga...”

Y terminaba el post así: “Es que, tal vez, la vida cristiana no trate de mucho más que de eso: de saber reaccionar ante un regalo...”

Para rematar luego —en comentario a un post ajeno y posterior—: “sobre el oxímoro de la gracia y el esfuerzo. Cuando puse lo del 99 % de las acciones era muy conciente de estarme quedando brutísimamente corto respecto a los números reales del paquete accionario. Lo Suyo es un 99,99 con ese arquito monástico que llevan los números periódicos o infinitos. Sospecho incluso que ese abrir el puño infantil para largar prenda y poder tomar gracia sea ingenio Suyo también... y que el famoso “desasimiento” no constituya nuestra enrolada “parte”. No lo creo. La cosa va por lo del dibujo,,, pero en la acepción actual: estamos ‘dibujados’ en la economía salvífica. Como una empresa extranjera ‘dibuja’ un capital local para que lo dejen operar en un país proteccionista.
Lo nuestro, nos guste o no, consiste en no-ser (diría Catalina) y perseverar en ello hasta el fin... Me hizo acordar a Knox, quien --errando a la acepción castellana del verbo tomar-- le llamaba la atención que los hispano-parlantes, para referirse a la ociosa actividad de exponerse con expresa y exclusiva intención al rayo del sol, gustemos decirlo como lo decimos: they say something like “drink the sun”...
Tal vez se trate nomás de eso: de evitar las sombras, de mantenerse al sol.
Sin esfuerzo.
Ni distracción. ”

Hasta ahí, Dom Athos. Que espero no le moleste que lo recorte y cite tal vez fuera de contexto.

Gustavo

ps: de paso, pregunto en voz bajita: ¿cuánto pagó, Natalio, por el pase?

Anónimo dijo...

La cosa arrancó con grandes diferencias.
Luego, cuando Ludovico dejó su inicial postura excesivamente críptica, era evidente que no caía en un determinismo herético.
A pesar de ello siguió defendiendo el "ya" y no el "hemos", como preferimos otros.
Pero todos creemos en lo mismo.
Una vez aclarada la postura de Ludovico, lo que quedó es una pequeña discusión sobre el idioma y los posibles errores de interpretación que pueden aparejar el uso de determinadas expresiones.
En el caso del "ya" que acaba de usar Ludovico, por ejemplo (la obra que Dios YA ha comenzado), no tengo ninguna objeción. No tiene el mismo significado que en otros casos (YA estamos salvados) que me parecen inconvenientes.
Ante todo, ha sido un placer intervenir allí y si no soy mal recibido intervendré aquí. Pero les aviso: soy cabeza dura, pesado e insistente.
Rip.

el Athonita dijo...

A falta de scotch y tele, fue con mate y ante un sonrojado Tupungato que esta madrugada me senté demoradamente a pensar dos cosas: el debate en Wanderland y la homilía de mañana, domingo.

Y aunque soy de la idea de que los entes es bueno multiplicarlos aunque no medie necesidad (verlo al gratuito e innecesario Tupungato me lo confirmaba) digo, estos dos “entes de razón” terminaron fusionados en uno solo. O eran, sin más, la misma cosa. Effetá —retumba la pantocrática Voz del que descuaja los cedros— y yo digo: amén, hágase.
The rest is silence, de nuestra parte; de la Suya, the rest is Word, the Powerful Word made flesh, dwelling among us...

Ath.-

el Athonita dijo...

Fe de errata: Effatá.

Anónimo dijo...

Aquí, una voz más sobre el asunto, desde el evangelismo:
http://www.justforcatholics.org/s8.htm

Mary Lennox dijo...

Natalio:
¡Es un debate interesante! a mi me ocupó una vez una madrugada y mi primer enfrentamiento con alguien que se llamaba a si mismo Zurdo. Pero ese no era divertido como eran para mí las discuciones en Wanderer (ahora ya es un club exclusivo al que no me dejan volver, pese a que extraño mucho la Palestra), siempre obligandolo a uno a buscar la mejor manera de retrucar aunque en los haberes uno tenía nada más que un 4 y 5 de oro seguido por un ancho falso que indicaban en ese lugar la penosa (para mí maravillosa) condición de ser mujer y pequeña.
Sin embargo, para agregar desde otro lugar al debate, cuando andaba por mi querida Isla caí en un rito de confirmación Anglicano, y hete aquí algo que me llamó la atención de las preguntas a los confirmandos:
"The School Chaplain adress the candidates:
Those who are baptized are called to workshio and serve god. Will you continue in the apostol's teaching and felloship, in the breaking of bread and in the prayers?

With the help of God, I wil.

Will you persevere uub resisting evil, and whenever you fall into sin repent and return to the Lord?

With the help of God, I will..."
La respuesta la pondría en cursiva y negrita porque fue lo que me sorprendió, ponen la gracia primero y despues el lo haré.
Sí ha molta raggione Il Athonita
“Es que, tal vez, la vida cristiana no trate de mucho más que de eso: de saber reaccionar ante un regalo...”
A presto
Mary

Gabriela dijo...

Ah, gracias por la mención y el enlace, ya veré en qué tiempo le hago ἐφφαθά al blog.
Abrazos.

su chico dijo...

He leído un comentario tuyo en el blog de mi amiga Ceci
Y la palabra "profundizar" tiene como imán para mí
Inmediatamente, he pasado por tu blog y casi me está haciendo llegar tarde a mi puesto de trabajo
Os visitaré de nuevo, a tí y a tus amigos

Natalio Ruiz dijo...

Sea bienvenido "su chico"!

Igual esto ya quedó un poco viejo...

Respetos bienvenidos.

Natalio